Decoraciones, dulces de mil sabores y luces de colores invaden las plazas de grandes y pequeñas ciudades europeas. Salzburgo es ejemplo.

El mercado navideño, que de un tiempo a esta parte está implantándose también en España, es un clásico de países como Alemania, Bélgica, Dinamarca, Estonia, República Checa, Francia, Hungría, Suecia, Suiza; y se vive con intensidad en toda Austria.

Es precisamente en la ciudad austríaca de Salzburgo donde hoy nuestro particular deambular viajero realiza una parada para que todos podáis deleitaros con el encanto que se respira allí puesto que “ahora” el espíritu romántico que la gobierna todo el año se mezcla prodigiosamente con el espíritu de la Navidad.

 

     Cómo llegar a Salzburgo desde España.

 

Tomando como punto de referencia España (más concretamente la capital, Madrid) dispones de varias alternativas aéreas. Te voy a proponer dos: vuelo directo a Salzburgo y vuelo a Munich en Alemania.

Para la primera propuesta: en el aeropuerto de Adolfo Suárez Madrid – Barajas coges un avión hasta el aeropuerto Wolfgang Amadeus Mozart de Salzburgo (o simplemente aeropuerto de Salzburgo). La distancia en kilómetros hasta la ciudad (por carretera) oscila entre los 10´5 a los 12´5 km. Por tanto, llegar a Salzburgo no tiene inconvenientes. Para la segunda propuesta: desde el citado aeropuerto madrileño tomas un avión hasta el aeropuerto de Munich, oficialmente llamado Franz Josef Strauss Internacional.

Munich es una bonita ciudad alemana ubicada en Baviera. De ella parten trenes en dirección a Salzburgo, por lo que en un par de horas podrás estar “al otro lado de la frontera”.

 

     Oferta navideña en Salzburgo para este año, 2016: mercadillos y belenes.

 

En la plaza de la Catedral y en la de la Residencia (ciudad vieja) se alzan todos los puestos de venta que componen los principales mercadillos navideños de Salzburgo.

 

   ¿Qué podemos encontrarnos en los diversos stands?

 

Los puestos nos ofrecen una alta gama de productos: árboles y adornos navideños, entre otros bolas y espumillones; artículos de decoración y productos naturales; celas y cirios aromáticos; incluso incienso. Artesanía y juguetes; joyas, minerales y objetos decorativos brillantes de orfebrería. En otros podremos degustar platos típicos de Navidad, algunos muy condimentados, otros picantes; bebidas como el ponche o el vino caliente con especias; café y postres. Mientras lo descubrimos nos veremos envueltos en su especial ambiente.

Sobre los tejados de Salzburgo, en el patio de la fortaleza Hohensalzburg, se alza otro mercado navideño. Hasta la fortaleza se puede llegar bien a pie, bien en funicular. Arriba disfrutarás de una espléndida vista así como del fabuloso decorado.

Salzburgo ofrece además una variada exposición de belenes.

 

     Música de Aviento y conciertos.

 

Como no podría ser de otro modo la música hará acto de presencia con las actuaciones de canciones tradicionales cantadas por niños y grupos escolares. Tampoco faltarán los conciertos de música con instrumentos de viento y trompetas y los conciertos de música clásica de aviento en las iglesias de Santa Andrá en la Mirabellplatz, Franziskanerkirche, Stiftskirche y en la Catedral.

El mercado navideño de Salzburgo es un verdadero festival.

 

     Más actuaciones.

 

Aparte de los grandes desfiles del Krampus y de otras figuras y/o personajes invernales, la demanda pasa por ofrecer un Teatro de marionetas y el Circo de invierno en el Volksgarten.

Consejo: cuando llegues a la ciudad dirígete a la Oficina de Información y Turismo y solicita información acerca de horarios y precios para entrar a los conciertos así como cualquier tipo de información que precises.

 

      Salzburgo “cuna de Mozart”.

 

Aunque en este artículo me he centrado en su actividad navideña, Salzburgo, ciudad de Mozart de la música y del arte, tiene mucho que recorrer por su precioso casco antiguo, repleto de monumentos y museos…

…Sin embargo, como bien escribió el autor alemán, Michael Ende, en su maravillosa obra titulada La historia interminable -libro de Fantasía por antonomasia- “…Esa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión”.

¡Felices fiestas!