Las noches, blancas, cuando la luna llena iluminaba mi alma…
Se han tornado negras.
Y mi sonrisa, que tanto me costaba mostrar,
ha desaparecido de mi grotesco rostro definitivamente.

Mi mundo, blanco e impoluto,
se ha empañado con lágrimas rojas…
Por culpa de un amor equivocado
que rompió, hace tiempo, en mil pedazos a mi corazón.

Las cicatrices que adornan todo mi cuerpo
realmente no afean mi aspecto
porque para los que vivimos al borde del abismo,
el lado gótico de las cosas nos fascina.

Pero ahora, nada puede hacerme callar
aunque mi voz… No hable jamás.

Las princesas de mi adolescencia
aparecen ante mí como diablesas
que andan persiguiéndome, sigilosas
ahora que me convertí en un hombre atractivo.
Y me atormentan con su presencia
que se manifiesta, solamente,
cuando me miro en los espejos.

El túnel del Amor
me atrapó… Hace tiempo…
Desde entonces, cada día, poco a poco,
el desamor me ahoga despiadadamente
en un mar de tristeza.
Y te maldigo, en depresión,
pues desafortunadamente
enloquecí por un amor que nunca tuve
por ser prohibido para mí.

Dolor, solo siento dolor.
Nada puede consolar al que está
viviendo, cual espectro cadavérico, en soledad.
Mientras muero, lentamente,
sin que tú,
conozcas, ni siquiera, mi existencia.

Sombras blancas, en un mundo oscuro
donde lo invisible devora a este hombre
que, sin tú saberlo, bella dama…
En su día, y tiempo atrás, tanto te amó.

(Dedicado e inspirado en Marilyn Manson).

Escrito por Carolina Olivares Rodríguez bajo su seudónimo 9enélope 6arlos.