Niña del Sahara, pintura del artista Francisco Rodríguez Carmona – Paco Rocar.

-¿Sabes interpretar sueños?-. Me preguntó Etel.
-Los sueños solo los saben interpretar las personas que los sueñan-. Fue mi respuesta.
-Yo he tenido un sueño… Era muy real. Y me gustaría saber qué significa, y me gustaría contártelo.
-Cuéntamelo.
-Soñé que veía a una niña. Era una de esas niñas que traen de África, una niña saharaui. Y estaba como abandonada, y enferma. Y yo quería llevarla conmigo a mi casa y que se curase. Y todo mi afán era llevarla al hospital para que la viera un médico y la pudiera curar.
-¿Perdiste algún niño?
-No.
-Yo tuve dos niños y tengo tres nietos. Y no quise tener mas hijos por si me venía otro niño; pero ahora…
-Ahora añoras no haber tenido una niña.
-Junto a nuestra casa, todos los años, un matrimonio acoge a una niña del Sahara. Pero este año los niños no han podido venir…
-Claro, por el coronavirus.
-¿Por qué sueño con esta niña?
-Quizá te hubiera gustado adoptar una.
-Sí, no me hubiera importado. Cómo cambiamos las personas: de joven no quise tener más y ahora… Ahora daría cualquier cosa por tener una hija.
La niña del sueño estaba enferma y la niña que iba a venir a casa de nuestros vecinos también. Al parecer el tratamiento médico para curarle era de 12000 euros. A mí no me hubiera importado haberme quedado con ella y haber tenido que gastar ese dinero en médicos y hospitales para que se pusiera buena. Y si ella hubiera querido me hubiese quedado con ella y la hubiera tratado como a una hija.
No sé que hubieran pensado mis dos hijos de esto, pero… Siempre quise ser la madre de una niña.
-Por eso has tenido ese sueño. Y tú misma acabas de contestar a la pregunta que me has hecho al principio.
-No sé si lo sabes, soy catequista. Y lo que más me gusta de ser catequista es estar rodeada de niños. Es mi gran motivación.
-Etel, si lo piensas detenidamente, tienes muchos hijos e hijas. Porque todos esos niños y niñas a los que das clase de religión son como si fueran hijos tuyos de verdad.
-Entonces… ¿Por qué añoro tanto a la niña del sueño, a la saharaui? ¿Y por qué quiero que se cure? ¿Por que quiero cuidarla, mimarla…?
-Porque no la tienes. Por eso creo que todo ese amor que tienes dentro de tu corazón para ella se lo debes de dar a tus hijos, a tus nietos y a todos los niños que te llaman profesora.
Etel, tal vez algún día, no muy lejano, la niña saharaui de tu sueño se convierta en una hija real.

(Dedicado a Etel y a Juan.
Escrito el domingo, 27 de septiembre de 2020, en Tavernes de la Valldigna. Valencia. España).