Fuente La Maternidad (integrada en el conjunto de fuentes del centro comercial TresAguas). Alcorcón. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

No hay nada que perturbe más la calma de una madre que la ausencia del hijo perdido.
No hay nada que aturda más los sentidos de una mujer que ver partir,
antes que ella,
al ser que engendró dentro de sí; al que parió y vio nacer.
No hay nada que obnubile más el pensamiento de una persona que,
tras haberse despedido previamente de su descendiente,
tener que continuar viviendo, a la espera de que llegue su hora final.
Porque no hay nada que duela más que ver como la muerte
te roba injusta y cruelmente a quien tú diste la vida.