Vista panorámica desde un mirador de Reunión. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

SEGUNDA EXCURSIÓN EN ISLA REUNIÓN

El segundo día en Reunión iba a ser productivo.
A las ocho y media de la mañana habíamos quedado con el taxista y no nos hicimos esperar. La excursión nos tendría casi todo el día fuera y haríamos un recorrido completo alrededor de la isla.
Como ya expliqué en el artículo anterior –ISLA REUNIÓN (PRIMERA PARTE)– en esta segunda excursión veríamos zonas costeras y otras interiores (Circo de Salazie).
Como ya habíamos ido a Salazie, le comentamos al taxista que podíamos prescindir de la visita. Sin embargo el hombre -haciendo oídos sordos- nos llevó.

Parque en Saint – Denis. Reunión. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Salimos del puerto de Saint – Denis y nos dejamos llevar. Antes, y sobre un plano de Reunión, el conductor señaló los puntos a visitar.
La primera parada fue en un pequeño parque. Aparcó el taxi y bajamos.
El parque es una maravilla; un lugar para escapar de la capital, hacer deporte, pasear, perderse…

Parque en Saint – Denis. Reunión. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Hay un gran puente, por él se accede al otro lado del parque. Bajo su pasarela las tranquilas aguas del río reposan en los márgenes. Al fondo, mirando al interior de la isla, en las faldas de las montañas se ven miles y miles de “motitas” blancas, que realmente son viviendas.
Nos marchamos embobados, pensando lo afortunados que son los habitantes de la ciudad por poder disfrutar de un parquecito y un paraje tan bonitos como aquellos.

Parque en Saint – Denis. Reunión. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Iván, Carlitos, Carlos y Carolina en el parquecito de Saint – Denis. Reunión.

Parque en Saint – Denis. Reunión. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

De nuevo en carretera observamos el litoral hasta las siguientes paradas:
Reserva Natural Marina de Reunión.
Parada en una playa.
Dos paradas en miradores.

Junto al panel informativo de la Reserva Natural Marina otro alerta de la presencia de tiburones, advirtiendo de la prohibición de bañarse en el agua, así como realizar cualquier actividad y/o deporte acuático.

Panel informativo Reserva Natural Marina. Reunión. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Panel informativo acerca de peligros y prohibiciones. Reunión. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Esta parte de la excursión fue panorámica. Y nos limitamos a contemplar, desde lo alto, la magnitud del mar, los acantilados y la costa.

Reserva Natural Marina. Reunión. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Carlitos e Iván. Reserva Natural Marina. Reunión. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

De aquí el conductor nos dejó en la playa. La visita fue breve, y tras hacer unas cuantas fotos, nos llevó al primer mirador. Este punto es muy interesante ya que muestra un adelanto de lo que veríamos a los pies del volcán Pitón de la Fournaise: la devastación natural provocada por erupciones volcánicas (solo que ahí es golpeada por el oleaje a perpetuidad). El segundo mirador nos deleitó con una panorámica fabulosa del litoral.

Reserva Natural Marina. Reunión. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

En una playa de Reunión. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Primer mirador: terreno devastado por la lava del volcán Pitón de la Fournaise. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Primer mirador: la familia con Coro y Alfonso (un matrimonio muy simpático y viajero con el que hicieron la excursión). Reunión.

Vistas desde el segundo mirador. Reunión. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

La excursión se puso interesante, pronto estaríamos en la que, sin dudas, en la estrella de Isla Reunión: el gran Pitón de la Fournaise.
Mi claro objetivo en la isla era precisamente poder ver, con mis propios ojos, este volcán (sobre todo el cráter).
Según avanzamos hacia el volcán la emoción fue apoderándose de mi. Pero como nada es idílico -salvo en la ficción- la decepción asimismo hizo acto de presencia.
Cuando organizas un viaje has de planificar un sinfín de cosas. Sin embargo, hay algo que se escapa a tu control: la meteorología.
Ese día la niebla fue la absoluta responsable de que yo no pudiera ver cumplido mi sueño. La niebla coronaba el cráter del volcán y no pudimos visualizarlo. Bien es cierto que en Reunión este fenómeno atmosférico es frecuente; sin embargo yo tenía esperanza…
No hubo suerte.

A los pies del volcán Pitón de la Fournaise (oculto tras la niebla). Reunión. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Antes de iniciar el tour el taxista nos advirtió que no subiríamos a cráter. Aunque intentamos que cambiara de idea, se mantuvo firme en la negativa.
Y tuvimos que disfrutar de esta maravilla natural desde abajo.

EL VOLCÁN PITÓN DE LA FOURNAISE

Señalización del volcán Pitón de la Fournaise. Reunión. Foto tomada Por Carolina Olivares Rodríguez.

Por la importancia que tiene este impresionante volcán voy a dedicarle un apartado.
El Pitón de la Fournaise es un volcán activo (tipo escudo) integrado en la cordillera del Macizo del Pitón de la Fournaise. Ubicado al sudeste de Reunión, sus 2632 metros de altura conforman el 40 por ciento de esta área de la isla.
Es uno de los volcanes más activos del planeta, entrando en erupción con frecuencia. La media es como los embarazos en la mujer: uno cada nueve meses. De hecho la última erupción es reciente (entre los días 11 y 16 de septiembre de 2016).
En 1979 se instaló en Reunión un observatorio vulcanológico. A partir de entonces el volcán Pitón de la Fournaise es uno de los más vigilados de la Tierra.
El 21 de septiembre del año 1751 fue ascendido, por primera vez, por Andoche Donet de Palmaroux.
Nota: al cráter del Pitón de la Fournaise se puede subir por la carretera forestal del volcán o por la de Las Lavas. En lo alto se pueden ver espectáculos de lava.

A LOS PIES DEL PITÓN DE LA FOURNAISE

A los pies del volcán Pitón de la Fournaise. Reunión. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Ante el majestuoso Pitón de la Fournaise se aprecia como el extenso terrero está devastado, culpa de la lava incandescente proveniente del volcán en estados de erupción.

Carlos caminando con sumo cuidado a los pies del volcán Pitón de la Fournaise. Reunión. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Sobre lo que, tiempo atrás, fuera tierra verde, fuimos caminando cuidadosamente por terreros desiguales cubiertos de lava. Mirándole, imaginé descender por la ladera lenguas ardientes de lava que morían en el mar ¿Cuántos años han de pasar para que la vida, en forma de vegetación, vuelva a brotar? Mi consuelo ante tanta devastación fue que al menos esta la ha provocado la madre naturaleza; y como tiene la consideración de sabia, alguna explicación lógica ha de tener. En cambio, si pienso en la devastación provocada por el hombre… La desgracia de ver bosques calcinados, obra de incendios intencionados solamente por conseguir lucro económico…

A los pies del volcán Pitón de la Fournaise. Reunión. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Brotes de nueva vida a los pies del volcán Pitón de la Fournaise. Reunión. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Pura reflexión para el que está alejado de una sociedad egoísta.
Dejémoslo estar.
Después de estar largo rato observando, deambulando, pensando, pusimos tierra de por medio para continuar con el recorrido.

Carolina a los pies del volcán Pitón de la Fournaise. Reunión. Foto tomada por Carlos Llorente Peláez.

El conductor nos tenía preparada una sorpresa. Visitamos un sitio precioso, una especie de bosque con árboles grandiosos con lianas, y cascaditas, que daba a una pequeña playa rocosa. Tras pasear y escrutar sus rincones nos sentarnos en el césped para charlar acerca de lo que estábamos conociendo.

Bosquecito en Reunión. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Carolina columpiándose con las lianas de un árbol del bosquecito. Reunión. Foto tomada por Carlos Llorente Peláez.

Caída de agua en el bosquecito. Reunión. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Si estás leyendo mi artículo te debo una disculpa ¿Por qué? Porque no sé cómo se llaman los puntos citados, y me sabe mal. He buscado; pero nada. No he sido capaz de dar con los nombres.

Playa al final del bosquecito. Reunión. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Iglesia de Santa Ana en la ciudad de San Benito. Reunión. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

No sé si tengo perdón, pues acostumbro a llevarme de recuerdo mapas de las ciudades que visito. Si buscara el de Reunión posiblemente me facilitaría la labor. El problema es que no tengo los planos a mano.
Tras la disculpa, prosigo el periplo por Reunión.
A la hora abandonamos el bosquecito. Y nos quedamos con ganas de quedarnos a comer allí. Sin embargo, para la cuestión culinaria, el taxista tenía otros planes para nosotros y propuso que almorzáramos -a las dos de la tarde- junto a una iglesia católica llamada Santa Ana… Y ¡A ver quién le contradecía! Era una persona muy cuadriculada.
De esta iglesia puedo deciros que es el edificio más destacado del distrito de Santa Ana (jurisdicción de la ciudad de San Benito).
Sentados en un banco de piedra comimos unos sandwiches y fruta. Y en un quiosco compramos un bocadillo (porque más de uno se quedó con hambre) y los cafeteros pidieron café. También el conductor compró su almuerzo allí, y notamos -que de aquí en adelante- le entró una prisa repentina.
Terminado el almuerzo salimos pitando.
Serían las tres de la tarde, la excursión concluía a las seis. Aún quedaba visitar el Circo de Salazie.
La perspectiva esta vez fue diferente: la niebla brilló por su ausencia en cielos despejados. Y al haber tanta luz solar todos los colores de la naturaleza destacaron mucho más.

Circo de Salazie. Reunión. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Regresamos al puerto y nos despedimos del taxista.

A bordo del barco un precioso atardecer nos acompañó mientras tumbamos nuestros cuerpos cansados en hamacas de mimbre y dimos pequeños sorbos a unas gaseosas.
Con estas líneas pongo fin a esta estupenda travesía por aguas del océano Índico.
Ojalá hayáis disfrutado viajando virtualmente. Os animo a que viajéis en vuestra vida real.
Espero de todo corazón que la información de estos artículos (referidos al crucero) os hayan sido de utilidad.

Atardecer en Isla Reunión. Barco Costa neoRomantica. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez

PUNTO FINAL: MÁS DATOS DEL VIAJE

-Tipo de viaje: crucero.
-Naviera: Costa Cruceros.
-Nombre oficial del barco: Costa neoRomantica.
-Barco “neo”: nave que ha sido reformada.
-Itinerario: Mauricio – Seychelles – Madagascar – Reunión – Mauricio.
-Duración del viaje: crucero de 15 días (dieciocho, incluyendo el tiempo invertido en traslados y escalas).
-Precio básico por persona: a partir de 3000 euros (en cabina y/o camarote en cubierta y/o puente número 6).
-Época en la que se realizó: 22 de diciembre de 2016 – 8 de enero de 2017.

Por Carolina Olivares Rodríguez.