Fotograma de la película A night at the opera – Una noche en la ópera.

Siendo adolescente -hablando de las últimas novedades- un tío mío me dijo: sobrina, la pólvora se inventó hace muchos años. En efecto así es (la inventaron los chinos).
El avance ha puesto en nuestras manos herramientas informáticas (Internet – Google).
Parece que bucear en este hábitat es sencillo: pero si eres blogger y quieres posicionarte en el navegador, todo se complica. Porque primero: ¿qué es eso del posicionamiento? Y segundo: ¿de verdad tengo que aprender el significado de la marabunta de anglicismos que van tejiendo telarañas en las redes de este mundo virtual?
Tráfico, visibilidad… Ufff ¡Pero si yo lo único que quiero es escribir y que me lean! Entonces: ¿por qué lo enmarañan tanto?

LA COCTELERA: PALABRAS CLAVE, COMBINACIÓN DE NÚMEROS Y PALABRAS, Y PREGUNTAS

Quizá no todo esté perdido ¿Acaso hay artimañas que ayudan a blogueros para que dejen de ser entes fantasmagóricos?
Ya tienes un blog o una weblog. Vale, pues ahora solo has de escribir una entrada (o post) y repetir constantemente palabras claves. Y ya. Así de simple.
Venga, vamos a ello. Escribe tu texto. Yo ya lo he escrito (dejo unas líneas como muestra):
Es por ello que para lograr que tu sitio web tenga posicionamiento has de usar palabras clave. Estas palabras clave, con las que vas a lograr posicionamiento, han de repetirse. Si escribes un texto procura que se repitan las palabras clave porque así vas a lograr posicionamiento.
No sé si os percatáis pero, párrafos como este son HO – RRO – RO – SOS.
Además: esto no es serio. Un escritor no escribe así.

En las líneas del ejemplo que he puesto todo el rato escribo lo mismo para no decir nada. He aquí que me remito a lo dicho por mi tío, pues esta técnica “ya se inventó”. Porque el arte de hablar mucho para no decir nada no es una novedad. Y aquí, se supone que has de transmitir. Al menos, yo como escritora, es lo que pretendo con mis escritos: que al lector -para bien o para mal- no le pasen desapercibidos.
Pero no, esto no es nuevo.
Aquí el posicionamiento es importante, tanto como el éxito. Y el éxito, a veces, viene de cosas absurdas o tontas.
Tal vez ahí radique la clave. Por esto digo que la técnica ya se inventó.
Esas cosas absurdas y tontas, a veces logran el posicionamiento.
Ahora, si buscamos en el séptimo arte, daremos con el number one o top 10. Es un contrato, que aun con matices absurdos y tontos, tuvo que ser ideado por mentes inteligentes.
Y el que merece el puesto es la parodia -en forma de contrato- de la película A night at the opera (Una noche en la ópera) de los hermanos Marx. No creo que a nadie le queden dudas de que la secuencia humorística -aparte de absurda y tonta- es inteligente. Quizá de otro modo no hubiera logrado el éxito que logró.
E incluye otro punto clave: las preguntas.
Si el contrato lo traspasamos a un blog, no me digáis: se llevaría la palma y lograría el mayor posicionamiento del siglo en Google.
El contrato tiene todos los ingredientes necesarios. A saber:
-Usa y emplea palabras clave.
-Usa la combinación de números y palabras, con un matiz: sustituye números ordinales por cardinales.
-Usa preguntas.

Para los que no recuerden o hayan visto el film, transcribo (a mí manera) parte del contrato más famoso de la historia:
-Y dice así: la parte contratante de la primera parte… Como la primera parte.
-Va, lea la siguiente parte.
-Hum, y dice así: la parte contratante de la segunda parte será…
-No, esa no me gusta.
-Da igual, podemos cortar la cláusula. No es importante.
-Me parece bien-. Y cada uno rompe un trozo de página.
-Y dice así: la parte contratante de la sexta parte contratante dice que… Esta tampoco es importante.
Las partes séptima, octava y novena de la parte contratante… Oiga, creo que no merece la pena discutir por esto, lo mejor es cortar estas cláusulas.
-Perdone, pero ¿Queda mucho?
-No, Solo la última que dice…
-Oiga ¿Cómo es que mi contrato es más pequeño que el suyo?
-No le podría decir pero…

Tras tanta repetición, espero que las cláusulas del contrato hayan quedado claras. Uy, perdón. Lo que quise decir es que espero que mi intención haya quedado clara.
Desde luego a mí, tras esto, lo que sí me queda claro es que, a veces, lo complicado es más simple de lo que parece (y al revés).

Antes de terminar añado: a día de hoy (martes, 15 de enero de 2019) los ingredientes de la coctelera están en desuso. Porque “alguien” lo cambia todo cada equis tiempo.
Si te gusta escribir, céntrate en la escritura y olvídate de lo demás.