Las lágrimas que lloran tus ojos
son como la lluvia que cae del cielo.
La lluvia que cae del cielo
es semejante a la pena del que no tiene consuelo.
La pena del que no tiene consuelo
se escapa con cada suspiro, con cada lamento.
Con cada lamento
se ahoga el dolor, se calla el tormento.

Las lágrimas que lloran tus ojos
son como el agua que golpea los vientos.
El agua que golpea los vientos
azota mi alma y mis sentimientos.
Mis sentimientos…
Rompen las sombras, rompen el silencio.
Rompen el silencio
la voz que grita: ¡no olvides que te quiero!

Las lágrimas que lloran tus ojos
son gotas de sangre que brotan de mi cuerpo.
De sangre que brotan de mi cuerpo
se empaña mi ser, se inunda mi recuerdo.
Se inunda mi recuerdo
con palabras de amor verdadero.
De amor verdadero
vivo mis días… Mientras espero.