Puesta de sol. Playa de Kendwa. Zanzibar. Tanzania. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

En un lugar del mar
aguardan los sueños que están por cumplir.

Cada atardecer, sentada frente a ti,
con la vista puesta en el horizonte
divisaba una bella puesta de sol
mientras la brisa acariciaba o azotaba mi cara.
A veces, llevaba conmigo una hoja de papel y un lapicero
y escribía lo que sentía que tú me dictabas
o dibujaba aquello que proyectabas en mi mirada.

Y los barquitos que navegaban
despertaban en mi alma el deseo de poseer un imposible…
Aunque sé que nadie podrá ser dueño de ningún mar.

Cada vez que introduje mi cuerpo en tus aguas
imaginé mundos imaginados;
mundos que ningún Dios creó aún;
mundos que cobran vida en mentes soñadoras.

En un lugar del mar…
Hay un mundo que solo existe dentro de mí.