Carolina en Evidence (castillo de Sant´Elmo). Barrio de Vomero. Nápoles. Italia. Autorretrato.

Cuando una persona te hace daño, el dolor que te ocasionó estará en ti, acompanándote hasta que dejes de existir. Incluso si la olvidaste, el dolor no desaparecerá.
Sabes que nunca volverá a tu vida: con sus acciones y actos se encargó de que le cerraras para siempre la puerta que accede a ella.
No olvides: si el que te hirió -a conciencia- intenta inmiscuirse en tu mundo, recuerda la cicatriz que te dejó. Es tu eterna y fiel aliada, la mejor arma que tienes contra quién te la provocó.