Grafitis. Papeete. Tahití. Polinesia Francesa. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Lunes, 17 de febrero de 2020.
Nota: cambio de hora. A las tres de la madrugada serán las dos.

PAPEETE – TAHITÍ

Papeete es la capital de la Polinesia Francesa y está en la isla de Tahití (Tahiti Nui).
Tahití forma parte del grupo de islas de Barlovento, pertenece al archipiélago de la Sociedad y es la isla más grande de la Polinesia Francesa.
Papeete, en tahitiano, significa Agua de cesta.
A la ciudad de Papeete se la llamaba históricamente Otaheite. En España fue conocida como Isla de Manuel de Amat y Junyent.

El crucero para en dos islas del archipiélago de la Sociedad: Tahití y Bora Bora.
Clima de Tahití: tropical, cálido y húmedo. Temperaturas entre 24 y 30 grados centígrados.
Nosotros hicimos una excursión en ferry a la isla de Moorea.

VISITANDO PAPEETE Y EXCURSIÓN A MOOREA

¡Ioarana! (Bienvenido en el idioma tahitiano).

Iaorana (Bienvenido en tahitiano). Pappete. Tahití. Polinesia Francesa. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Sobre las ocho y media de la mañana bajamos a tierra.
En el puerto nos recibieron con músicas y bailes tahitianos. Y una tahitiana le dio a Carlos una flor y se la puso en la oreja.
En Papeete estuvimos más de dos horas.
Estas son algunas de las cosas que vimos:

-Parque Bougainville.

Cañones del parque Bougainville. Papeete. Tahití. Polinesia Francesa. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

-Jardines de Paofai.

Carlos en los jardines de Paofai. Papeete. Tahití. Polinesia Francesa. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

El barco Costa Deliziosa, visto desde los jardines Paofai. Papeete. Tahití. Polinesia Francesa. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Jardines de Paofai. Papeete. Tahití. Polinesia Francesa. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Carolina en los jardines de Paofai. Papeete. Tahití. Polinesia Francesa. Foto tomada por Carlos Llorente Peláez.

.Jardines de Paofai. Papeete. Tahití. Polinesia Francesa. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

.Jardines de Paofai. Papeete. Tahití. Polinesia Francesa. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Jardines de Paofai. Papeete. Tahití. Polinesia Francesa. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

-Iglesia Evangelista de la Polinesia Francesa (no entramos, estaba cerrada).

Iglesia Evangélica de la Polinesa Francesa (vista desde los jardines de Paofai). Papeete. Tahití. Polinesia Francesa. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

-Museo de la Perla. Entrada gratuita. Cuando nosotros pasamos a su lado aún no estaba abierto al público.

Museo de la Perla. Papeete. Tahití. Polinesia Francesa. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

-Monument aux Morts (Monumento a los Muertos) en la avenida Pouvanaa a Oopa (ex Bruat).

Monumento a los Muertos. Papeete. Tahití. Polinesia Francesa. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

-Presidencia en la avenida Pouvanaa a Oapa (ex Bruat).
-Asamblea de la Polinesia Francesa APOORA´A RAHINO TE FENUA.

Asamblea de la Polinesia Francesa. Papeete. Tahiti. Polinesia Francesa. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

-Busto de Pouvanaa a Oapa.

Busto de Pouvanaa a Oapa. Papeete. Tahití. Polinesia Francesa. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

-Catedral de Papeete.

Catedral de Papeete. Tahití. Polinesia Francesa. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

En la catedral de Papeete. Tahití. Polinesia Francesa. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

-Mercado de Papeete (artesanías).

Mercado de Papeete. Tahití. Polinesia Francesa. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Mercado de Papeete. Tahití. Polinesia Francesa. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

En nuestros planes estaba ir a la playa, pero como dudábamos entre ir en autobús a una playa local de Tahití o ir a otra en Moorea, optamos por la segunda.
A todo aquel que preguntamos acerca de ir a una u otra, la respuesta siempre fue: las playas de Moorea son mucho más bonitas y paradisíacas que las de Tahití.
Ir a la playa de Tahití por carretera nos iba a llevar el mismo tiempo que desplazarnos por mar hasta Moorea (de 30 a 40 minutos).
Del puerto de Papeete nos acercamos a la Terminal de ferry y compramos los tickets con la compañía Terevau Papeete. El precio de un ticket -de ida y vuelta- es de unos 2500 francos cfp (25 euros).
Al ser lunes el último ferry de vuelta, con esa compañía,  era a las 14:45 horas.

Terminal de ferry. Papeete. Tahití. Polinesia Francesa. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Transbordador de la compañía Terevau Papeete. Terminal de ferry. Papeete. Tahití. Polinesia Francesa. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Salimos de Papeete en ferry a las 11:30 horas y llegamos al puerto de Vaiare de Moorea a las doce y cuarto del mediodía.
Que decir que la travesía por mar fue fabulosa.

Yendo en ferry a Moorea. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Yendo en ferry a Moorea (panorámica de la isla). Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Vista parcial de Tahití. Yendo en ferry a Moorea. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Yendo en ferry a Moorea. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Yendo en ferry a Moorea. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Llegando en ferry a Moorea. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Llegando en ferry al puerto Vaiare de Moorea. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Cuando estábamos llegando al puerto Vaiare de la isla los altos montes nos dieron la impresión de estar protagonizando uno de los capítulos de la serie de televisión Lost (Perdidos en España).

En Moorea tuvimos muchísima suerte. Porque una pareja joven -que hablaban castellano y llevaban un bebé- se ofrecieron a llevarnos en coche a la playa. Con ello nos evitaron tener que esperar un autobús o coger un taxi.
A los cinco minutos nos encontrábamos en la entrada del hotel Sofitel Moorea Ia Ora Beach Resort. La chica nos dijo que podríamos acceder a la playa ya que no nos lo impedirían. Para asegurarnos, el chico preguntó a las personas que hacen la seguridad del hotel, y en efecto, nos dejaron pasar sin problemas. Desde la recepción del hotel podríamos llamar a un taxi para que nos fuera a recoger y nos llevara al puerto.
Ya en la playa pudimos disfrutar tanto de la zona privada del hotel como de la playa pública.
La bellísima estampa era semejante a mis recuerdos en Isla Kuredu e Isla Meeru, en Maldivas.
Y como una imagen vale más que mil palabras, os dejo una galería de fotos.

Playa del Sofitel Moorea Ia Ora Beach Resort. Moorea. Polinesia Francesa. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Playa del Sofitel Moorea Ia Ora Beach Resort. Moorea. Polinesia Francesa. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Carlos bañándose en la playa del Sofitel Moorea Ia Ora Beach Resort. Moorea. Polinesia Francesa. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Carolina bañándose en la playa del Sofitel Moorea Ia Ora Beach Resort. Moorea. Polinesia Francesa. Foto tomada por Carlos Llorente Peláez.

Carolina en la playa pública. Moorea. Polinesia Francesa. Foto tomada por Carlos Llorente Peláez.

Carlos en la playa pública. Moorea. Polinesia Francesa. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

En la playa de Moore nos bañamos e hicimos snorkel. Por la orilla del mar vimos un escuadrón de tiburones punta negra chiquitines. Y digo escuadrón porque iban todos juntitos de un lado, y cuando uno se giraba los demás también lo hacían.

Carolina en la playa pública. Moorea. Polinesia Francesa. Foto tomada por Carlos Llorente Peláez.

Carlos en la playa pública. Moorea. Polinesia Francesa. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Caminando por la playa pública ¡Nos encontramos con The Tree Gees! Habían venido con dos artistas más (un chico y una chica).

Carolina y Carlos con Cristina y Paolo, Alex, Aidan y Ezio, los músicos The Tree Gees. Playa pública. Moorea. Polinesia Francesa.

Les comentamos que teníamos que buscar transporte para regresar al puerto. Y como ellos habían acordado el regreso con la taxista que les había dejado en la playa y sobraban dos plazas, nos las ofrecieron.
Hablando con la chica, que se llama Cristina, nos dijo que había nacido en Suiza. Era cantante y había tenido que aprender canciones en italiano. Y había estudiado castellano en el norte de España, en Santander… ¡Mi tierruca!

De nuevas en Papeete (15:30 horas) fuimos derechitos al barco. Estábamos sedientos y algo caninos.
A las cuatro de la tarde comimos algo en el buffet (lo abren de cuatro a cinco para merendar). Luego salimos otra vez a la ciudad para visitar el Mercado Municipal de Papeete. Y buscar grafitis puesto que hay muchísimos.

Entrada del Mercado Municipal. Papeete. Tahití. Polinesia Francesa. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Carlos en el Mercado Municipal. Papeete. Tahití. Polinesia Francesa. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

GRAFITIS EN PAPEETE: GALERÍA DE FOTOS

Grafiti. Papeete. Tahití. Polinesia Francesa. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Grafiti en una furgoneta que estaba aparcada en el recinto de la catedral de Papeete. Tahití. Polinesia Francesa. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Grafiti en la Terminal de ferry. Papeete. Tahití. Polinesia Francesa. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Grafiti. Papeete. Tahití. Polinesia Francesa. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Grafiti. Papeete. Tahití. Polinesia Francesa. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Grafiti. Papeete. Tahití. Polinesia Francesa. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Grafiti. Papeete. Tahití. Polinesia Francesa. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Edificio con dibujos. Papeete. Tahití. Polinesia Francesa. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Grafiti. Papeete. Tahití. Polinesia Francesa. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

El día en Tahití había sido muy bonito. Pero habíamos terminado… Así que tras ducharnos y acicalarnos cenamos en el buffet.
A las ocho y media estábamos acomodados en el teatro, impacientes por ver el Flok Show – Papeete, donde un grupo de bailarines de Tahití representa la historia del mar y su cultura.

Nos acostamos.
Al día siguiente llegaríamos a la soñada isla de Bora Bora.