Hora maldita.

No soy dada a los regalos, ni a hacerlos ni a que me los hagan. No por nada, prefiero otros : los que dejan huella. Y esos aún no se pueden comprar.
¿Qué cosa adquirida con dinero deja huella en el corazón? Ninguna. Y cuando más cueste, menor valor tendrá para mí. Soy así de “especialita y/o rarita”.
Es como las cosas que realmente importan en la vida, ninguna se puede comprar. Supuestamente todos tenemos un precio. Entonces ¿Estamos en venta y nos pueden comprar?
Igual que para algunas personas tú eres importante, también para ti otras lo son.
Si tuvieras precio y yo pagase por él, dejarías de importarme.
Es como los colores, hay tantos como pensamientos. Si todo lo que dijeras o hicieras fuese de mi agrado, dejarías de interesarme.
Dicho esto, solo me queda escribir una palabra: FELICIDADES, Marilyn Manson.
Carolina.

ALMA FRÁGIL

Ante mis ojos, el sueño que espera ver cumplido, se evaporó como el agua que -convertida en humo- se esfuma entre los dedos de las manos.
En el pasado cubrí a mi alma frágil con capas y capas. Las fabricó mi corazón usando algunos de mis sentimientos.
Y viví con una coraza que repelió al dolor y a los miedos.
Cuando mi sueño se evaporó se llevó consigo toda esperanza. Y toda esperanza fue sustituida por un estado depresivo.
Mi estado depresivo se arraigó a las capas de mi coraza. De ellas creció un tallo verde lleno de espinas y despuntó una flor maldita.
Al tiempo que el tallo de la flor ganó altura, sus raíces se hicieron más y más profundas.
Una medianoche las raíces llegaron a mi corazón. Y a las 03:33 horas de la madrugada lo engarzaron.
Y mi frágil alma, se hizo más frágil.
Cuando la esperanza se tornó en estado depresivo me recluí, replegándome en mí misma.

Marilyn Manson. Fotograma del cortometraje Doppelherz.

En mi particular prisión me dediqué -años y años- a confeccionar docenas y docenas de máscaras. Cada vez que salía a la calle y me relacionaba con la gente llevaba una u otra.
Y nadie me reconocía, nadie me conoció.

Solo cuando las raíces de la flor maldita ensortijaron mi corazón, acepté a la enfermedad que habitaba en mí.
Posiblemente la semilla de esta flor existe en mi oscuridad; incluso antes de que yo saliera a la luz.

Jamás había sido débil; sin embargo por aquel entonces intuí que algo en mi interior sí lo estuvo. Porque sentía que mi alma frágil se debilitaba.
La enfermedad me quitó el brillo y el color. Y supe que me quedaba poco tiempo de vida cuando -ante mis ojos- a mi flor maldita se le cayeron todos los pétalos, excepto uno.

En aquel tiempo nunca tuve prisa. Y no comprendía por qué los demás tenían tanta. Les observaba mientras iban corriendo de un lado a otro, agobiados y angustiados. Ellos aún no lo saben pero con sus prisas por no perder el tiempo lo que realmente consiguieron fue perderlo.
A veces vi miedo en su mirar. El miedo lo provocaba el hecho de perder o no tener tiempo.
Yo no tenía prisas salvo para un instante: el de morir. No quería sentir miedo; tampoco volver a experimentar ningún tipo de dolor.

Acuarela de Marilyn Manson Mascarada (Máscara).

Cada vez que me miré al espejo, comprobé como aquel tono de piel tan bonito que tenía -y que me definía- se decoloró. Mi tez morena dio paso a una horrible palidez.
Y llegó el día que dejé de mirarme en los espejos. Porque su reflejo solo me devolvía la imagen de la muerte.
Cada vez que me miraba en el espejo la enfermedad hacía acto de presencia e intentaba que sintiera dolor.
Y los miedos, aun no pudiendo atravesar mi coraza, me acecharon sin piedad.

La enfermedad finalmente me apagó la noche que el último pétalo de la maldita flor finalmente cayó. Y cayó a las tres de la madrugada.
Y la flor maldita se unió a mí para llevarme consigo al mundo de los muertos.
Desde entonces, vivo muerta con brotes de otra esperanza.
Desde entonces espero tu muerte, pues cuando mueras, podrás reencontrarte con tu flor; ayer maldita, siempre marchita.
El secreto que esconde el que porta un corazón romántico queda desvelado para los que tienen almas frágiles: lo que ocultas con tanto recelo es el deseo de querer materializar imposibles.
Soñando, se repite un sueño. Porque sueñas con poseer flores malditas.
Solo cuando tu deseo se hace patente, por medio del sueño, lo das por válido y te das por satisfecho.
Aunque, aun no siendo realistas por querer soñar, hemos de tener presente que los sueños son igual de caprichosos que la realidad.

Alma frágil, he venido del futuro al tiempo real solo para desearte un feliz cumpleaños.
No dejes que nada ni nadie debilite tu corazón. Y no sufras o temas por lo que te depare el mañana. Donde yo habito, no hay miedos ni dolor.

(Publicado el sábado, 5 de enero de 2019, a las 03:33 horas.
Dedicado e inspirado en Marilyn Manson).