Playa de la Magdalena. Santander. Cantabria. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Todos juegan con el amor, pero no todos aman.
Amar no implica enamorarse.
Amar no tiene por qué implicar pasión.
La pasión no va unida al amor.
Y el amor, podrá ir o no unido a la pasión.

Yo, de adolescente, experimenté el Amor. Y me enamoré. Y a veces sentí pasión; sin embargo, ese amor, jamás jugó con la pasión.
Solo jugó al juego del amor.

De todos los amores que he tenido aquel adolescente fue Amor; y se llamó Antonio.

Antonio y yo no supimos jugar bien al juego del amor. No sé si fue por falta de madurez o porque uno de los dos amaba y el otro no.

El tiempo pasó, y con él ese amor se apagó igual que se apagan las llamas de una hoguera; sin embargo, un cariño, por mi parte perduró.
Y con el tiempo descubrí que su cariño hacía mí se convirtió en amor. Y con el tiempo ese amor se murió, cuando él también murió.

Antonio murió hace muchos años. Yo le acompañé, instantes antes de que la vida le abandonara -a su suerte- en los brazos gélidos de la muerte.
Y la muerte se llevó también nuestro calor, y me quedé fría. Y congeló el tiempo; y paró su existencia.

Es duro perder a una persona querida porque se muere. Y más duro aún es perderla dos veces porque se muere una segunda vez.

Esta noche Antonio ha vuelto a la vida en mis sueños, pero del mismo modo que ha vivido… Se marchó.
Porque Antonio en mi sueño, esta noche, se murió.

Toñín, esta noche, en mi sueño, eras tú de adulto, pero atrapado en el cuerpo de un bebé. E igual que sucediera en vida, enfermaste. Y por estar enfermo te fuiste.
Y me desperté.
Y antes de irte -de esta vida y de mis sueños- aun con tu enfermedad, te besé.
No fue como el beso que te di en la frente cuando me despedí de ti en el hospital de nuestra tierra natal, no: esta vez te lo di en los labios.

Es duro perder a una persona querida porque se muere. Y más duro aún es perderla dos veces…
Porque se muere…
Una segunda vez.

(Referido al sueño de la madrugada del 27 al 28 de septiembre de 2020.
Dedicado al hermano de Nieves).