Para verme morenita
me puse a tomar el sol.
Y más que coger colorcillo
casi me da una insolación.

Morena, no sé si estaré
ahora… Quemada
más que el palo de un churrero.
Y es que si me descuido
me confunden con carbón
de lo negra que me he puesto.

Y aquí sigo
tumbadita en la hamaca
con mis gafas de sol…
Para no cegarme
y mi copichuela de Anís del Mono
…Que esa sí me ciega, pero bien.

Así que nada
a disfrutar del verano.
Que en caso de achicharrarme
ya buscaré yo luego la solución.

Y bueno, ya me despido:
os dejo mi sonrisa de oreja a oreja.
Pasad buenas vacaciones
y que nos quiten lo “bailao”.

Ah, lo olvidaba…
Que le digo a mi amigo,
el poeta Dioni Domínguez Medina
que esta anchoíta mía
no para en torreta
y a la mínima que me descuido
se nos va de vareta…
Esto, quise decir
que se sube a la azotea
a tostarse vuelta y vuelta
tras una noche de verbena.