Nápoles. Italia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Mi corazón bulle de sentimientos. Todos despuntan de él como matutinas flores frescas cual rosas blancas, amarillas o rojas que resurgen con la llegada de la primavera.
Mi corazón está sembrado con semillas de amor y amistad. Cuando estés solo y necesites mi compañía, aspira la flor de mi pensamiento; danza arbitrariamente por el aire. La brisa o el viento le conducirá hasta ti cuando se lo implores.

Pensamientos del jardín botánico. Akureyri. Islandia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Mi corazón es una fuente inagotable de sentimientos. Todos se han hecho con el material que empleo para moldear mis creaciones: fantasía.
Y todos y cada uno de tus sueños se decoran en escenarios que llevan los adornos del que añora o recuerda; del que ama y tiene un alma cándida.
Lo que tengo dentro es lo mismo que tienes tú. Por ello, aunque pidas todo, nada te podrán dar.
Porque lo que anhelas y precisas está en ti; crece en tu alma y se alimenta de la energía que solo tú desprendes. Compártela esparciéndola en el sitio donde descansan tus seres queridos. Ellos, tarde o temprano, te la devolverán.