Kuredu Resort. Isla Kuredu. La República de Maldivas. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Me duele mi propio dolor, el de los cercanos y conocidos;
incluso -a veces- me duele el martirio que padecen
los que, en algún momento de la vida, me lo infundieron a mí.

Quisiera dormir para despertar en un mundo sin dolor;
pero cuando me levanto, el paisaje que veo tras los cristales incoloros
me devuelve un cansancio que me pesa en el alma
y parece estar revestida de plomo.
La lluvia da tregua en un instante,
y los rayos de sol me recuerdan a mis días de playa
en Santander, mi tierra natal.
Y a otros mágicos que conservo de lugares asiáticos
en Maldivas o Indonesia.

El recuerdo inexistente de un baño de agua fría entre arco iris
es el impulso -que ahora mismo preciso- para echarme a llorar.
Espero que a lo largo de la jornada,
entre nubes y claros; entre lluvias,
pueda bailar en la húmeda tierra cual princesa enamorada
que espera desalentada a que su amor, venga pronto a recogerla,
para llevarla volando al país de las hadas.
Mientras, continuaré danzando,
creyendo ingenuamente que estoy despojada
de todos los ropajes que me incordian y molestan.
Mis lágrimas serán las que caigan del cielo;
y mi única esperanza la que me llevará a la salvación.
La salvación la hallaré en el momento que pueda trepar
por el arco iris más alto que vea.
Cuando acabe la escalada finalmente,
mi corazón,
tendrá la paz que busca sin descanso.
Arriba, en el meridiano del arco iris,
entre el vértigo, el agua, los rayos de sol y las nubes,
me lanzaré al vacío cual bomba destructora.
Y lo haré con el deseo de estallar y convertirme en lo que fui y seré: NADA.

(Con esta poesía gané el primer premio literario del concurso VI Certamen de Poesía de la asociación cultural CAMINOS, en colaboración con el ayuntamiento de Torrejón de Ardoz (Madrid).

Diploma entregado a la escritora Carolina Olivares Rodríguez en Torrejón de Ardoz (Madrid – España) por haber ganado el primer premio de poesía del concurso IV Certamen de Poesía de la asociación cultural CAMINOS con su poesía NADA. Fotografía tomada por la autora.