El aquelarre o El gran Cabrón de Goya. (Cuadro de la serie llamada Pinturas Negras).

Como Carlitines y yo no tenemos secretos, y nos hemos contado hasta lo que no se cuenta, yo sé de una de las técnicas de ligoteo que usaba él porque me dijo una vez:
-Carola, cuando yo era joven y quería ligar con una gachí le decía: eres más bonita que un cuadro de Botichelli.
Pero marido, si esos cuadros son feísimos, le dije yo.
Y entonces yo le conté que a mí, en mis tiempos discotequeros en los que se bailaba a lo lento, en cierta ocasión un chaval me dijo: me gustas más que los cuadros de la etapa oscura de Goya. Y claro, entre lo bien que olía el tío a Pachuli, y aquellas palabras susurradas al oído mientras bailábamos apretaducos al ritmo de Bailar pegados de Sergio Dalma…
Te decían aquello y qué cojones, te lo creías, te lo creías. Y pasaba lo que pasaba, que entrabas por el aro como está “mandao”.
Ahora, si el mismo tío, treinta años después, me dijera eso de los cuadros oscuros de Goya… No te digo por dónde le iba a meter yo el aro de marras, los cuadros y a la madre que le parió.