Vista panorámica de Preikestolen (El Púlpito). Noruega. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

¿Tienes espíritu aventurero? ¿Te consideras una persona intrépida? Entonces por nada del mundo puedes dejar pasar la ocasión de escaparte al norte de Europa, concretamente a Noruega.
Al sudoeste del país la madre naturaleza ha tallado una formación rocosa cuadrada llamada Preikestolen, o Prekestolen (Púlpito, traducido al castellano).
El púlpito es un vertiginoso mirador situado a 600 metros por encima del fiordo Lyse o Lysefjord, uno de los más bellos del planeta. La panorámica que ofrece -tras alcanzar la cima- es fascinante.
Preikestolen está en la costa sudoeste del país, en el distrito Ryfylke de la región de Vestlandet (provincia de Rogaland).

CÓMO LLEGAR A PREIKESTOLEN DESDE ESPAÑA

La mejor alternativa para realizar la excursión a Preikestolen es por mar (crucero).
Hay otras vías: tomando como punto de referencia Madrid (capital de España) -de primeras- puedes tomar un avión desde el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid Barajas hasta el Aeropuerto de Stavanger – Sola (Noruega).
Ya en la ciudad de Stavanger ve al puerto y compra un billete combinado, ferry a Tau y autobús para Preikestolhytta, inicio ascenso al púlpito.
Esta es la forma más económica de realizar la excursión.

Yendo al ferry. Stavanger. Noruega. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

En el ferry. Noruega. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.
Panorámica – punto de inicio hacia Preikestolen. Noruega. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

PREPARACIÓN PARA ASCENDER AL PÚLPITO

Letrero, ruta informativa de Preikestolen. Noruega. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Antes de emprender la subida (y posterior bajada) es importante que tengas en cuenta que tu forma física va a ser determinante a la hora de enfrentar la aventura. La dificultad de la excursión dependerá de tu preparación y resistencia.
Debes llevar ropa adecuada: dependiendo del mes de realización, así será la indumentaria a elegir.
Necesitarás dos horas para subir y otras dos para bajar, con lo cual el calzado idóneo son botas de montañas o zapatillas deportivas.
Lleva una mochila con botellas de agua o bebida isotónica. Frutos secos, plátanos; bocadillos…
No olvides la cámara de fotos.

APARTADO ESPECIAL DE LA ESCRITORA – MENSAJE PARA LOS ENFERMOS DE ESCLEROSIS MÚLTIPLE

Antes de continuar con la redacción de esta primera parte del artículo viajero quisiera decir lo siguiente: esta excursión la hice acompañada de mi marido Carlos y de nuestros hijos Iván y Carlitos. Para nosotros era un gran reto, sobre todo para Carlos pues tuvo que sobrellevar el vértigo, y una dosis extra de cansancio.
Él tiene esclerosis múltiple, y subió al mirador como un campeón.
El mensaje que -tanto mi familia como yo- queremos dejar en estas líneas es este: salvo en tu mente, no hay imposibles.
En casa estamos y nos sentimos muy orgullosos por tener de marido y padre a un héroe de verdad.

ASCENSO AL PÚLPITO

La subida siempre va a resultar más costosa que la bajada.
Al principio ascenderás por bosques y senderos empinados y pétreos.

Entre el gentío Carlos, Iván y Carlitos ascienden a Preikestolen. Noruega. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Tras pasar una zona de aguas pantanosas cruzarás una pasarela de madera por el bosque Krogebekkmyrane. Luego iniciará de nuevo la subida por unas escaleras de rocas. Arriba hay unas vistas extraordinarias; pero… Aún no has llegado.
Continuarás por un bosque de abetos hasta los lagos de Tjodnane.

Lago de Tjodnane. Noruega. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Carolina haciendo la excursión a Preikestolen. Noruega. Foto tomada por Carlos Llorente Peláez.

Tras los lagos te espera un tramo complicado: si sufres vértigo quizá pases un mal rato. Barandillas con cuerdas te pondrán a prueba. Como recompensa al esfuerzo divisarás el fiordo Lysefjord.

Al frente, el fiordo Lysefjord. Noruega. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Lo peor de la excursión ha pasado, el camino es llano y puedes deleitarte con el bello paisaje.
El vértigo amenaza otra vez. Según avanzas, y a tu izquierda, el abismo podría jugarte malas pasadas.

A la izquierda, el fiordo Lysefjord. Tramo final para llegar a Preikestolen. Noruega. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

No decaigas, restan pocos metros al objetivo.

Por Carolina Olivares Rodríguez.