23 de febrero de 2020. EL DÍA DE MI VIDA QUE NUNCA HE VIVIDO.

Jueves, 20 de febrero de 2020. Día de navegación. HEMOS SALIDO EN UN PERIÓDICO DIGITAL DE BORA BORA
Relato escrito por La Anchoíta del Cantábrico (seudónimo de Carolina Olivares Rodríguez).

Ayer por la tarde fuimos al Salón de Té porque como somos del Costa Club nos invitan a mil chorradas.
La invitación específica que las damas han de ir con zapato de tacón y los caballeros con pajarita. Y aquí se nos presentó un dilema porque ni Carlitines trajo pajaritas ni yo zapatos de tacón.
Como por nada del mundo queríamos dejar de ir, porque ni en el Té de la Reina de Inglaterra ponen las tartas de allí, fuimos de esta guisa: yo con unas albarcas que había metido en la maleta para ponérmelas en caso de necesidad y Carlos -a falta de pajaritas- se bajó el pantalón (y los gallumbos) y hala, tira millas Cabanillas.

Fue salir de camarote y causar expectación y furor; y escuchar gritos y expresiones de ¡Ay Dios mío! Y ¡Oh “maigad”! Y algún que otro ¡Ulaláaaa!
Y como nos habíamos metido en los ascensores panorámicos para bajar no nos dio tiempo ni a salir él (que no sé “paqué” bajamos en esos ascensores, quedan muy retirados y el Salón de Té está en el puente 10).
Se abrieron las puertas y cayeron sobre nosotros cientos de flashes y dos seguratas del barco.
Mira, del susto qué llevábamos a mí se me salió una albarca y el pájaro de mi Carlitines, que hasta ese momento iba en posición de firmes, pasó al rompan filas. Y con la misma, los gorilas uniformados nos cogieron por los brazos para llevarnos ante el capitán.
-Ay Carlitos, en qué lío nos hemos metido. Verás que nos llevan presos a la sentina ¿Y cómo me van a llevar ante el capitán faltándome una albarca y caminando como los cojos?-. Dije.
-¿En eso estás pensando tú ahora, en albarcas con la que tenemos encima?-. Me preguntó mi marido.

Total, que nos recibe el capitán con una cara… ¡Ni que hubiéramos matado a Manolete!
-Vamos a ver, usted es una impresentable y usted un inconsciente-. Dijo el hombre, primero por mí y luego por Carlos, con una contundencia que ni que fuera un sargento semana .-Porque vamos a ver otra vez ¿Cómo se le ocurre salir con el miembro viril en las condiciones en las que estaba sabiendo que en este barco la media de edad es muy avanzada? ¿Acaso no sabe que la envidia es muy mala y puede provocar desmayos y/o ataques al corazón en los señores de a bordo?
-Ahora que lo dice, algo de eso pensé yo pero…
-¡Ni peros ni peras! ¡Súbase los calzones y los pantalones! Y usted, señora, cuando estén en el camarote haga algo por su marido y reanime al pajarito como sea, es una pena verlo así.
-¿Entonces ya nos podemos ir?
-Ya están tardando.
-Oiga ¿Le puedo pedir un favor antes de irnos?-. Pregunté yo.
-A ver.
-No que, si apareciera la albarca que me falta… Por favor hagan el favor de devolvérsela que es un recuerdo familiar.
-¡Sáquenlos inmediatamente de aquí!-. Gritó sofocado.
-Vamos Carola, está bueno este hombre. Y como le dé un infarto nos culpan a nosotros.
Y eso, que el capitán o los gorilas, o algún pasajero, filtró lo sucedido a un periodista y ha salido en la prensa.

Y yo ya le he dicho a Carlos que paso de ir al Salón de Té porque no quiero llevarme disgustos tontos. Y no tan tontos, que las albarcas me las regaló mi tío Ciuco. Las usaba él cuando iba a pastar con las ovejas a los “praos” de Polanco. Y también se las ponía “pa” ordeñar a una vaca roja que tenía en la cuadra (mi prima Manoli la llamaba Colorada). Y ahora, como no aparezca, la que va a estar con el “ohmaigad” todo el viaje voy a ser yo.

TEXTO CULTURAL QUE CIERRA LA JORNADA

Por la mañana navegamos al sudoeste, y por la tarde, a unas 15 millas náuticas de distancia a estribor, pasamos por la Isla-Jardín del sur Mauke o Akatokamanava, que significa “donde descansa mi corazón”.
Mauke pertenece al archipiélago de Islas Cook. Está rodeada por un arrecife de coral. Debido a su origen volcánico el interior es rico en plantaciones de colores que crecen de forma espontánea.

Viernes, 21 de febrero de 2020. Día de navegación. CAMBIO DE PLANES

Hoy tenemos que bajar al puente 2, a la Oficina de Excursiones. En el buzón del camarote nos han dejado una nota: a los pasajeros que desembarcan en Sídney nos han cancelado las excursiones, por posibles procedimientos de inmigración.
También han modificado el itinerario del tercer tramo de la Vuelta al Mundo.
Estos cambios son por nuestra seguridad. El CoronaVirus COVID-19 es el responsable de los cambios de planes.
A nosotros no nos afecta, como nos vamos a quedar en Sídney tres días podemos hacer el recorrido por cuenta propia.
La excursión en Sídney que íbamos a hacer con Costa era una de las tres que nos habían regalado. Supongo nos tendrán que compensar de algún modo, por ejemplo, dándonos un crédito con lo equivalente al precio de la excursión.
A ver qué nos dicen.

Bueno, ya estamos de vuelta. Y sí, nos dan un crédito de 70 euros a cada uno (es lo que cuesta la excursión).
Pues genial.

Viernes, 21 de febrero de 2020. Día de navegación. LO QUE HACE…

Al crucerista le puede suceder muchas cosas; un amplio abanico que abarca posibilidades que van desde enamorarse a morirse.

Aquí ha pasado de todo:
1. A un español que viaja solo, el primer día le echó el ojo una brasileña que viaja con dos amigas. La mujer se ha ido con el hombre y a las amigas… A veces está con ellas y otras parece haberles dicho bye bye.
Lo que hace el amor (o el encoñamiento y el calentón).
2. Una mujer de lengua hispana, que estaba comiendo cerca de nosotros con el que debía de ser su pareja, tras echarle una bronca gordísima y decirle que era un hijo de mala madre -en otras palabras- le ha mandado a la mierda.
Lo que hace la mala leche (y otro tipo de calentón).
3. Conocer buena gente, como por ejemplo Consuelo y Enrique, un matrimonio madrileño. Sin ir más lejos, ayer Enrique hizo un striptease sin querer, porque se le cayeron los pantalones hasta las rodillas en presencia de dos señoras. Y como una de ellas no lo vio, dijo: yo no lo he visto. Entonces Enrique dijo:
-Eso tiene fácil arreglo señora, ahora mismo me los vuelvo a bajar yo. Pero la señora dijo:
-Ay, no, no, no. Y se acabó la función.
Lo que hace llevar unos pantalones con la goma dada de sí.
4. Hace dos días Carlitines y yo íbamos por los pasillos hacia el camarote. La puerta de una cabina estaba abierta; dentro se veían los pies de un cuerpo tumbado en la cama. Al momento nos cruzamos con personal sanitario. Iban deprisa.
Y a una persona -no puedo concretar si una pasajera o un trabajador- nadando entre tiburones, uno le mordió la mano y le amputó varios dedos.
(¡Y Carlos quería hacer la excursión de ir a nadar con tiburones!)
Ambas personas fueron evacuadas a un hospital.
Lo que hace la mala suerte.
5. Al parecer, en Panamá, a una mujer se le antojó un sombrero de paja. Y pagó por él 800 euros.
Lo que hace el dinero.
6. Desayunando en la misma mesa que un viudo de Logroño que viaja solo, sacó de una cajita metálica redonda unas pastillas -cada cual de un tamaño y color distinto- y antes de tomárselas exclamó: ¡ay qué joderse, no fui pastillero de joven y lo tengo que ser de viejo!
Lo que hace tener sentido del humor y reírse de su propia sombra.
7. En el buzón de un camarote han puesto un trocito de papel sujeto con celo, y en él han escrito en inglés: por favor, no publicidad. Y es que cuando no viene a echar propaganda la masajista, viene el de las fotos. Y así todo el santo día.
Lo que hace ser práctico en la vida. Y lo que hace malgastar el papel.

Viernes, 21 de febrero de 2020. Día de navegación. LA JUVENTUD Y LA VEJEZ

Como cambian las cosas, la visión de las cosas. Muestra de ello es un matrimonio octogenario canario con el que cenamos. Se llaman Manuel y Benedicta, y son entrañables.
Él va en silla de ruedas y ella le ayuda en todo. Y un día de estos, al ir a ducharse, Benedicta tropezó y se cayó encima del marido. Desde entonces Manuel tiene resentida la cadera.
-¿A qué no sabes con quién me he encontrado en el gimnasio?
-¿Con quién?
-Con Benedicta y Manolo.
-¿A sí? ¿Hacían gimnasia?
-Sí. Y mira que él en la cena casi no habla pero ahora sí hablaba. Me ha dicho que todavía le duele la cadera. Y yo le he dicho: si hace cuarenta años se te hubiera caído encima la mujer no te quejarías, eh pillín. Y él me ha dicho riendo:
-Claro “mullallo”, pero ahora me estorba.
-Ja, ja, ja ¿Y qué ha dicho Benedicta?
-Nada. Se reía.
Son graciosísimos. Fíjate lo que contaron, además de las secuelas del ictus que le dio a él, tuvo cáncer de piel, por eso le falta media oreja.
-Mi “mario” era carpintero y le querían cortar la oreja-. Contó ella una noche.
-Pues siendo carpintero, mal negocio porque ¿Dónde iba a poner el lapicero?
-En la otra “mullalla”. Pero necesitaba las dos orejas “pa” sujetar las patitas de las gafas, por eso no queríamos que se la cortaran entera. A final el médico le cortó de la mitad para abajo y se solucionó el problema. Y aún tuvimos suerte porque no nos cobró ni una peseta.

Viernes, 21 de febrero de 2020. Día de navegación. ALGO INESPERADO – ALGO TRÁGICO

Ha sido girar por el pasillo y abrirse las puertas del ascensor, y a los pocos segundos escuchar un pedo. Dios, ni el estruendo que ha de salir de la caverna del averno.
Me he vuelto a girar para ver cómo eran las dimensiones del culo por el que había salido semejante “pedosidad”. Por fuerza debía de ser un culo tridimensional.
Pues no.
Pasillo adelante caminaba descalza una grácil damisela, nadie hubiera podido imaginar jamás que era la dueña de la ventosidad. Flaca cual fideo chino, iba ataviada con un vestido blanco, una pamela y un bolso playero. Su aire ibicenco… ¿Aire ibicenco? Demoníaco diría yo más bien porque ¡Qué hedor ha dejado la grácil damisela de mis santos cojones!

En reunión informativa el capitán ha informado que dos pasajeros de un barco han fallecido a causa del COVID-19.
Descansen en paz.

Sábado, 22 de febrero de 2020. Día de navegación.
Nota: cambio de hora. A las tres de la madrugada del día 22 serán las dos de la madrugada del lunes, 24 de febrero.

Diario di Bordo. Costa Deliziosa.

EL 23 DE FEBRERO ¡NO EXISTE!

Al llegar a los 12 meridianos (llevamos doce usos horarios) el día 23 de febrero desaparece por la “feis”.

Lunes, 24 de febrero de 2020. Día de navegación. NOS QUEDAMOS

Hoja explicativa de Costa acerca del cambio de fecha del 22 de febrero al 24 de febrero.

SIN AÑO BISIESTO

Nos han quitado un día de vida. En cambio nos quitan las propinas sin haberlo vivido. Con un par ¿Dónde se ha visto esto? Se avecina un motín.
¡QUE NOS DEVUELVAN A CARLITINES Y A MÍ LAS PROPINAS DE DÍA 23 O LA LÍO PARDA!

Posdata: para nuestra grata sorpresa, oye, nos las devolvieron, nos las devolvieron 8y sin necesidad de amotinarse).

Lunes, 24 de febrero de 2020. Día de navegación. FIESTA DE CARNAVAL

Esta noche se celebra el Carnaval. Y nos invitan a que los hombres se vistan de mujer y las mujeres se vistan de hombre.
¿Adivináis de qué nos vamos a vestir esta noche?

TEXTO TURÍSTICO CULTURAL QUE CIERRA LA JORNADA

Por la mañana -con ruta suroeste- viraremos a babor donde se ubica la cadena submarina de Louisville.
Louisville tiene más de setenta montañas submarinas. Y se formó hace unos 80 millones de años. Es una de las cadenas submarinas más largas del mundo.
Los barcos no corren peligro por navegar sobre ella ya que el punto de menor profundidad está a 1200 metros bajo el nivel del mar.

Martes, 25 de febrero de 2020. Día de navegación. FULL DE CARNAVAL

De 2000 pasajeros -venidos de todo el mundo- solo vimos a una pareja disfrazada como nosotros. Se dice pronto ¿Eh?

Carolina y Carlos disfrazados para la Noche de Carnaval en el Costa Deliziosa.

Pero cómo se puede ser tan moña.
El barco parece el barco fantasma. A las diez y media de la noche no hay ni un alma.
Así no son las cosas jolines, máxime con la que está armando el COVID-19 (aunque estamos fuera de órbita estamos al corriente de las noticias).
Nosotros desembarcaremos en Sídney (si nos dejan). Porque no sé yo.
Costa ha tenido que cambiar el itinerario del tercer tramo, y espera a ver dónde finaliza (el primer y último puerto es el de Venecia).
Y oye, ya que Venecia ha suspendido el Carnaval, que menos que haberlo celebrado aquí por todo lo alto (más que nada por si fuera el último).
Del mismo modo que no queremos contagiarnos con el COVID-19 tampoco queremos volvernos moñas. Así que, que corra el aire: que los ñoños vayan por su camino y nosotros por el nuestro.

TEXTO TURÍSTICO CULTURAL QUE CIERRA LA JORNADA

Nueva Zelanda es la antípoda de España.
Los maorís la llamaron Aotearoa (Ao Tea Roa) que significa Tierra de Nubes Blancas.
Moneda: dólar neozelandés. (Generalmente no aceptan dólares estadounidenses).
Deciros que tanto en Nueva Zelanda como en Australia pagamos con tarjeta bancaria por lo que nos despreocupamos completamente del tema del cambio de divisa.

Tauranga se encuentra en la desembocadura de un gran puerto natural que domina la costa este de Bay of Plenty (Bahía de la Abundancia)
Tauranga se traduce del maorí como Puerto Seguro.
La fuente de la ingresos de la ciudad es el turismo.
Las playas se ven invadidas por los surfistas.