Marilyn Manson.

El mal y el bien son omnipresentes. Están presentes, lo estuvieron y lo estarán. Es el ser humano quien decide odiar o amar.
A través del dolor el Diablo se conecta conmigo; a través del placer yo cohesiono con Dios. Es en la naturaleza donde se puede percibir a sendas presencias.
Cuando los platillos de la balanza se desestabilizan tu estabilidad emocional también se verá afectada. No habrá un juez externo: tú eres el juez que dictamina si mereces ser castigado o premiado.
Tu balanza ha de tener los platillos nivelados, así tu conciencia sabrá guiarte… Siempre.
El bien y el mal son resistentes a la vida y a la muerte. Es el ser humano quien decide dar amor u odio. No hubo leyes externas: tú eres tu propio verdugo y tu propio benefactor.
Quien adopta el rol de villano oculta romanticismo en su corazón.
¿Por qué adoptar un papel indigno y protagonizar a un chivo expiatorio si anhelas ser todo un caballero y señor?
Tu estabilidad emocional se ve dañada cuando tu balanza se desnivela.
Los platillos deben de ser simétricos y han de pesar lo mismo. Si están en blanco y negro significará que aquello que te rodea ha perdido color. La balanza ha de ser neutra y solo tiene un color. La balanza es gris.
El ser humano decide estar en el lado del bien o estar en el lado del mal.
Provienes de un pasado que no desencadenará en un futuro prometedor. No hay recompensas; no habrá juicios ni espíritus benévolos o malignos. Tampoco hubo o habrá un infierno o un paraíso fuera de las fronteras. El apocalipsis es tan falso como el beso de Judas.
El ser humano es su propio Diablo y su propio Dios.

(Dedicado e inspirado en Marilyn Manson).