Hace años, en otra época…

Existió un ser fantástico llamado Loirnaac.

En bosques verdes, habitando con hadas y duendes,

Loirnaac creció en un Mundo muy diferente al que conocemos hoy.

 

Hace tiempo, en otra era…

Loirnaac y sus congéneres se mimetizaban con el entorno.

Así, todos ellos, a veces eran flores; otras árboles o arbustos.

Y otras montes y montañas.

 

En un país mágico, que no encontrarás en ningún mapa

Loirnaac está componiendo una melodía:

Cuando la música suene

los colores infinitos de la Tierra se mezclarán con el aroma del Agua

para que el Fuego baile al ritmo que le marque el Aire.

 

Hace siglos, en otra década…

Loirnaac soñaba con los cuatro elementos.

Hoy, yo soy Loirnaac porque:

camino entre prados repletos de tréboles,

le canto a las cuatro estaciones, a los cuatro puntos cardinales y a los cuatro vientos.

Navego por los cinco océanos,

juego entre Arco Iris, imagino que bailo con la Aurora Boreal.

Y sueño con poder volar en un futuro no muy lejano… Hacia las estrellas.