Playa Marenyet. Cullera. Valencia. Comunidad valenciana. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Mi cuñada Encarni, aun viviendo en Cantabria, nació en Valencia, en un pueblecito de la Safor.
Y con mucho arte y salero solía contar a la familia lo siguiente:
-En la zona donde yo nací todo el mundo habla valenciano. Pero como mis padres decidieron marcharse de Valencia, estando yo aún sin destetar, obviamente no lo aprendí.
Y hace un tiempecillo, mi marido Ciro y yo fuimos de vacaciones a mi pueblo natal, cosa esta que me hizo gran ilusión. E hicimos excursiones por la Ribera Baja, que es otra comarca de la Comunidad.
Y paseando con Ciro por la playa Marenyet, en Cullera, me llamó la atención oír hablar en valenciano a un muchacho mulato. El muchacho estaba jugando al fútbol en compañía de otros jóvenes de su misma edad. Y en una de las patadas que le dio al balón, el balón vino derechito a nosotros.
-Ten cuidado, hombre de Dios-. Le dije yo. Entonces, el mulatuco, tras disculpase muy educadamente, dijo:
-“Ute” no “d´aquí”.
Lo dijo con acento cubano.
Y yo pensé: manda huevos, que siendo valenciana de nacimiento, me diga un muchacho mulato valenciano (porque si habla valenciano supongo sea de Valencia) que no soy de aquí.

Y bueno, nada malo hay en esto que contaba Encarni, faltaría más que no pudiera haber cubanos o moros o cristianos esparcidos por el mundo.
Porque nosotros, los españoles, en su día, también anduvimos correteando, o más bien navegando y dando “pol” culo todo lo que pudimos y más. Y conquistamos Las Américas y Las Indias y nadie nos dijo “ute” no d´aquí”… Aunque seguro que más de uno lo pensó.
Y bien pensado estuvo, pero no dijo “na” pues no estaría el horno “pa” bollos.