En conversaciones con “Visent”… Y diréis vosotros, ¿Quién es “Visent”? Pues “Visent” es “Visent”, ché.
La cuestión, en conversaciones con “Visent”, al poco de venir a vivir al apartamento de Tavernes, le pregunté:
-“Visent”, mira que te diga: si Carlitines y yo quisiéramos ir al jacuzzi un día lluvioso y ventoso, ¿Cómo hacemos? Como vayamos por la plataforma, una de dos, o nos damos un zurriagazo o salimos volando como María Sarmiento.
-No pasa rex-. Dijo él .-Si llueve bajáis a la planta menos 1 y salís al garaje. Una vez en el garaje seguís por la derecha. Al fondo hay una puerta y ya. No tiene pérdida. Y menos para vosotros, que anduvisteis por Nueva York y no os perdisteis. Malo será que os perdáis en el garaje, ¿No?
-¿Y la puerta estará abierta?-. Le preguntó Carlos.
-Sí, sí. Hasta las diez de la noche.
-Vale.

Burrita.

Y el primer día que Carlitines y yo intentamos ir al jacuzzi por el garaje… ¡La virgen! Menos mal que “Visent” dijo que no nos perderíamos. Vaya, que fue poner los pies en el garaje y… ¿Vosotros habéis escuchado alguna vez eso de estás más perdido que una burra en un garaje? Pues así estaba yo (por culpa de Carlitines, que para ver si atinaba o no, porque sabe que tengo muy mala orientación y siempre me dice que tengo la brújula estropeada, me dijo que fuera yo primero de avanzadilla, que a los cinco minutos ya saldría él a buscarme).
Pues nada, a la media hora aún andaba yo por el garaje, que ni que fuera el laberinto del Fauno, coño. Porque ni encontraba la puerta ni a la burra, que no sé quién dijo que se perdió allí. Y mira, no me importó perderme en el garaje. Lo que me jodió es no encontrar la burra… Al menos no me hubiera sentido tan soliña, jolines.
-Qué peligro tienes, Carola-. Dijo Carlos después, cuando me encontró a la hora y media dando vueltas en el garaje como un molino de esos modernos, ¿Cómo se diu? Eólico -.La próxima vez te hago un croquis, a ver si así atinas, hija mía.
-Pues muy bien. Y en el croquis, donde esté la puerta que va a dar al jacuzzi, pones una A bien grande.
-Vale ¿Quieres que ponga también una B en grande?
-¿“Paqué”?
-¿Cómo que “paqué”? “Paqué” va a ser mujer, para que sepas donde está la burra. Y ya de paso te metes en el jacuzzi con ella.
-Sí. O me la llevo a Nueva York la próxima vez que vaya a América, no te jode.
-Eso, eso. Y os perdéis juntas por las calles de New York, New York.