Candado de amor eterno de Carolina (Carol) y Carlos. Casa de Julieta. Verona. Italia. (Foto tomada por Carlos Llorente Peláez).

Hemos dibujado corazones, hemos escrito nuestros nombres en arenas de playas muy lejanas.
Hemos recorrido calles, parques, paseos; visitado castillos y monumentos.
Nos has deleitado los lagos, las playas; con calor, con frío…
Incluso hemos tenido nuestros cuerpos helados.
Hemos visto maravillas del universo, podemos estar en cualquier lugar porque mi corazón siempre estará pegado al tuyo latiendo, palpitando desmesuradamente cada vez que te miro.
Olvidándome de todo lo que veo porque tú eres la verdadera maravilla de mi mundo.

Carlos y Carolina en la playa Coco Beach. Madagascar. (Foto tomada por uno de nuestros hijos).

(Dedicado a Carolina Olivares Rodríguez).