Fuente de la Mora (y Ayuntamiento). Cariñena. Zaragoza. Aragón. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

POR ESTE PRECIO NOS BAILARÁN UNA JOTA

Querido Ramón…
Antes de seguir escribiendo aclaro que Ramón es el nombre que le he puesto a mi diario.
(El diario lo estrenó hoy).

Pues eso, que, querido Ramón:
-Hoy es martes, 20 de julio de 2021, y Carlos y yo fuimos a parar a Los Mallos de Riglos, un pueblezuco medieval de Huesca.
“Paque” lo sepas, majo: estamos haciendo un viaje por tierras aragonesas.

Sobre las dos y media de la tarde, buscando un refugio en Riglos pues teníamos más hambre que los pavos del tío Manolo, entramos en el único restaurante que hay en el pueblo…
Porque… Ay, Ramón, no veas tú. “Pa” estar en el prepirineo aragonés… Qué caloreta.
¡Y qué sed! Y qué hambre otra vez. Vaya, que se nos juntó todo.
En serio, Ramón, maño, bonico: tenía el estómago “pegao” a la espalda. Una cosa… ¡En mi vida!

Y vino un muchacho a traernos la carta. Y como en ese momento, al tiempo que mi marido se puso las gafas de ver, yo sacaba del estuche azul mis dientes postizos, viendo que me los ponía… Se quedó… A cuadros, maño. A cuadros.
Oye, pues al poco, y al ver el precio del menú, la que se quedó con la misma cara que el muchacho fui yo. Y si no con la misma, con una muy parecida.
16 lereles por barba.
¿Cómo que qué digo? El menú, Ramón, que piden 16 euros por él.
¡Cojona! Con este precio nos bailarán una jota, pensé yo. Porque, desde luego, entre tú y yo, el menú muy “pallá” no es.
¿Que por qué, preguntas? ¿Y que qué digo de unas barbas?
Mira, Ramón, te voy a decir una cosa: que me vacile Carlitines, vale, pero que me vaciles tú…
Pues eso, que ponen un plato único. Una ensalada acompañada de berenjena rellena y longaniza (a elegir). Oye, maño, por este precio nos darán copa y puro, pensé. Una mierda que me coma ¡Ni un triste café! Cagón la mar…

Una vez que cogimos fuerzas, porque vaya día de dar vueltas, fuimos al pueblo de los Mallos (Carlos le llama “los Maños”, que también, porque maños son).
Y qué caloreta.
Aquello es un infierno, maño. Allí no se puede estar.
Porque mira, que me muera yo de calor, vale; pero que se estuviera muriendo de la calorina Carlos… Con lo friolero que es…
¿Que qué es ser un friolero? Jolines, Ramón, qué preguntón eres, ¡Ni que fueras de La Gestapo, macho!
¿Que te he puesto triste y que vas a hacer pucheros, dices?
Vamos a ver, no te puedo explicar todo, de todo, el primer día, ¿Comprendes? Un friolero es el que tiene mucho frío. Y luego estamos los calurosos, como yo, sin ir más lejos… ¿No ves que soy del Norte?

Y bueno, Ramón. Mañana te contaré más cosas.
Ahora necesito ducharme y descansar un poco, por la cuenta que me trae. Porque este hombre…
¿Cómo que qué hombre? Mi marido, Ramón, ¿Qué hombre va a ser si no?
Porque este hombre… Ni cansancio, ni caloreta, ni diez horas andando… Dice que antes de que acabe el día hay que follar…
¿Cómo dices, Ramón? ¿Que qué es eso, preguntas? Ay, ché. Otro día te lo cuento.
¿Que haces pucheros otra vez, dices? Ay, no, Ramón, a mí chantajes emocionales, no.

A las 19:57 horas.
Huesca (Aragón – España).
La Anchoíta del Cantábrico.

LA FUENTE DE LA MORA, DE DONDE UNO SE HARTA A BEBER VINO, ¿A TODAS HORAS?

Jueves, 22 de julio de 2021.
Querido diario…
¡Qué leches querido diario! Ramón, que “paeso” te he puesto nombre.
(Ah, no te dije, me puedes llamar Anchoíta o Anchouca).

Y bueno, antes de seguir, ya sé que te tengo un poco abandonaduco; pero es que Carlitines y yo estamos tan “centraos” en este viaje y en ver “coses” y cosos (sí, sí. Y cosos. He dicho bien, sí. Porque en Huesca vimos la plaza de Toros).
Y eso, que estamos tan a lo que estamos que no tengo tiempo ni de escribir, ché.
Por eso, ahora que tengo un ratejo, te cuento:
-Llegamos a Cariñena, Ciudad del Vino, un pueblico zaragozano, centro de la región vitivinícola de Aragón.
Y ha sido aparcar el coche y salir un buen señor de una casa y comenzar a hablar.
Oye, así da gusto, maño. Encontrar gente tan maja y agradable a las 10 y 10 de la mañana. Será por ser una de las dos horas de la “Sonrisa Feliz” (la otra es a las 13:50), o porque ha coincidido así y ya.
El caso, que el maño nos ha dicho que teníamos que ir a ver la fuente de la Mora (está frente al Ayuntamiento). Porque la fuente es muy importante.
Y en las fiestas del pueblo, de la fuente de la Mora, en vez de agua, sale vino. Y la gente puede beber todo el vino que quiera.
Está bien saberlo. Aunque nosotros no somos de beber vinos.

En fin, Ramón, que después de ver el pueblo, nos hemos ido con viento fresco.
Lo sé, lo sé, a 33 grados que marcaba el interior del coche, con viento fresco no se puede ir. Pero sí. Porque hay una cosa que se llama aire acondicionado, ¿No sabes?
Bah, tú qué vas a saber. Si te has caído del guindo hace cuatro días… Que digo cuatro, si hace un par de ellos que te estrené…

Bueno. Hasta más ver, maño, majo.

LA FUNERARIA QUE TE RECIBE EN LA CIUDAD DEL AMOR (O EN LA CIUDAD DE LOS AMANTES)

Jueves, 22 de mayo de 2021.
¡Ramón, Ramón, Ramóoooon!
Asustada te escribo, desde el coche, y yendo de Daroca a la ciudad de Teruel (de la que vamos “pallá” hemos parado en este pueblo zaragozano para verlo).
¿Que por qué estoy asustada? Ay, Ramón. Porque a menos de 20 kilómetros de la capital hay un aeropuerto hasta los topes de aviones y Carlos me ha dicho…
¿Cómo? ¿Qué quién es Carlos, preguntas?
¡Otra!, ¿Quién va a ser? Mi marido, Carlitines, que “paíces” bobo, chico. O tonto, como lo que dice el refrán que eran los Amantes de Teruel, que se llamaban Juan Diego e Isabel, “tonta ella y tonto él”. Porque dicen también que murieron de amor, mira tú.

Te estaba diciendo que Carlos me ha dicho que eso es una Plataforma Aeroportuaria (un parking de aviones, vaya).
Y es que… En España, los españoles somos un caso. Gastar dinero “pana”.
Por cierto, Ramón, ¿Tú eres español? Yo creo que no. Porque tienes una etiqueta que dice Made in China. Osea, que entonces, eres chino, claro.
Pues mira que te diga: los españoles nos las traemos, pero vosotros… Tenéis unas cosas…
Bueno, te dejo. Hasta luego, pues.

Los Amantes de Teruel (Mausoleo de los Amantes). Teruel. Aragón. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Ah, no te lo pierdas. Al poco de pasar el letrero de Bienvenido a Teruel me ha deslumbrado unas letras en la fachada de un edificio -así de grandes y gordas (las letras, digo)-, donde pone FUNERARIA LOS AMANTES.
Mi madre, qué buen recibimiento.
Y la pila de tanatorios y pompas fúnebres que llevamos vistos en menos de cinco minutos.

¡TERUEL EXISTE! Parque de los Fueros. Teruel. Aragón. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Luego dicen, ¡Teruel Existe!
¡Cojona! Que le dejen existir en paz y no quieran enterrarla tan pronto.

SI VAS A CALATAYUD… ¡NO PREGUNTES POR LA DOLORES!

Jueves, 22 de mayo de 2021.
Hola, Ramón.
Qué días llevo, o llevamos.
Mira, lo de viajar está muy bien (te lo digo yo, que es una de las cosas que más me gusta hacer en la vida, ver mundo); pero a ciertas edades…
En serio y por experiencia, Ramón: si piensas viajar, los viajes grandes hazlos de joven y deja las chorradas “pa” cuando seas más mayor.
¿Cómo dices? ¿Que ya estás viajando conmigo? Ay, ché, pues también es verdad.

Bueno, escucha. Estamos en Calatayud. Hemos llegado por la tarde, y tarde. Por la mañana estuvimos en el Monasterio de Piedra… ¡Qué cosa más bonita!
Pero estamos… Me han salido ampollas en las plantas de los pies de tanto anda que te anda.
Y me duele hasta el alma.
Y hablando de dolores. Te cuento:
-Hace un par de meses estuvimos en Calatayud (queríamos ver el parque, pero por culpa del coronavirus nos quedamos en la misma puerta, y sin entrar). Y como tampoco pudimos entrar al Museo de La Dolores, por estar cerrado (era domingo), vengo yo de ir a verlo.
(Carlos no ha querido ir. Dice que no quiere saber nada de dolores).
¿Y sabes qué, Ramón? Que a estos maños no hay quién les entienda.

Museo de La Dolores. Calatayud. Zaragoza. Aragón. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Dice la copla, o la jota, que si vas a Calatayud, preguntes por La Dolores. Y resulta que si preguntas por ella… ¡Te echan a patadas del pueblo!
Entonces, ¿En qué quedamos?

Museo de La Dolores. Calatayud. Zaragoza. Aragón. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Y esa es otra. Veo en el museo un gramófono con un cartel que dice NO TOCAR. ¿No tocar? Pero si es un tocadiscos antiguo. Y es precisamente “paeso”, para tocar.
Ay, Dios mío, Ramón, ¿Tú entiendes esto?
Qué brutos, madre. Y no discutas con ellos. A cabezones no les gana ni un martillo pilón.
Así que, si vienes a Calatayud, pregunta por quien quieras, menos por esa mujer. Porque sales a palos de aquí, y lleno de dolores, mira tú.
Y “pa” dolores, los mismos, ché. Porque… Yo sí que tengo dolores fuertes de barriga y no digo ni mu.
Y es que con tanto viaje, y tanto cambiar de aguas, tengo los intestinos… No voy al baño ni “patrás” ni “palante”; ni de “lao”. Y eso que cuando estuvimos ayer en la Sierra de Albarracín fuimos hasta el nacimiento del río Tajo y bebí agua directamente del caño de la fuente. Pues oye, ni por esas. Qué problema macho, voy a eclosionar.
Ya le he dicho a mi amigo Juanito, que le acabo de llamar al móvil hace un rato para darle novedades de nuestras andanzas por ahí. Y como el hombre, además de ser muy buen amigo, es una grandísima persona, me ha dicho que no me preocupe más por esa cuestión, que él tiene unas pastillas para ir al baño que van fenomenal. Y que me las iba a mandar ahora mismo por wasap.
Y aquí estoy, maño, majo, escribiéndote mientras las espero, que están tardando un poco en llegar (las pastillas, digo). Y creo que la tardanza es debido a que en este hotel donde estamos Carlitos y yo hay mala cobertura…
¿Cómo dices, Ramón? ¿Qué si nos hubiéramos “alojao” en el Ritz y no en un hotel de mala muerte tendríamos de todo? Toma, “pos” claro. Pero es que en Calatayud no hay hoteles “Ritzes”, ni en nuestras cuentas bancarias el dineral que piden por dormir una noche en él, no te fastidia, el tío. Y si lo tuviéramos (el dineral, digo), es algo que a nadie le importa. Y menos a ti.

Y bueno, esto se termina. Y mañana llegamos a Alcorcón… Que tengo unas ganas de llegar “pa” descansar…
Aunque no sé yo cuando será eso (el descansar, digo). Antes tengo que resolver un asunto en Madrid de forma urgente. Bueno, el asunto es de la competencia de mi marido, pero voy a ir yo porque si no, veo que se queda sin resolver.
¿Que qué asunto es ese, preguntas? Ay, pues una injusticia.
¿Que cuál? Ay, Ramón, qué cotilla eres, “paíces” la Vieja del Visillo. Y eres peor que Carlitines y que nuestro amigo Juanito juntos, porque no veas… Ya me ha preguntado que quién eras tú. Y le he tenido que andar explicando… (Con lo poco que me gusta a mí dar explicaciones, “cagon” la mar…) Y cuando le he dicho que eres mi diario me ha dicho: ay, Carolineta, ¿Cómo se te ha ocurrido poner ese nombre a un diario? Ay, ché, Juanito, maño, majo, ¿Y por qué no? Le he dicho yo. ¿Acaso no tenía Ana Frank un diario y le puso Kitty de nombre? Pues yo tengo uno y le he puesto Ramón. Porque cada uno llama a su diario como quiere… ¡Cojona! ¿O acaso hay una ley que diga qué nombre sirve y cuál no?
Además, es diario, EL DI-A-RI-O, no LA DIARIA. Aunque al paso que vamos y con lo que nos lían con las “coses” a todas, a todos y a “todes”…

Y a ver, te cuento. A Carlitines no le ha traído un regalito el ratoncito Pérez (se ha quedado sin dientes). Y vamos a ir a la calle Arenal mañana mismo a poner la reclamación.
Y no quiero hablar más del tema, ni contigo ni con nadie, porque me pongo…
Venga.
Buenas noches.

A las 20:35 horas.
Calatayud, provincia de Zaragoza (Aragón – España).
Anchoíta.