Fotograma de la película Alicia en el País de las Maravillas.

Al mediodía de hoy, domingo, 15 de noviembre de 2020, he recibido un audio al móvil de un número desconocido.
Lo abro y escucho varias voces femeninas cantando, felicitándome con alegría por mi cumpleaños. A continuación, una de las voces, dice así:
-Bueno, Alexia, lo dicho: pasa un bonito día. Y cuando vengas nos traes de Madrid un boleto de lotería de Doña Manolita. Un beso. Y cuídate mucho.

Tras escuchar el audio me he quedado un tanto confundida. Y antes de contestar, me ha venido a la cabeza un chiste que dice así:
-Están jugando a las cartas en el bar del pueblo unos hombres. Y de repente, entra uno gritando: ¡Juan, Juan! ¡Coge la bicicleta y ve “pa” tu casa que tu mujer te está poniendo los cuernos!
Y el tal Juan, deja las cartas encima del tapete, se levanta del taburete corriendo, sale del bar, se sube en la bicicleta y cuando lleva unos pocos de metros montado en ella se cae al suelo y se da un trastazo de padre y muy señor mío. Entonces, muy mosqueado, se levanta sacudiéndose la ropa, diciendo:
-La madre qué me parió, a dónde iré yo tan rápido. Porque ni me llamo Juan, ni se montar en bicicleta, ni estoy “casao”…

Pues yo igual que el tal Juan, o que Alicia en el País de las Maravillas. Porque ni es mi cumpleaños, ni me llamo Alexia, ni vivo en Madrid, ni en la vida he comprado boletos de lotería en Doña Manolita…
Eso sí, he escrito un wasap, dándoles las gracias a las muchachucas por la felicitación.
Ante todo, educación.
Y ya les he dicho también: está bien esto de felicitar a uno por el móvil, que no están los tiempos para celebraciones ni reuniones debido al coronavirus, pues hay que evitar los contagios. Pero os tengo que volver a dar las gracias porque estaba yo hoy un poco tristona… Y oye, con eso de haber adoptado el papel del Sombrerero… ¡Me habéis contagiado la alegría, qué caramba!