Flores pintadas sobre madera. Tres Cantos. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

CARA A:

-Mira amor mío, qué linda es esa ¿Qué te parece si nos la llevamos a casa? Quedará muy bien en el recibidor. Y con su fragancia lo aromatizará todo.
Lo que tanto le había gustado a Blanca, ahora y desde ayer por la tarde, destacaba por su singularidad, dando la bienvenida al que entraba al hogar del joven matrimonio.
A la semana, marchita, deshojada y desprovista de toda belleza, moría en el cubo de basura junto al resto de los residuos.

Dibujo y fragmento de El Principito de Antoine de Saint – Exupéry.

CARA B:

-Por favor, dama bonita, sé bondadosa conmigo y no me arranques de mi rosal. Porque al hacerlo, yo… Moriré de angustia, pena y dolor. Si realmente te parezco linda, te ruego: deja que siga aquí. En mi rosal soy feliz, y si me arrancas de él me alejarás para siempre de la felicidad.
Por favor, sé caritativa. Dama bonita ¿Puedes escucharme? Ponte en mi lugar, te lo pido con el corazón ¿Cómo te sentirías tú si te separaran de los seres que amas?
Por favor, no lo hagas. Por favor, te suplico no lo…
En ese instante Blanca cortó la rosa con unas tijeras.

Cada vez que vayas a cortar una flor piensa cómo te sentirías tú si te amputaran alguna parte de tu anatomía.