Puente del Beso. Luarca. Asturias. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

ROMANTICISMO Y LEYENDA MEDIEVAL

El Puente del Beso es uno de los siete que hay en la villa asturiana de Luarca. El puente, que es peatonal, une el centro del casco urbano al barrio marinero de La Pescadería y las playas.

LA LEYENDA DEL PUENTE DEL BESO

Panel informativo del Puente del Beso. Luarca. Asturias. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

En tiempos medievales el mar Cantábrico estaba amenazado por flotas bucaneras, las cuales, a su vez, amenazaban a los habitantes de los pueblos del litoral.
El pirata Cambaral, conocido por su extrema crueldad, asaltaba las naves, saqueándolas; torturaba y asesinaba, y raptaba a bellas doncellas.

El señor de La Atalaya de Luarca capturó al pirata Cambaral en una emboscada con sus naves luarquesas -tras hacerse pasar por pescadores-, y le hizo prisionero en las mazmorras de la fortaleza.

Al conocer lo ocurrido, la hermosa hija del señor, pidió permiso a su padre para ir a las mazmorras para poder curar las heridas a Cambaral.
Y al verse, la doncella y el pirata, se enamoraron al instante.
Y su amor, cada día, se fue fortaleciendo.

Selfie de Carlos y Carolina en el Puente del Beso. Luarca. Asturias. España.

Los enamorados decidieron fugarse; pero camino al puerto fueron sorprendidos por el padre de la doncella. Y al saber que jamás podrían huir de él, se abrazaron y besaron.
El señor de la fortaleza, iracundo e incapaz de soportar la traición de su hija, desenvainó su espada y de un solo tajo les cortó las cabezas.
Las cabezas de la hermosa doncella y del cruel pirata rodaron por el lugar hasta que finalmente cayeron al agua, unidas en un último beso, a la par que sus cuerpos quedaron abrazados.

Años más tarde, en aquel lugar, se construyó el Puente del Beso para recordar el trágico desenlace de los enamorados.

Por Carolina Olivares Rodríguez.