Ratón Pérez. Calle Arenal número 8. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Después de haber ido a la calle Arenal, a la casita donde vive el ratoncito Pérez, a poner una reclamación (a Carlos no le ha traído ningún regalito después de quedarse sin dientes), la persona que atiende nos ha dado dos opciones.
Y bueno, pues aquí estoy, en la cocina -con el delantal que tengo de un gallo que compré en Portugal-, friendo espárragos. Porque es una de las opciones que nos dieron; la otra era que fuéramos a la fuente de la Cibeles o a la de Neptuno, o a la que nos diera la gana, e hiciésemos gárgaras con el agua.
Y encima, me salta aceite hirviendo…
Si me llego a quemar… ¿A quién reclamo yo?

Si es que… ¡Vivimos en un país de injusticias!