Jardín de Monforte. Valencia. Comunidad valenciana. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

(ESCRITO, ORA POR CAROLINA, ORA POR CARLOS)

Este tercer, y último día en Valencia… Hum, estoy pensando, tenemos que aprovechar el tiempo y ver cosillas. Si no vamos a ir a la Malvarrosa ni al Parque Natural de la Albufera… (Es donde se inventó la Paella).
-Qué manía con querer acaparar tanto. Hija, que vivimos a media hora en coche y podemos venir cuando queramos-. Me dijo ayer mi marido.
Cierto, Valencia queda a 50 kilómetros de distancia de nuestro pueblo, Tavernes de la Valldigna.
Y cierto, no es la primera vez que visitamos la capital de la Comunidad, ni será la última.
Y cierto también, anteriormente habíamos paseado por el centro, la Ciudad de las Artes y de las Ciencias; visto la playa…
Vuelvo a empezar.

Me he despertado prontísimo (seis y poco de la mañana).
La luz del sol ha irrumpido sin miramientos por la ventana, que está abierta de par en par (eso, o morir de calor). Y me ha despertado, cual canto de un gallo.

Carlitines duerme como una marmota. Qué suerte, jo.
A ver, yo duermo muy bien siempre… Pero la luz… No sé que me mata más, la luz o el “caloret”.

Tumbada en la camita estoy pensando, a ver cómo engaño yo a este hombre y le convenzo “pa” ir a ver los Jardines de Monforte… (Ay, esta manía mía. No lo puedo evitar. Menos mal que Carletes no me escucha).

Hoy regresamos a la playa de Tavernes, antes de hacer este viajecito le dije de parar en Alcácer y le convencí… Anoche le dejé caer lo ir por la mañana a pasear por los jardines (y no me mandó a la mierda de milagro).
Veremos qué pasa finalmente. Los jardines abren a las 10:30 horas. Hay tiempo, y espero convencerle.
Como veis, esto es una aventura en toda regla.

Bueno, Carlitines ya se ha despertado. Y como además de estar buenísimo, es un buenazo, no me ha costado convencerle. Así que después de desayunar y ducharnos vamos a ir a los Jardines de Monforte.
Y es que no le pido más que cariño y ver juntos el mundo (porque no soy nada materialista). Y como él tampoco es materialista y quiere lo mismo que yo…

Camino a los jardines (por el Paseo de la Alameda, Passeig de l’Albereda), destacan varios arbres monumentales -ejemplares arbóreos de interés patrimonial- el Templete de la Alameda, estatuas y conjuntos monumentales (como el dedicado al doctor Moliner).
Y un par de terracitas.

Arbre monumental. Paseo de la Alameda. Valencia. Comunidad valenciana. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Como podéis constatar, Carlos y yo estamos aprendiendo el “valenciá” a marchas forzadas, ché.

JARDÍN DE MONFORTE

Para no complicarme demasiado os dejo una galería de fotos del parque ajardinado con estatuas y fuentes.

Acceso al Jardín de Monforte. Valencia. Comunidad valenciana. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Jardín de Monforte. Valencia. Comunidad valenciana. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

.Jardín de Monforte. Valencia. Comunidad valenciana. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Jardín de Monforte. Valencia. Comunidad valenciana. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

 

Jardín de Monforte. Valencia. Comunidad valenciana. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Jardín de Monforte. Valencia. Comunidad valenciana. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Jardín de Monforte. Valencia. Comunidad valenciana. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Jardín de Monforte. Valencia. Comunidad valenciana. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Jardín de Monforte. Valencia. Comunidad valenciana. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Jardín de Monforte. Valencia. Comunidad valenciana. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Jardín de Monforte. Valencia. Comunidad valenciana. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Jardín de Monforte. Valencia. Comunidad valenciana. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

ALCÁCER (PROVINCIA DE VALENCIA)

Alcácer, Alcàsser en valenciano, en un municipio de Valencia en la comarca de la Huerta Sur.

Alcácer, MUNICIPIO PROTEGIDO CONTRA LA VIOLENCIA DE GÉNERO. Valencia. Comunidad valenciana. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

El topónimo Alcácer tiene su origen en la palabra árabe Al-Qusayr, que significa El Palacio.

Iglesia de San Martín Obispo. Alcácer. Valencia. Comunidad valenciana. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

El municipio no tiene mucho que ver:
-Castillo Palacio de la Baronía, actual sede del ayuntamiento.
-Iglesia de San Martín Obispo.
(Ambos en la Plaza del Castillo).

El Ayuntamiento es Bien de Interés Cultural y la iglesia es Bien de Relevancia Local.

Alcácer nos coge de camino a nuestra casa. Y si paramos fue porque le insistí a mi marido (él no quería ir).
Y el motivo por el que yo quería ir, y Carlos no, era por ver el Monumento a las Niñas de Alcácer.
-Yo no quiero verlo. A los muertos hay que dejarles en paz-. Me respondió Carlos cuando le pregunté por qué no quería ver el monumento.

Monumento Niñas de Alcácer se encuentra en el cementerio, pasando la puerta, a la izquierda.
Y me hacía ilusión ver el monumento dedicado a Míriam, Toñi y Desirée.
Fernando García -padre de Míriam- deseaba que las tres niñas fueran recordadas tras el dramático suceso que aconteció.
(Por respeto a las niñas y a sus familiares no entro en detalles).

Monumento Niñas de Alcácer. Valencia. Comunidad valenciana. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

El monumento que “mantiene vivas a las niñas” es obra del escultor valenciano Vicente Pallardó Camps. Esculpido en mármol de Carrara, mide 3,20 metros de altura.

MI SENSACIÓN AL ENTRAR AL CEMENTERIO DE ALCÁCER

Cuando entré en el cementerio de Alcácer, rodeé el monumento, en silencio, observando con detenimiento a las niñas.
Los rostros son angelicales y muestras tres sonrisas.
Y me emocioné e hice algo que hacía tiempo no hacía: rezar un padrenuestro.

Saqué tres fotografías, una a cada niña. Y me marché. Porque no quería sentirme mal.
No volveré a Alcácer.
Mi marido tiene razón: a los muertos hay que dejarles en paz.