Bromeando con Dioni
me mandó un violín
y yo, que no dejo escapar ocasión,
en bromín, le dije así:

no me pongas un violín
que luego te llamaré Diolín
y lo mismo compongo un poesín
para ti.

Uno chiquitín, cuquín, recogidín

“pa” que digas, jolín:
luego no te quejes, si,
en vez de Anchoíta te digo Anchoín.

“Pos” nada Diolín, digo, Dioni:
con cariño y humor te dejo un besín, pocholín.