Carolina y Carlos con el Ecce Homo de Borja. Santuario de Misericordia. Zaragoza. Aragón. España.

De un tiempo a esta parte mi marido Carlos y yo dedicamos gran parte de nuestro tiempo a viajar por España.
Y en nuestro último viajecito por el país (9 días por Aragón y Euskadi, verano de 2022), diría que hemos encontrado la explicación definitiva a la frase Spain is different. Porque de todo lo que he visto en este mundo de Dios, si algo define a la perfección la palabra diferente es el Ecce Homo de Borja.

El Ecce Homo de Borja es una pequeña pintura mural, obra del pintor español Elías García Martínez, que se expone en el Santuario de Misericordia, pedanía sita a 6 kilómetros del municipio español de Borja en la provincia de Zaragoza (Aragón).
La obra fue “restaurada”.
Y desde entonces, el Ecce Homo, que estaba tan traquilito en el anonimato, pasó a ser mundialmente conocido.

Tras la breve exposición conozcamos su historia, o el cómo una obra se convierte -de la noche a la mañana y sin buscarlo- en un fenómeno social y mediático.
Pero como bien dijo Jack el Destripador, vayamos por partes. Así que antes de conocer los hechos que llevaron a la fama al Ecce Homo, conozcamos a su autor y a Cecilia, la persona que lo quiso restaurar.

ELÍAS GARCÍA MARTÍNEZ

Elías García Martínez -autor original del Ecce Homo-, nace el 20 de julio de 1858 en Requena (Comunidad valenciana).
El ilustre hijo de Requena comienza su actividad artística en su localidad natal. Con los años se traslada a la ciudad de Zaragoza.

En 1882 contrae matrimonio con Juliana Condoy Tello en Zaragoza. El matrimonio tiene seis hijos, dos de ellos siguen los pasos artísticos del padre: Julio García Condoy (Zaragoza, 1889 – Aranjuez, 1977) como pintor y Honorario García Condoy (Zaragoza, 1900 – Madrid, 1953) como escultor y pintor.
En el Santuario de Misericordia, a la derecha de la imagen restaurada del Ecce Homo, podemos ver una de las obras de Julio García Condoy, un óleo de San Francisco de Borja, similar al realizado por su padre.

En 1895 Elías comienza a trabajar de profesor en la Escuela Provincial de Bellas Artes de Zaragoza, impartiendo la asignatura de Dibujo de Adorno y Figura, hasta su jubilación en 1929 a los 70 años de edad.
A su labor docente se une un variado trabajo artístico como pintor de retratos familiares, tres del rey Alfonso XIII: uno para el Salón de Actos del Instituto de Segunda Enseñanza, otro para la Escuela Normal de Maestros y el tercero y último para la Real Academia de Medicina. También realiza monumentos para la Semana Santa, restauraciones y decoraciones, como las cenefas de flores de la catedral-basílica de Nuestra Señora del Pilar de Zaragoza. Trabaja en la copia de retratos antiguos, decora el techo del Teatro Principal de Zaragoza y hace colaboraciones en el Gran Teatro del Liceo de Barcelona y en el Teatro Pignatelli de Zaragoza.

Aun jubilado sigue pintando. De hecho, un año después (1930) pinta al óleo un Ecce Homo en los muros de la iglesia del Santuario de Misericordia, lugar habitual de ocio y retiro donde la familia suele pasar las vacaciones de verano.
El Ecce Homo, en palabras de Elías:
-Este es el resultado de dos horas de devoción a la Virgen de la Misericordia.

Los tres Ecce Homos de Borja. Santuario de Misericordia. Zaragoza. Aragón. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

El 1 de agosto de 1934, el catedrático Elías García Martínez fallece en Utiel (Comunidad valenciana).

CECILIA GIMÉNEZ ZUECO

Cecilia Giménez Zueco nace el 23 de enero de 1931 en Borja.
En 1957 contrae matrimonio con José Montorio Flores (1929-1994) en la iglesia del Santuario de Misericordia. El matrimonio tiene dos hijos: José Antonio y Jesús.
José Antonio nace en Borja en 1958 con una parálisis cerebral de parto, padeciendo más tarde poliomielitis. Jesús nace en Borja en 1964 y es diagnosticado con distrofia muscular progresiva degenerativa. Fallece en 1985.
Los hijos de Cecilia hacen la primera comunión en la iglesia del Santuario de Misericordia.
La mujer trabaja en el Bar MOKA (negocio familiar en Borja), pero lo abandona para cuidar de su familia.
En sus ratos libres da rienda suelta a la pintura, afición artística que ya tenía en la niñez y plasmaba en el colegio. Realiza numerosos cuadros paisajistas y otros en centros religiosos, como el retoque de un lienzo de la Virgen del Carmen en el convento de Santa Clara de Borja.

En agosto de 2012 Cecilia decide restaurar la imagen del Ecce Homo. Sin embargo la restauración es un desastre de padre y muy señor mío.
La notica de la restauración aparece en primicia el 7 de agosto en la web del Centro de Estudios Borjanos. En pocas horas, e inexplicablemente, da la vuelta al mundo y se hace viral en Internet, consiguiendo ser portada y titular de numerosos medios de comunicación nacionales e internacionales.
Acerca de ello, algunos lo llaman “intento fallido de restauración”; otros lo consideran “una obra inacabada”.
Y un corresponsal de la BBC Europa calificó al Ecce Homo de Cecilia como “el esbozo de un mono muy peludo vestido con una túnica de una talla inadecuada”.

¿POR QUÉ CECILIA QUISO RESTAURAR EL ECCE HOMO DE BORJA?

Cecilia veraneaba en el Santuario de Misericordia. Y viendo como la pintura mural de Elías García presentaba un mal estado de conservación a causa de la humedad, quiso restaurarla, repintando la imagen.
Ni por asomo, la mujer pudo imaginar que el retoque del Ecce Homo -realizado con toda su buena intención-, tendría semejante desenlace.
Tras el suceso, Cecilia, igual que el Ecce Homo, dejó el anonimato. Y junto al presidente de los Estados Unidos -Barack Obama-, Leo Messi o Vicente del Bosque, se convirtió en uno de los personajes más famosos del 2012.

Y como quien mejor puede explicar lo ocurrido, trascribo las palabras de la protagonista, recogidas en prensa escrita bajo el título Cecilia: el milagro del Ecce Homo:
Yo llevaba reparando aquel Cristo desde hacía más de 20 años porque el Santuario de la Misericordia estaba muy dejado, las humedades desconcharon parte de la imagen y nunca pasó nada (…) Me salió un viaje a la Sierra de Albarracín, lo dejé a medias (…) Si me hubieran dejado acabar…

EL ECCE HOMO DE BORJA, LUGAR DE PEREGRINACIÓN (Y MUCHAS COSAS MÁS)

En 2016 más de 150.000 turistas han llegado a Borja para ver el ECCE HOMO y visitar el Centro de Interpretación. También se puede visitar el Museo Cecilia Giménez Zueco.
La entrada para ver “cara a cara” al Ecce Homo es un poquitín cara (tres euros). Pero claro, con la entrada matas varios pájaros de un solo tiro porque visitas la iglesia y ves el Ecce Homo; visitas el Centro de Interpretación y ves la planta baja del Caserón (considerado uno de los establecimientos hoteleros más antiguos de España).
Y lo más importante: “el donativo” se destina a la Fundación Benéfica del Hospital Santi Spiritus (residencia de ancianos de Borja).
El museo es gratis. Y cuenta con bastantes versiones de la obra original.
Además, la pintora, supongo que para callar bocas, pintó un Ecce Homo “como Dios manda”.

El Ecce Homo y Cecilia en los medios de comunicación. Centro de Interpretación de Borja. Zaragoza. Aragón. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Museo Cecilia Giménez Zueco. Borja. Zaragoza. Aragón. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

En el Centro de Interpretación te puedes hacer un fotomontaje con el Ecce Homo y formar parte de esta curiosa historia.

Fotomontaje Carolina Ecce Homo. Centro de Interpretación de Borja. Zaragoza. Aragón. España. Foto tomada por Carlos Llorente Peláez.

Y conocer, de primera mano, que Cecilia, tras la “restauración” se puso muy malita (cayó en depresión y perdió 17 kilos de peso). Y aunque hubo quién arremetió contra ella, el pueblo en pleno la apoyó (incluido el cura).
Y a la pregunta: ¿y ahora dónde está? Nos respondieron:
Es muy mayor. Está en una residencia, y su hijo también.

El actual Ecce Homo de Borja puede presumir de haber sido el primer meme del mundo. Y haber inspirado una comedia musical, tanto en inglés como en español, llamada Behold the Man, La Ópera de Cecilia.

Y ante la gran pregunta, ¿fue peor el remedio que la enfermedad? Mi respuesta es: pues depende. Porque gracias al Ecce Homo de Cecilia, Carlos y yo hemos engordado la lista de turistas que visitan Borja.
Y sí, fue un desastre; pero también un milagro. Como recogió el New York Times, por segunda vez, el 14 de diciembre de 2014: Cecilia Giménez no solo retocó esta pintura, sino que su actuación provocó la restauración de toda la ciudad.

El caso es que aquí todo el mundo ha opinado, todos menos el autor y Jesús.
De lo que opinara Elías, no sabría qué decir. Pero apuesto que Jesús no se enfadó con Cecilia, al menos no por dejarle “hecho un cristo”.
(Como el artículo lo lea uno de mis mejores amigos, que es crítico de arte… Lo mismo la que termina hecha un cristo soy yo).
Aunque gracias Dios, esta historia de tintes agridulces, ha tenido un final feliz.

Por Carolina Olivares Rodríguez.