Tarzán y su grito.

Una pregunta… Así como quien no quiere la cosa… Vivir en una casa y dejar las puertas y cajones abiertos o no cerrar los botes de colonia y jabón, o del cacao y café y/o dejarlos semi abiertos, o incluso abiertos del todo qué es ¿Una nueva moda que yo me estoy perdiendo?
¿No busca el ser humano vivir en armonía? Entonces… Esto es dejadez, no dar importancia a pequeñeces, pasotismo puro y duro, ir con prisas y a lo loco; justificarse diciendo: es que soy un desastre y desordenado, una persona despistada y olvidadiza.
¿Y qué tienen que ver los cojones “pa” comer trigo?
Igual tengo un problema: aplico la inteligencia y claro, me da por pensar en cómo se joderán las bisagras de las puertas o los mecanismos de los cajones (si están, tendrán una finalidad ¿No?) o pienso que si los frascos no quedan bien cerrados lo que guardan en su interior perderán su aroma; o si se cae el bote de champú o gel… No digo más si hay menores correteando por ahí…
Pero vamos ¿Me estoy perdiendo algo o es que la que está perdida soy yo?
Dónde vivimos ¿Bajo un sistema organizado o en la jungla salvaje donde todo vale y, vestidos con un taparrabos de leopardo al estilo Tarzán, gritamos ¡Maricón el último!?
Me lo expliquen. Porque como diría Doña Croqueta: mí no comprender.