Busto de bronce a Ángeles Rodríguez Hidalgo, la Abuela Rockera. Vallecas. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Siempre que vengo a Madrid, que es casi todos los meses, aprovecho para hacer turismo y/o veo cosas que no aparecen en las guías turísticas oficiales.
Una de esas cosas que no encontrarás marcado como punto turístico es el busto de bronce a Ángeles Rodríguez Hidalgo.

Ángeles Rodríguez Hidalgo (1900-1993), no fue un personaje histórico, sino una mujer normal y corriente, una ama de casa que vivió en Vallecas.
Nacida en Argentina, se crió en España, en la ciudad andaluza de Sevilla.
En la ciudad hispalense se casó a los 23 años.
Fue madre de cinco hijos y enviudó a los 41 años, en Madrid (su esposo murió a causa de la tuberculosis que azotaba la ciudad).
Para sacar a sus hijos adelante trabajó en la asistencia de la Caja Postal, hasta la jubilación.

Antes de llegar a los 70 años la música que la mujer había escuchado eran la copla y las sevillanas. Pero su vida dio un giro importante cuando uno de sus nietos, Pol Morollón Gómez, le pidió que le acompañara a un concierto de heavy metal.
Acudir al concierto despertó su vena rockera y quedó enganchada a la batería y a las guitarras eléctricas del rock y del sonido metalero, marcándole especialmente Miguel Ríos y Rosendo. Aunque no por ello a esta argentina -española, con acento andaluz, dejaron de gustarle Marifé de Triana y la cantaora La Niña de los Peines.

La abuelita comenzó a vestirse con una chupa de cuero y una gorra militar, y descubrió las motos de gran cilindrada. Y asistió -en primera fila- a los conciertos que la banda de hard rock británica-australiana AC/DC dio en Madrid. Tampoco faltó a los eventos y festivales de rock duro que se celebraron en la capital, hasta que la sordera que padecía, provocada por pegarse al bafle en los conciertos de bandas españolas de la talla de Barón Rojo, Barricada o Leño, fue el freno que le impidió seguir acudiendo a ellos.

FAMA Y APARICIÓN EN MÉDIOS DE COMUNICACIÓN

A Ángeles la fama le llegó tardía, en la década de los años 80.

Toca Madera de Panzer.

Su debut en los medios vino de la mano del periodista malagueño Paco Pérez Bryan, quien dirigía y presentaba el programa musical nocturno El Búho en Radio Juvenil de Madrid. Allí todos la conocían como la “Abuela del Búho”, la que presentaba a los “Isidisi”.
En El Búho conoció a Ramoncín, apodado como El Rey del pollo frito, y a Luz Casal (cantante y pareja de Pérez Bryan).
La madrugada de los martes colaboraba en La radio de las sábanas blancas en Radio Cinco, espacio nocturno dirigido y presentado por José Manuel Parada.
También fue protagonista en varios programas de televisión. El programa Vivir cada día de Televisión Española del periodista español José Luis Rodríguez Puértolas le dedicó un episodio, que se emitió en 1985.
Fue portada de Toca Madera, tercer disco de estudio del grupo español de heavy metal Panzer.
El álbum se publicó en 1985.
A partir de 1989 tuvo una sección semanal, “La Abuela Consulta”, en la revista Heavy Rock.

La Abuela Rockera se encuentra en un lateral de la avenida Peña Gorbea, dando la espalda al Centro Municipal de Mayores Casa del Bulevar número 22 en Puente de Vallecas (distrito número 13 de la ciudad madrileña)… ¿Centro de Mayores? ¡Qué ironía!

En el pedestal del busto se lee:

                                                                  ADIÓS ABUELA           AMIGA ROCKERA
                                                                           SOLO EL TIEMPO NOS SEPARA 

El busto es obra de la escultora Carmen Jorba, quien reprodujo la fotografía que figura en la tapa del disco Toca Madera. En él podemos ver a la abuela con indumentaria rockera, haciendo el gesto conocido como “maloik” o “mano cornuta”, típico del mundillo del rock, sobre todo en el Heavy Metal y el Hard Rock.

El monumento se inauguró el 16 de mayo de 1994, siendo alcalde de Madrid José María Álvarez del Manzano.

Años más tarde (2015) el busto fue objeto de actos vandálicos ya que uno o varios desaprensivos arrancaron los dedos índice y meñique de su mano derecha.
A posteriori la mano fue reparada.

CONCIERTO EN LA SALA CANCILLER PARA RECAUDAR FONDOS

La vida de la abuela Ángeles se apagó el 8 de diciembre de 1993, tras sufrir una insuficiencia respiratoria y cardíaca, en el hospital madrileño de La Princesa.
Sin embargo, y como reza en el pedestal, “solo el tiempo nos separa” porque LOS VIEJOS ROQUEROS NUNCA MUEREN.

El 25 de mayo de 1994 se celebró un concierto de música en La Sala Canciller (“la Canci” para los asiduos), el tempo del Rock en Madrid, con el único objetivo de recaudar fondos para poder realizar el busto dedicado a Ángeles Rodríguez Hidalgo, la Abuela Rockera.
Los grupos que participaron en el concierto fueron: Asfalto, Esturión, Ñu, Sobredosis, y miembros de formaciones desaparecidas.
El dinero que faltaba lo aportaron la extinta tienda de discos Madrid Rock y el artista y fotógrafo musical Mario Scasso, amigo personal de La Abuela.

El busto de Ángeles Rodríguez Hidalgo es el primer homenaje de bronce que se ha hecho en España a una personalidad de la cultura popular.

Como última curiosidad decir que la escultura de la querida y entrañable rockera se encuentra en una zona del barrio vallecano repleta de lo que ella misma fue, de inmigrantes, rodeada de locales en los que el género musical que predomina no es ni el rock ni el heavy, sino el reggaetón.

Para terminar solo me queda decir: viva Vallekas… ¡Y el Rock!

Por Carolina Olivares Rodríguez.