ROMANCE TITULADO: la leyenda del hombre llamado dioni apodado como diolín POR ANDAR BROMEANDO CON UN VIOLÍN, QUE HARTO DE TRABAJAR COMO LOS NEGROS POR CUATRO DUROS DECIDIÓ IRSE A LA MESETA PARA DARLE UN KILO DE CASTAÑAS A SU AMIGA LA ANCHOÍTA DEL CANTÁBRICO.

 

En una mano la lupa, en otra un sombrero
mientras calculo afilo el lapicero.

Soy un hombre serio, casi no tengo tiempo
apenas quedan horas para ver tanto papeleo.

Como galletas y bebo café
¿Estaré estresado? Ay, no sé, no sé.

Que agobio tengo, la madre que me parió
el ordenador se ha vuelto loco, todo lo formateó.

Mis gafas están empañadas, no veo nada
quiero unas vacaciones: ¡irme a las Chimbambas!

Chao, chaito, chao, ahí te quedas Matarile
márchome a visitar a La Anchoíta del Cantábrico a los madriles.