Entrada del Mercado Municipal de Tavernes de la Valldigna. Valencia. Comunidad valenciana. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Hoy Carlitines se ha levantado muy adulador. Y es que no solo me ha dicho a mí: hola, bonita. No, no.
Hemos venido al pueblo -los jueves hay mercadillo- y al girar con el coche la calle ha pasado una mujer, y como ha cruzado arreu*, casi la atropellamos. Y este hombre, en vez de recriminarle, la ha adulado diciendo:
-Muy bien, señoreta, guapa.
Y a los pocos minutos, mientras buscábamos estacionamiento, un chico se ha bajado de un coche y como no se iba -todo lo contrario, acababa de aparcar-, este hombre, en vez de refunfuñar contra él, ha levantado el índice de la mano en señal de aprobación mientras le ha piropeado diciendo:
-Muy bien, bonito.

Y es que mi marido es así, una antítesis de mi persona. Porque a mí me hacen esto, y me cago en la leche que les dieron a todos ellos.

(La foto que acompaña al relato es de la entrada del Mercado Municipal de Tavernes de la Valldigna. Y como a mí me pasan cosas surrealistas, al ir a sacarla, los dos hombres -como bien se aprecia- posaron para mí, tras preguntarme, ¿Nos haces una foto?
Pues nada, aquí están, que me jodieron la foto, los tíos; pero claro, cómo no la voy a poner posando como han posado más chulos que un ocho).

Arreu es una palabra usada en la Comunidad valenciana para describir que las cosas se han hecho rápido y/o de cualquier manera.