¿Tienes espíritu aventurero? ¿Te consideras una persona intrépida? Entonces por nada del mundo puedes dejar pasar la ocasión de escaparte al norte de Europa, concretamente a Noruega.

Al sudoeste del país la Madre Naturaleza ha tallado una formación rocosa cuadrada llamada Preikestolen (“Púlpito” traducido al castellano).

El púlpito es un vertiginoso mirador situado a seiscientos metros por encima del fiordo Lysefjorden, uno de los más bellos del planeta. La panorámica que ofrece -tras alcanzar la cima- es realmente fascinante.

 

     Cómo llegar a Preikestolen desde España.

 

La mejor alternativa para realizar la excursión a Preikestolen es por mar (crucero). Obviamente hay otras vías: tomando como punto de referencia España (más concretamente la capital, Madrid) -de primeras- puedes tomar un avión desde el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid – Barajas hasta el aeropuerto Stavanger – Sola (Noruega). Una vez estés en Stavanger debes ir al puerto y comprar un billete combinado (Ferry a Tau más autobús para Preikestolhytta, inicio ascenso al púlpito). Esta es la forma más económica de realizar la excursión.

 

     Cómo has de prepararte para ascender al Púlpito.

 

Antes de emprender la subida (y posterior bajada) es importante que tengas en cuenta que tu forma física será determinante a la hora de enfrentar la aventura. La dificultad de la excursión dependerá de tu resistencia y preparación. Debes llevar ropa adecuada: dependiendo del mes que hayas decidido realizarla, así será la indumentaria elegida. Necesitarás dos horas para subir y otras dos para bajar, con lo cual, el calzado más idóneo son botas de montañas o zapatillas deportivas.

Llévate una mochila o bolsa con botellas de agua o bebida isotónica. Frutos secos, plátanos; bocadillos…

No olvides llevar la cámara de fotos.

 

    Ascenso al Púlpito.

 

La subida siempre va a resultar más costosa que la bajada. Al principio ascenderás por bosques, senderos bastante empinados y escaleras de piedras. Tras pasar una zona de aguas pantanosas cruzarás una pasarela de madera por el bosque Krogebekkmyrane. Luego iniciará de nuevo la subida por unas escaleras de rocas. Arriba te esperarán unas vistas extraordinarias; pero… Todavía no has llegado.

Continuarás por un bosque de abetos y llegarás hasta los lagos Tjødnane. Tras los lagos te espera un tramo complicado: si sufres de vértigo es posible que pases un mal trago, barandas con cuerdas tremendamente empinadas te pondrán a prueba. Como recompensa al esfuerzo finalmente divisarás el fiordo Lysefjord.

Lo peor de la excursión ha pasado: el camino es llano y puedes deleitarte con el bello paisaje.

El vértigo nuevamente amenaza: según avanzas, a tu izquierda, el abismo de la nada puede volver a jugarte malas pasadas. No decaigas, solo restan unos pocos metros al objetivo propuesto.

Cuenta la leyenda que El Púlpito se caerá sobre el fiordo cuando siete hermanas se casen con siete hermanos.

Pero sigamos con nuestra excursión. Tras haber sorteado un camino que bien podría llamarse “Camino de los Trolls” sí que sí podrás ponerte la medalla en el pecho por ser un verdadero campeón: has alcanzado la ansiada meta, cima de Preikestolen.

Ante ti se desplegará un abanico compuesto por acantilados, mar y el fiordo; y te dará la sensación de estar viviendo una experiencia casi mística. Sin embargo: atención, cuidado ¡ojo! todas las precauciones son pocas.

Una vez que estés sobre la plataforma de piedra comprobarás que tiene una fisura, una grieta que la atraviesa -de cabo a rabo- desde hace unos cuantos años. Aquí hay una gran incógnita: ¿podría desprenderse Preikestolen? De hacerlo… ¿Cuáles serían las consecuencias? Creo que lo mejor es dejar las posibles repuestas en el aire y seguir disfrutando de la excursión.

Repito: ¡ojo! No seas imprudente, por favor. El Púlpito no tiene ningún tipo de protección o vallado, por tanto, en caso de asomarte o sentarte en el borde hazlo con total precaución: tu vida está en juego, no la arriesgues. Solo tienes una y debes cuidarla para poder seguir disfrutando de las maravillas que ofrece nuestra hermosa Tierra.

Haz fotos y vídeos; bajo ningún concepto te pongas de espaldas y quieras hacerte un selfie. Aunque no suele haber accidentes, en octubre el año 2013 un turista español se precipitó al vacío mientras lo fotografiaba.

Siéntate en el Púlpito, deléitate con lo que contemplan tus ojos; maravíllate con lo que tienes ante la vista. Posiblemente vivirás otras experiencias; pero ninguna será tan especial como esta. Relájate, refréscate con agua y toma algo de alimento. Necesitas reponer fuerzas: aun debes descender.

Antes de bajar puedes subir un poco más; hay caminitos que ascienden unos pocos metros. Siempre que seas precavido podrás llegar más arriba sin problemas.

 

Descenso de Preikestolen.

 

Normalmente la bajada se realiza con más calma que la subida (obviamente esto dependerá del tiempo que dispongas para realizar la excursión).

 

Cuál es la mejor época del año para ir a Preikestolen.

 

El Púlpito recibe la visita de unos 80.000 turistas durante todo el año, la mayoría en los meses de verano. En la estación estival el trayecto (tanto de ida como de vuelta) suele estar masificado.

 

Precauciones adicionales en el recorrido.

 

No tengas prisa, corres el riesgo de caer, resbalar entre las rocas y torcerte un tobillo. O peor: podrías lesionarte las articulaciones (rodillas) o fracturarte algún hueso (de la pierna o del pie). Se respetuoso con las personas que te topes, cede el paso y evita agolparte.

No te despidas del lugar sin hacerte la típica fotografía junto al letrero donde puede leerse PREIKESTOLEN. Puedes hacerla antes o después de la excursión: el letrero está abajo, próximo al estacionamiento.

Por lo demás, a los emprendedores, solo me resta decir: amigos, mucha suerte.