En nuestro viaje por el norte del país estamos viendo muchos militares. Les vemos principalmente en los desplazamientos por carretera (desayunando en las áreas de servicio). Será que se están desplegando por España, en misión de rastreadores, para poder contener al COVID-19.
Viéndoles, mientras desayuno (como ellos), me ha venido a la cabeza mi amiga Itziar.

Mascarilla militar.

-Carlitines, ¿Te acuerdas de mi amiga la de Rentería?-. Le he preguntado a mi marido cuando ha venido del baño de mear o de cagar, o de ambas cosas, no sé (tampoco he preguntado).
-No me voy a acordar… ¡Si me tiró los tejos el mismo día que me la presentaste!-. Ha exclamado él.
-Esa, esa-. Y mirando a los militares, todos jovencitos de cuerpos apretados como tuercas de submarinos, he dicho .-Pues estoy pensando lo bien que le vendría uno de estos “pa” que le quitara las penas.
¿Tú crees que de preguntarles alguno se presentaría voluntario para darle tralla?
-Seguro.
-Eso pienso yo. Además, no pueden negarse: están al servicio de España y de los españoles.
-Sí; pero vaya, que te confirmo yo que aunque no lo estuvieran, alguno saldría voluntario a darle tralla y lo que haga falta.
-Pero, Carlitines ¿Sin saber si es guapa o fea, gorda o delgada, alta o baja?
-Nada. Por España y “to palante”.
-¿Sin verle la cara ni nada?
-Sin verle la cara ni nada.
-¿Seguro?
-Que sí ¿Qué cara le van a ver con la mascareta puesta?
-Ah, ¿Que le darían cera con la mascareta y todo?
-Como sea Carola.
-¿Seguro?
-Que síii, coño. Y digo yo, ¿Qué más te dará a ti si le dan cera, tralla o lo que sea? Pues sí que estás tú preocupada.
-Es que está muy soliña.
-Pues que se busque la vida como nos la hemos buscado los demás. Y deja de meterte en camisas de once barras, pesada.
-Es un decir, hombre, no te pongas así.
-No, es que te veo muy preocupada por ella… Preocúpate de que te dé yo tralla a ti y listo.
-Pero… ¿Con mascareta o sin mascareta?
-Como sea.