Consoladores en el escaparate de una tienda en Ámsterdam. Holanda. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

De un tiempo a esta parte
se ha puesto de moda el uso del dildo:
no puede faltar en las prácticas amatorias de una consumada pareja;
semejante instrumento ha ser añadido entre los que comienzan un amorío.

Consoladores en el escaparate de una tienda en Ámsterdam. Holanda. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Ya sea para jugar los heterosexuales,
los bisexuales y demás variantes:
no te quedes sin tu consolador
si quieres probar cosas nuevas en el arte del amor.

Vale tanto para hembra como para varón.
Y de comprar uno, mejor comprar de dos en dos.
Pues mientras que con uno se calman los picores que hay bajo la bragueta del pantalón,
con el otro le das al “chupa – chupa” que mola mogollón.

En serio, piensa bien las cosas
con el dildo podrás hacer muy bien el amor.
Así que dejad de perder el tiempo leyendo poesías bobas
y poneros a la faena si es que estáis enamorados… Por favor.

Y ahora, cuando vayas a la playa
además de no olvidar llevar la toalla
has de llevar un dildo del mismo color de la lombarda.
Que nunca se sabe si hará o no hará falta.

(Dildo playero).