Navegando al amanecer por el océano Pacífico en el barco Costa Deliziosa en dirección a Rapa Nui (Isla de Pascua). Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Jueves, 6 de febrero de 2020. Día de navegación (SIN TÍTULO)

Desayunando, Carlitines y yo hablamos de las cosas pendientes que tenemos que hacer hoy. También de cómo vamos a planificar los dos días en Rapa Nui (Isla de Pascua o Easter Island).
-Estoy pensando que cuando vayamos de excursión voy a tener un problema-. Dice Carlos.
-¿Cuál? ¿Que alguna mujer se encapriche de ti y te secuestre por lo bueno que estás?
-No. Que como aquí solo voy a tomar café de máquina…
-No me digas más: te vas a ir por la pata abajo.
-Claro.
-Ay, no me asustes.
-No te asusto: te advierto.
-Macho, pues cuando vayamos a bajar a tierra no los tomes.
-Ya ¿Y me voy a perder yo esa tensión que te genera a ti ver que me puedo cagar encima? De eso nada guapa.
-Eso. Tú el caso es joderme a mí como sea.
-Efectivamente. Y a poder ser, de todas las formas posibles: por delante, por detrás; por arriba, por abajo…

Panel informativo. Puente 6 ORTENSIA

Bajando las escaleras, desde el puente 9 al seis -que es donde está nuestro camarote- me ha venido a la mente lo que dijo ayer una señora alemana que reside en Menorca. Estábamos cenando en el restaurante Albatros, en la zona habilitada para los que tenemos la categoría superior (Perla Diamante). Y la mujer dijo así:
-Es la segunda vez que estoy dando la Vuelta al Mundo.
Lo dijo como quien dice que va a la panadería a comprar una barra de pan.
-Hay que ser consecuente y valorar las cosas ¿No Carlos? Este viaje no es moco de pavo, cuesta lo suyo; muchos no se lo pueden permitir. Pero claro, si en vez de ahorro y trabajo te ha tocado la Primitiva, como le pasó a la alemana, la cosa cambia radicalmente.
-Ortensia, parece mentira que no sepas cómo se las gastan los “perlas” estos.
(Me ha dicho así porque el puente 6 se llama Ortensia. A Dios gracias que no se llama Cornelia).

Jueves, 6 de febrero de 2020. Día de navegación. SIMULACRO DE EMERGENCIA

Los pasajeros que embarcamos ayer, hoy a la tarde teníamos que hacer el simulacro de emergencia.
El simulacro de emergencia es de obligado cumplimiento. Y todos los huéspedes, sin excepción, deben hacerlo.
Da igual que estés ciego, cojo o manco; o que seas sordo, mudo (o todo junto).
Tras el aviso de emergencia -7 sonidos cortos de sirena seguidos de uno largo- hay que coger del camarote el chaleco salvavidas e ir al punto de reunión. Repito: aunque no oigas los toques por ser sordo, aunque no leas las indicaciones por estar ciego… ¡Hay que ir al punto de reunión! E insisto: con sordera o con ceguera; o siendo sordomudo ¡Hay que ir y no se hable más!
Y yo me pregunto: ¿para qué sirve ir al punto de reunión si nadie, con oídos y ojos (o sin ellos) presta un mínimo de atención porque pasan del tema como de comer mierda y están cagándose, por dentro, en los miembros de la tripulación que explican, en italiano y en inglés, el procedimiento a seguir en caso de emergencia a bordo (por ejemplo, hundimiento de la nave)?

Apoyada en la barandilla de la última cubierta observo el mar. La inmensidad del océano que me rodea de babor a estribor y de proa a popa, me transmite dos mensajes importantes:
-Navegar es maravilloso.
-Del mismo modo que las aguas de los océanos, y sus respectivos mares, son maravillosas, son un constante peligro.
Sí, esto es un paraíso; sin embargo, en esta situación soy consciente que el mar podría ser mi sepulcro.
Y todos deberíamos tenerlo presente.
Si viajas por mar pon tus cinco sentidos (o los que tengas en ese momento) en las directrices. Y si vas en cualquier tipo de transporte -incluida una bicicleta- también.
Sé razonable, la muerte no atiende a razones.
Nota: si el simulacro de emergencia se realiza en un idioma que no entiendes…
¿¿¿Para qué sirve???
Llegado el caso, tira de la imaginación y de tu intuición.

Jueves, 6 de febrero de 2020. Día de navegación. THE TREE GEES

Con esta han sido tres veces las hemos visto actuar en el teatro al grupo musical The Tree Gees.
(Que volveríamos a verles a bordo de un barco de la flota Costa ya lo anuncié en uno de los diez artículos que escribí -y publiqué en esta weblog- de la serie titulada DIARIO DE UN VIAJE (ANÉCDOTAS ESCRITAS POR CAROLINA Y CARLOS). Dejo el enlace).

http://www.carolinaolivaresrodriguez.com/diario-de-un-viaje-anecdotas-escritas-por-carolina-y-carlos-tercera-parte/
Os refresco la memoria: The Tree Gees lo componen cuatro músicos: Alex, Aidan, Paolo y Ezio.
Su espectáculo es un tributo al grupo Bee Gees (tocan sus grandes éxitos).

Carolina con tres de los cuatro componentes The Tree Gees: Ezio, Alex y Paolo. Foto tomada por Carlos Llorente Peláez.

Jueves, 6 de febrero de 2020. Día de navegación. ARCO IRIS EN LA LUNA Y ROMANTICISMO

Esta noche Carlos ha hecho una foto muy bonita a la luna llena desde el balcón del camarote.
La luna tenía como un arco iris. En mi vida había visto algo así.
Carlos subió la foto a Facebook y escribió está romántica frase: la luna iluminando el océano Pacífico y nuestros corazones.

Arco iris en la luna. Foto tomada por Carlos Llorente Peláez.

TEXTO TURÍSTICO CULTURAL QUE CIERRA LA JORNADA

Esta tarde -con ruta oeste- navegamos a 40 millas náuticas de distancia de la isla Robinson Crusoe, o Más a Tierra.
La isla forma parte del archipiélago volcánico chileno de las islas Juan Fernández. El marinero escocés Alexander Selkirk fue abandonado en la isla durante cuatro años y cuatro meses. Ello pudo haber inspirado al escritor inglés Daniel Defoe a la hora de escribir su libro de aventuras Robinson Crusoe.

Viernes, 7 de febrero de 2020.
Nota: cambio de hora. A las tres de la madrugada serán las dos.
Día de navegación. INSOMNIO Y “AVENTURILLAS”

No sé qué me pasa, pero aquí no duermo bien por las noches. Y a mí, quítame la comida pero el sueño… Vamos, si me lo quitan ¡Muerdo!
Como no muerdo… ¿Ves? Por no dormir se me lengua la traba.
La cuestión, me levando a las seis, hago pipí, me visto y calzo, subo a las cubiertas superiores, bebo agua y me pongo a dar vueltas por la pista de jogging como si fuera un mariquita en una feria. Y como llevo la cámara de fotos, hago fotografías al orto (al orto sinónimo de culo no, al otro: al amanecer).
Ahora mismito son las 08:30 horas y mi pulsera de actividad marca 10 kilómetros con 700 metros.
-Qué andarás haciendo-. Me dice Carlitines .-¿No te habrás echado un novio ochentero?
-Sí. Me has descubierto. Y me veo con él a hurtadillas.
-Osea, que prefieres estar dando vueltas como un molino a estar en la cama conmigo calentita.
-No. Pero si no puedo dormir, al menos hago algo productivo.
-Ya, verte con viejos, que tienes antecedentes. En el puerto de Río de Janeiro casi te cargas a uno bailando y ahora…
-Ahora nada ¿No ves lo que marca la pulsera? Mira: 14889 pasos y 291 calorías quemadas.
-Al viejales ese con el que te citas tú a escondidas mías de madrugada voy a quemar yo. Y a ti también, por andar en vacaciones de ronda nocturna, como los serenos, buscando ochenteros.
-Bah, déjame tranquila. Y déjate de ochenteros y de viejadas, que quien más habla es quién más tiene que callar ¿O te tengo que recordar cómo e tiran los tejos las mujeres, jovencitas o setentonas, estando solo o conmigo delante?
-¡Y algunos hombres también!
-Eso. Encima recochineo.
-Recochineo no. Es que soy irresistible ¿O no lo ves?
-Qué creído te lo tienes.
-Anda, desayuna por favor.

Viernes, 7 de febrero de 2020. Día de navegación. ME ESTOY DURMIENDO

Bailarines de Costa. Espectáculo en vivo Fiesta Fantasía. Foto tomada por Carlos Llorente Peláez.

A veces, mirando a Carlitines, mirando a su vez -como ahora mismo- a las bailarinas de Costa, pienso: mi marido, o me vacila o me toma por tonta. Y sí, me vacila y me subestima, y me toma por tonta mientras se está haciendo el tonto.
Me explico.
Hemos bajado al Teatro Duse -sito en los puentes 2 y 3- para ver el espectáculo en vivo Fiesta Fantasía. Ha comenzado a las 19:00 horas, con unos muchachos la mar de majos, oye. Y susurrándole al oído, he dicho:
-De la media de edad del crucero de la Vuelta al Mundo (78 años), seguro que alguna abuelilla, viéndoles mover los esqueletos, estará pensando: pero qué hombres mi madre. Y si me apuras, alguno también lo pensará. Y me parece genial. Porque mira, mira qué chavalas más “apañas” ¿A que sí?-. Y este Carlitines mío, como es así, mirándome con ojos de cordero degollado, ha dicho:
-Me estoy durmiendo.
-Sí, sí. Durmiéndose dice que está. Eso es lo que quieres tú que crea yo, que te estás durmiendo. Te vas a dormir tú mirando a estas mozas menear el culo. Venga coño, con lo que te gustan las mujeres.
Ay, alma cándida, a quién querrás engañar.

TEXTO TURÍSTICO CULTURAL QUE CIERRA LA JORNADA

Hoy -con ruta oeste- pasamos a 20 millas naúticas de distancia de aguas que descienden a unos 5000 metros de profundidad.
En la mañana atravesaremos la montaña Roca Yosemite, la cual, aún sumergida en el corazón del océano Pacífico, sobresale de él 4 metros.

Sábado, 8 de febrero de 2020. Día de navegación. EL ORTO Y EL AMANECER

-¡Hombre, si estás despierto y te has levantado!-. He exclamado, entrando al camarote .-Menudos amaneceres te estás perdiendo Carlitines.
-¿Sí?-. Ha preguntado él, con rentintín, desde el cuarto de baño mientras se afeitaba.
-Sí. Una pena. Con lo que te gustan a ti los culos…
-Bueno, otra vez será. Por cierto ¿Qué tal con el viejecito? ¿Se ha portado bien?
-No. Hoy no le he visto porque me he levantado a las siete y he llegado tarde a la cita.
-Cachis.

Navegando al amanecer por el océano Pacífico en el barco Costa Deliziosa en dirección a Rapa Nui (Isla de Pascua). Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Sábado, 8 de febrero de 2020. Día de navegación. DESAYUNO CON FRUTAS

Creo que alguno, antes de subir al barco, ha estado haciendo ayuno. Y una vez aquí dentro se ha puesto a comer todo lo que no han comido anteriormente. Vaya platos de comida llevan. Después se justificarán diciendo: no, si… Apenas comemos. En el desayuno solo tomamos fruta. Pero no especifican que se llevan a la mesa varios platos, y que en cada uno van cinco kilos de ciruelas, manzanas, melocotones, plátanos, racimos de uvas y kiwis.
(¿Y no será que se llevan los racimos de uvas al camarotes para montar una bacanal romana?).

Sábado, 8 de febrero de 2020. Día de navegación. DUDOSA CABALLEROSIDAD

Costa Card (Tarjeta Costa) Perla Diamante.

En este tercer día de navegación, mientras mataba el tiempo, reflexionaba.
En el barco que está dando la Vuelta al Mundo hay 2000 huéspedes y/o pasajeros (tripulación y artistas, aparte).
De todo el pasaje, según nos dijo la Internacional Hostess o Representante de Lengua Española, novecientos han hecho este crucero:
-Algunos van por su séptima Vuelta al Mundo-. Puntualizó.
Pues aquí, rodeados de pijos millonarios, a los que mantenemos a raya, no sea nos peguen algo. (No me malinterpretéis: no tengo nada en contra de ellos, pero me siento fuera de contexto. Mi madre siempre me decía: no todos valemos para todo en la vida. Y llevaba razón. Quizá para ser rico haya que valer. Y tal vez, simple y llanamente, yo no sirva “paeso”).
Y eso, que aquí, desayunando con frutas entre “perlas”, siendo muchos Perla Diamante, viendo pasar a los caballeros -los cuales, se supone ceden el paso a las damas- me ha dado por cuestionar su caballerosidad.
Y es que yo soy más desconfiada que los chinos y creo que ciertos hombres, cuando nos ceden el paso, no lo hacen por caballerosidad, sino para hacernos una radiografía visual. Y de este pensamiento mío no me saca nadie.
Y ahora, entre pensamientos y reflexiones, desayunando con “diamantes” -siendo yo uno más- después de constatar que estos “caballeros” arrasan con la fruta momentos antes de arrasar a toda señora o señorita que se ponga en medio, me pregunto: ¿si no son capaces de ceder el paso en el comedor, lo cederían si se hundiera el barco?

Más tarde, compartiendo mi reflexión con Carlos, diría:
-¿Qué pregunta es esa Carola? Ya sabes tú que si se hundiera el barco no cederían el paso. Y pasaría como en el Titanic, algunos intentarían sobornar a la tripulación para poder subir a los botes salvavidas, otros venderían a su madre. Y eso de “cariño, juntos hasta la eternidad”. Vamos, alguno sería capaz de tirar a la mujer por la borda.
Ya te digo Rodrigo. Eso está más claro que el agua.

Ante un imprevisto la reacción es imprevista.
Como dijo Ortega y Gasset, cada cual actúa conforme a su circunstancia.
Si se hundiera el barco habría todo tipo de reacciones: bondadosas, maliciosas; cobardes, valientes; prudentes, temerarias; solidarias, egoístas.
Reacciones insospechadas de quien menos lo esperas.
En esas situaciones el Karma “no existe”. Porque alguno, tras haber recibido ayuda de un desconocido, lo dejaría al amparo del destino.

Sábado, 8 de febrero de 2020. Día de navegación. LA FRASE DEL DÍA

Al mediodía, el capitán del barco -Nicolo Alba- informa por megafonía de aspectos relativos a la navegación. Y siempre termina con la frase del día.
La de hoy me ha gustado especialmente. Decía algo así: “la gente se deja llevar a diario por costumbres y rutinas; sin embargo lo que deberíamos hacer es echar el ancla al mar, lanzarnos y vivir”.
Sin duda ha lanzado un acertado mensaje. Pero que hablen de rutinas cuando a las doce en punto se lleva a cabo esta costumbre… (No sé yo qué decir).

Sábado, 8 de febrero de 2020. Día de navegación. DESAYUNO CON DIAMANTES (EN EL TEATRO)

“Llorgs”. Espectáculo Classical America. Foto tomada por Carlos Llorente Peláez.

Estamos en el teatro. El espectáculo se titula: Classical América.
El cantante es un señor mayor de nacionalidad italiana que atiende al nombre de “Llorgs”, al que el barrigudo que tenemos sentado detrás, aplaudiendo a toda pastilla
se ha empeñado en llamar “Lliorllio” y nos está taladrando los oídos, entre canción y
canción, con un reiterado:
-Bravo “Lliorllio” ¡Bravísimo!
-No pierdes detalle-. Le digo a Carlos, que mira embelesado al escenario.
-¿Y eso?-. Me pregunta.
-Hombre, no le quitas el ojo al señorín. Luego me dices a mí que si los viejos. Me parece que al que le interesan es a ti. Este te ha cautivado.
Y coincidencias, si primero hablé esta mañana en el desayuno de diamantes ¿No va y se pone a cantar el buen hombre la canción de la película Desayuno con diamantes?

Domingo, 9 de febrero de 2020.
Nota: cambio de hora. A las tres de la madrugada serán las dos.
Día de navegación. MIENTRAS UNOS DAN LA VUELTA AL MUNDO SIETE VECES, OTROS TRABAJAN COMO MULAS DE SOL A SOL PARA AHORRAR Y PODER COMPRAR UNA VACA

Cada vez que pienso lo que nos dijo la Representante de Lengua Española. Dijo: algunas personas han dado siete Vueltas al Mundo. Siete veces por Dios ¡Solo de pensarlo me mareo! Serán familia de Willy Fog, otra explicación no encuentro.
Pero si ella lo dijo, será verdad porque ¿Por qué habría de mentir?
Ante esto yo alucino, y Carlos también.
Y ahora que vamos por los pasillos a la cabina, sorteando a los trabajadores del barco, le he dicho a mi marido:
-Lo que no tendrán que ver estas criaturas. Cuánto tendrán para contar cuando estén en Filipinas o en La India. Todos estamos navegando y viajando, sí. Pero de maneras muy distintas: ellos están haciendo camarotes dos veces al día y nosotros vamos de vacaciones.

Qué mundo más injusto y qué miserables somos. Me estoy acordando de Putu, allá en Indonesia. Estuvimos dos semanas en Bali y en el hotel contratamos a Putu… Putu que no puta -como él mismo diría riendo- fue nuestro conductor y guía en tres excursiones.
Nota: Putu es un nombre muy común en Indonesia. Es como llamarse Pepe en España.
Putu, como estos, trabajaba como una mula (once horas, o más, todos los días). Tenía treinta y pico de años, estaba casado y sin hijos. No había salido de la isla, ni intención o interés que tenía. La mayor ilusión de su vida era ahorrar dinero para poder comprar una vaca. Por eso aún no tenía hijos. Porque primero quería omprar la vaca, después vendrían los hijos (tres o cuatro decía que querían tener él y su mujer).
Seguramente siga trabajando y ahorrando. Y tendrán que pasar muchos años -lo menos siete- hasta que Putu pueda comprar la vaca.
Y mientras otros, dando vueltas al mundo.
Qué mundo más injusto y qué miserables somos.
Estos pobres, originarios de países humildes, donde se pasan grandes calamidades. Y arriba, en los comedores, algunos cogiendo comida a destajo… (Comida que luego sobra; comida que se tritura; comida que va a parar al fondo del mar y termina siendo alimento para los peces. Así nos explicaron una vez en una excursión que hicimos por las cocinas).
A esto no hay derecho.
Qué asco de vida, y cómo somos. A veces pienso que tenía que caer un meteorito en la Tierra e irnos todos a la mierda. Bueno, todos no, tendrían que salvarse los inocentes, que son los niños, los animales y el reino vegetal. Y estos otros inocentes, a los que les ha tocado pasar hambruna y penurias, también tendrían que salvarse.

A la altura de nuestro camarote nos hemos topado con el muchacho que lo arregla. Es la primera vez que le vemos.
Y mira que os cuente: sin conocerle ¡Me traigo una pelea con él de miedo!
-Atiende un momento que tengo que decirte algo-. E intercalando palabras en castellano y en inglés, he dicho .-“Plis” y entra al camarote, boy .-Y abriendo el armario, he cogido el cubrecamas (lo doblé y lo puse a la izquierda de la caja fuerte) .-Boy, este trapito lo quité yo de la cama el primer día y lo dejé en la encimera. Pero por la tarde tú lo volviste a poner. Entonces lo volví a quitar, lo doblé y lo metí en el armarito que hay bajo la cafetera. Cual no sería mi sorpresa cuando al
día siguiente lo vuelvo a ver sobre la cama. Así que lo cogí, lo doblé y lo guardé en uno de los cajones. Pero por la tarde lo encontré en la colcha, en forma de corazón.
Entonces lo cogí, lo doblé y lo escondí aquí. Boy, “plis”, no te molestes en ponerlo más ¿Okay? Es que me veo metiendo la telita de colores en la caja fuerte.
-Okay, lady. Mi jefe me dice que lo tengo que poner (ha explicado en inglés).
-Pues nothing, no le hagas caso. Olvídate del cubrecamas, y chitón.
-Okay, okay.
-Y si no, llévatelo a tu pueblo y se lo regalas a tu madre, seguro quedará chulísimo puesto encima del aparador. A malas, se lo pones “porcina” a la vaca… Espera a ver-. Y mirando en la placa identificativa, tras ver su nacionalidad (indio) he dicho .-Ay no. “Pa” cubrir a la vaca no, que las vacas son sagradas en La India y lo mismo te metes en un lío del copón bendito. Deja por si caso.
(“Jodia” telita. Dios, qué problemática es).
-Y otra cosa: no arregles ni limpies el camarote por la tarde ¿Vale?
-Okay, lady. Thank you.

Domingo, 9 de febrero de 2020. Día de navegación.
Post escrito por Carlos en Facebook:
Me siento como “Jack” del Titanic… En el Costa Deliziosa, rodeado de millonarios caprichosos. Por fortuna tengo a mi “Rose” para empañar los cristales del camarote (ji, ji, ji).

Domingo, 9 de febrero de 2020. Día de navegación. “CAGAVIRUS”

Oye, fue entrar al barco y tener las cagaleras del demonio.
-Ni yo misma entiendo esto que me está pasando-. Le he dicho a Carlos.
-Al final lo de que todo se pega menos la hermosura va a ser verdad. Porque el que siempre se va de vareta en los viajes soy yo.
-A ver si he cogido el virus ese… ¿Cómo era? El “co algo”, el “cuer no sé qué”, el “ka”…
-¡El “cagavirus” Carola! Ese es el virus que has cogido tú, hija mía. O te ha cogido él a ti, nunca se sabe.

TEXTO TURÍSTICO CULTURAL QUE CIERRA LA JORNADA

Captura barco Costa Deliziosa (aplicación Costa).

Con rutas orientales, la nave pasó por una gran área en la Cuenca de Roggeveen, bautizada así por el almirante y explorador holandés Jacob Roggeveen.
En uno de los viajes que realizara por el océano Pacífico (año 1722) descubriría una infinidad de islas. Entre ellas Isla de Pascua (Rapa Nui) y Samoa (país insular).
Rapa Nui es uno de los asentamientos habitados más alejados del mundo. Sus coordenadas geográficas son: 27 grados, 07′ S – 109 grados, 22′ W. Su latitud está próxima a la ciudad chilena de Caldera (ubicada al norte de Santiago de Chile).
La isla tiene varios volcanes. Y es famosa por sus cientos de moáis (estatuas de piedra). Muchos se sitúan en la costa.
Isla de Pascua, conocida también como el Ombligo del Mundo, está en la cresta pacífica que la originó.
El litoral se hunde en las profundidades que la rodean (en algunas zonas alcanza los 3000 metros).
Debido a su origen volcánico se formó sobre una base basáltica, característica de las crestas oceánicas. Este es el motivo por el cual apenas tiene playas.
Rapa Nui (o Easter Island) está salpicada por empinados acantilados.