Hada de la música. Fuente Las hadas de Villaviciosa de Odón. Escultura realizada por Pilar Cuenca en referencia al libro homónimo de la escritora María Luisa Gefaell. Villaviciosa de Odón. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

El hada hablaba y hablaba
el duende, calladito la escuchaba.
Voy a cantarte la nana
del elfo que nunca descansa:

“La noche se marchaba
y todo el bosque dormía.
Deja que el sereno ocaso se duerma
…No le despiertes, todavía.
El duendecito le observaba
y el hada a carcajadas se reía;
entre miradas y sonrisas
todas las flores… Se abrían, se abrían.
Yo, al elfo le preguntaba:
¿cuál es la bella sinfonía
que recitan el sol y la luna?
Pero a mí, nadie me respondía”.

Y así:
el mundo se despertaba
y con él traía fantasía.
Y entre el alba y las nubecillas
un nuevo día nacía.