Barco Costa Pacifica. Puerto de Río de Janeiro. Brasil. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

TODOS LOS ARGENTINOS SON IGUALES

Viernes, 22 de noviembre de 2019. Día de navegación.
Tenemos por delante cinco días de navegación, en los cuales atravesaremos el océano Atlántico para llegar a Recije (Brasil).
No cabe duda que en ellos nos ocurrirán muchas anécdotas. De hecho, llevamos muchísimas. Y si tuviera que escribirlas todas, más que escribirlas en un diario, me daría para escribir y publicar un libro diario. Así que solo escribimos las más destacadas y/o divertidas. Porque luego también, en la cuenta que tenemos en común en Facebook, solemos escribir cosas. Claro ejemplo de ello es este post:
Buenas, soy Carolina (la Carola como dice Carlos).
Que dice mi marido que os diga que a ver, que tenemos muy parado el “feibuk” y que a ver qué ponemos… Será por anécdotas.
Sin ir más lejos, desayunando, hay un argentino que dice tener 88 años; viaja sin su esposa porque no quiere viajar con él. No me extraña, a cansino no le gana nadie. Vaya cuerda que tiene, no calla…
-Dale, dale, dale. No me jodás. Y andate a la puta que te parió, pelotudo-. Le ha dicho a uno que pasaba por ahí. Porque encima de cansino, tiene unas pulgas… ¡Malísimas! Y si a las nueve de la mañana las pulgas están así ¿Cómo estarán dentro de cuatro horas?
Cosas de la vida, al citar este hombre la palabra pelotudo me ha venido a la mente:
-¿Te acuerdas aquel día de verano, en la playa de Tavernes de la Valldigna en Valencia, aquel escarabajo pelotudo, el ajetreo que se trajo con la pelotita que hizo en un momento y el agujero del demonio? ¡Vaya trabajazo! Digno de ver, che. El bicho estuvo un cuarto de hora pelota “pabajo”, pelota “parriba“. No sé cómo se las ingenió, la pelotita abultada más que él. Y no te lo pierdas, primero escarbó en la arena… Y luego, que si bajo con ella y la meto en mi casita, que si subo otra vez para volverla a bajar…
Este hombre lo mismo: que si en Bernal (Suiza) encontré a un pelotudo en la pileta del hotel que me dijo no sé qué; que si en Australia fui a un restaurante donde sirven asados sabrosos pero el dueño, un tal Fabio o Flavio, resultó ser un boludo…
Menos mal que se va… Tenemos la cabeza como una carraca de feria.
-Venga anda, déjate de tantas historias y vamos a tomar el sol-. Me ha dicho Carlitines.
-Pero si me acabas de decir que a ver, que esto está muy “parao” y que pusiera algo. No te entiendo. Pues ahora te vas a tener que esperar, porque claro, como tú no tienes mi problema… Así que ahora te esperas a que beba tres tés, el zumo de otra naranja y un par de cafés guarreras porque vamos, el tapón que no tenía la bañera del baño de la habitación del hotel de Barcelona, lo debo tener yo metido en el culo.

QUE ME BAJEN DE CATEGORÍA

Viernes, 22 de noviembre de 2019. Día de navegación.
Después de desayunar hemos bajado al camarote a cambiarnos de ropa para subir a los puentes superiores a tomar el sol.
Y ha sido entrar, y tener otra invitación de CostaClub:

Invitación al Il Salotto del Tè.

Apreciados Socios Perla Diamante y huéspedes de la Suite:

Nos complace invitarles como huéspedes* VIP a una exclusiva CATA DE VINOS el día 23/11/19 a la 16:00 horas en el Salón AROUND THE CLOCK, puente 5.

La degustación incluirá dos vinos TINTOS, dos vinos BLANCOS, un vino ROSADO o un vino ESPUMOSO, procedentes de varias regiones y seleccionados por nuestro experto en vinos/Somelier.

Saludos cordiales,
Fiesta Relation Manager
Francisco Morgado

*Invitación válida para los huéspedes mayores de edad.

-La madre que me parió. Llevamos cinco días de crucero y con esta son cuatro las invitaciones a cócteles, catas de vinos, degustaciones de galletas y no sé cuántas gaitas en vinagre en el salón de té-. Ha dicho Carlos girando la manecilla de la puerta que da al balcón .-¿Y no nos pueden bajar de categoría? Porque yo estoy hasta la polla. Menudo cansineo. Dices tú del argentino. Estoy de que me inviten a degustaciones…
-Pues verás en un rato, a las doce del mediodía-. He dejado caer yo.
-¿Qué pasa a las doce?
-¿No te acuerdas?
-De qué me tengo que acordar yo estando de vacaciones como estoy mas que de pasarlo bien.
-De que todos los días de navegación hay degustación culinaria junto al bar de la piscina.

Carlos tomando el sol en el barco Costa Pacifica (navegando por el océano Atlántico). Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

-Bueno, lo que faltaba-. Y entrando de nuevas a la cabina ha propuesto .-Venga anda, vamos a tomar el sol que estará aquello… No si, verás “pa” encontrar hamacas libres.

Viernes, 22 de noviembre de 2019. Día de navegación
(POST ESCRITO POR CARLOS EN FACEBOOK)

Hasta los cojones de tantas chorradas en el barco. Estos pelotudos no paran de mandar invitaciones para boludeces…
Ay, que me sale el argentino, y el “brasileiro”… Muito obrigado, que soy internacional y por eso hablo tantos idiomas. Aunque joder, soy una persona normal (o no). Aunque muy normal tampoco soy pero no quiero ser pijo.

VÍDEO TITULADO: BOLUDECES Y PELOTUDECES… Y AVE QUE VUELA, A LA CAZUELA
Viernes, 22 de noviembre de 2019. Día de navegación.

VÍDEO TITULADO: AND THE WINNER IS…
Sábado, 23 de noviembre de 2019. Día de navegación.

(TRANSCRIPCIÓN DEL VÍDEO)

Buenos días. Tengo que contaros una cosa, por eso estamos haciendo el vídeo, claro. Pues resulta que ayer salimos del teatro, de ver una actuación de baile y de cante de aquí del… De aquí, del baile del barco, lógicamente. Y nada, y “na” más que salimos pues en el teatro, digo osea, en el bar que hay “alao” del teatro, estaban haciendo un concurso, de adivinar canciones. Y entonces estaba en mitad de la pista una silla vacía, y nada, diciendo: venga, tenéis que adivinar el nombre de la canción. Bueno pues salieron varias canciones y yo intenté ir, pero “na”, no había manera, no llegaba a la silla porque llegaban otros. Y entonces ya salió una canción… Salió una de Queen; salió… Salieron varias que las sabía (otras no) pero bueno, salió una que no tenía yo claro cuál era y me dice Carlos: es de Beyoncé. Digo vale, pues ahí fui. Me siento, viene el chico: come ti chiami? Me llamo tal. Vale, venga ¿Quién canta la canción? “Biyonsí”. Vale. Me pongo allí. Y dicen: hay que preguntar al “diyei” haber si es la de Beyoncé. Digo vale; yo no tenía ni puta idea claro, que yo no… Y dice: no, no es de Beyoncé, es de Cristina Aguilera. Digo, va, bueno, pues nada. Pues me voy “pallí” toda decepcionada. Digo claro, si hubiera sido la de Queen que pusieron antes… No no, ponte ahí, que te tienes que poner ahí. Digo ah, vale vale, con los otros chicos y chicas que había acertado las canciones. Bueno. Y yo digo, joder, pues yo no merezco estar aquí porque si no he “acertao” la canción ¿No? Cuando ya llevábamos diez concursantes, diez o doce, ya es la final, “pa”, “pa” llevarse el premio. Y ya la final y entonces pues je, je, je… Pues estábamos allí todos así ¿Sabes? A la expectativa, a ver qué canción ponían ¿No? “Pa” ir a sentarse a la puta silla, como un silloncillo. Y había un, un español así chiquitillo, así redondillo, era como una cosa redondita. Tenía una bola por cabeza redondita y luego un cuerpo así redondito; vestido de negro, chiquitín. Entonces sale la canción para… La final ¿No? Y “na” más que empezó el ¡Tatán! Pues ya dije, ya sé qué canción es. Era la de Material Girl de Madonna. Ahí vamos “lanzaos” a la silla, el canijillo este… Este sí que era un panchito*, que era así, como un cacahuete… Y yo. Me siento, y se me sienta encima. Jo, jo. Tiramos la silla y todo je, je, je… No valía. No valía porque nos habíamos “adelantao”. Había que esperar a que el chico dijera uno, due, tre. Bueno. Pues ya “pa” cuando hubo varias intentonas, ya sabía todo el mundo la canción que era. Digo, ya esto ya verás, yo ahora hasta que llegue yo a la silla. Bueno pues ya total que al final, pues ya uno, due, tre, ya llegué yo, y llegué a la silla y me llevé el premio: una bolsa de playa. Y cuando me dicen otra vez: bueno ¿Cómo te llamas? Digo Carolina, pero yo no merezco el premio porque no acerté la canción; pero yo toda convencida. Y el chico no me hacía ni puñetero caso. Bueno, pues la ganadora tal no sé qué. Ya me da la bolsa, ya me voy, y me dice Carlos: pero si sí era de Beyoncé ¿No ves que te han “vacilao” diciéndote lo de que era de Cristina Aguilera? Dijo, joder. Bueno, pues nada. Pues vamos por el pasillo con la bolsita y me cruzo con el… Con el hombre este. Y me miraba así… Ja, ja je, je… Como con inquina, como diciendo, te has “llevao” la bolsa ja, ja, ja… Me dieron ganas de decir, toma hijo “pa” ti. “Paque” metas los cacahuetes en la bolsa ja, ja, ja… Y nada. Y eso nos pasó ayer. Nos ha “tocao” la bolsa, y… Y eso. Y que nos lo estamos pasando muy bien ¿A que sí? Pues nada, hala. Hasta luego.
NOTA: referido a LOS PANCHITOS ESPAÑOLES del DIARIO DE UN VIAJE (ANÉCDOTAS ESCRITAS POR CAROLINA Y CARLOS) – SEGUNDA PARTE

VÍDEO TITULADO: MÁS VALE ESTAR “SOLIÑA” QUE SER UNA “SOUSIÑA”
Sábado, 23 de noviembre de 2019. Día de navegación.

NI TRISTEZAS NI CELULARES

Sábado, 23 de noviembre de 2019. Día de navegación.
Estábamos la Carola y yo dando vueltas por la pista de jogging, y delante nuestra iba una pareja escuchando un tango:
-Vamos a adelantarles, que a mí los tangos me parecen música triste, que solo tratan de tragedias, y yo no quiero tristezas: yo quiero alegría-. Ha dicho ella, en bajito.
En una de las vueltas, abajo, en las tumbonas, vimos a unos amigos que estaban con un matrimonio (conocido de ellos). Y como el matrimonio, aun
siendo de nacionalidad italiana son de Argentina -como buenos argentinos- gesticulan muchísimo al hablar. Y como las cuatro veces que nos hemos cruzado con ellos hablaban en italiano con acento español o en “argentíno” -que es hablar en castellano como con acento italiano- parece que discuten.
-¿Qué os pasa? -.He preguntado yo, Carliños (porque ahora, como vamos a Brasil, la Carola me dice así).
-Naaadaaaaa. -Hay dicho el argentino .-Recién le estoy diciendo a Marcela que el año que viene le voy a regalar un viaje a Bora Bora. Y mirale lo contenta que está.
-Sí sí. Ya vemos, ya-. He dicho yo, mirando a la chica, quien tenía un semblante de cualquier cosa menos de estar contenta.
-Bueno, vamos a tomar un baño en la pileta.
-Chicos ¿Cómo van? ¿Todo bien?-. Nos ha preguntado nuestro amigo (se llama Jorge y es porteño).
-Pues mira, aquí estamos-. He dicho yo .-Dando vueltas como los ton..
-Como los boludos-. Ha dicho Carolina, interrumpiéndome.
-¡Qué mujer, sos bárbara! Me hacés acordar de Marina, siempre alegre.
-Es lo que tiene ser del norte de España. Somos de un simpático…
-Del norte y con sangre vasca, ”por favores”-. Ha dicho Marina.
(Risas).
-¿Nos vemos luego?-. Ha preguntado él.
-Hecho-. He dicho yo.
Y con la misma hemos seguido dando vueltas, hablando de nuestras cosas.

-Jolines Carliños, ya tenemos encima otra vez a los del tango.
-”Víste”, lo llevan en el celular.
-¿En qué celular?
-En uno como el que “llevás” tú en la mano.
-Pero Carlitines ¿Qué has “fumao”?
-Yo nada.
-Yo en la mano llevo el móvil, y no un celular ¡Cómo voy a llevar un celular! Qué disparate ¿Sabes lo que debe pesar un chisme de esos? Además ¿”Paqué” voy a querer yo un celular? ¡Si eso es un furgón donde van los presos!
-¿”Tás” segura? “Decíme” a ver.
-¿De qué?
-De que “vos” no “querés” un celular.
-Segurísima. No quiero furgones, ni saber nada de presos ni de políticos; ni de presos políticos. Así que “dejáme” tranquila y “andáte” a la mierda, que “sos” un pelotudo del carajo, del carallo o del carajiño.

AHORITA TE DABA YO A TI

Sábado, 23 de noviembre de 2019. Día de navegación.
Almorzando, teníamos sentados al lado dos parejas, una es de Uruguay y la otra, ella de Venezuela y él alemán; y la mujer ha dicho que llevan juntos veinte años.
Conversando los cuatro nos ha impactado el modo de hablar del uruguayo (que ha debido de venir al barco en una barca vikinga porque es pelirrojo, con los ojos de un azul verdoso y está lleno de pecas). Y eso, que habla muy des-pa-ci-to. Vaya, que de ir a atracar un banco y al momento de gritar ¡Arriba las manos, esto es un atraco! Apuesto yo que antes del “esto es” la Policía ya le habría puesto las esposas.
Aunque lo que más nos ha impactado a sido cuando el alemán, en acento alemán, claro está, ha dicho:
-“Ahorrrita” estamos “chéverrre”.
Madre mía, si el líder del Reich levanta la cabeza y le escucha decir eso, del disgusto que se lleva se vuelve a morir, no sin antes decir:
-Ahorita te daba yo a ti, con el chévere en la cabeza, “jodio”.

TRÁFICO MARÍTIMO A RAUDALES

Domingo, 24 de noviembre de 2109. Día de navegación.
Aquí son las nueve de la mañana (y en España tres horas más). Y la Carola y yo estamos tomando el sol en el puente 10.

Pista de jogging del barco Costa Pacifica (navegando por el océano Atlántico). Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

-Podríamos ir a andar a la pista de jogging. Esto es insoportable. Hace demasiado calor y nos vamos a torrar-. Ha dicho mi mujer.
-Pues está eso… Hay overbooking-. He dicho yo.
-¿Sí?
-Sí. Van a tener que poner un guardia de seguridad para que regule el tráfico.

¿QUÉ FUE PRIMERO, EL TATUAJE O LA CALVA?

Domingo, 24 de noviembre de 2019. Día de navegación.
-Carola ¿Has visto a ese lo que lleva en la cabeza? El ruso ese. Ayer le vi y pensé que eran rastas.
-Es un tatuaje-. Ha dicho ella .-Lo que habría que averiguar es qué fue primero, la calva o el tatuaje. Porque una de dos: o se quedó calvo y se hizo el tatuaje o se rapó la cabeza y se mandó tatuar.
-Cuánto mal ha hecho el dinero… Y mira qué barriga, gorda como un tonel de vino. Y la joven que le acompaña, mira qué uñas (postizas igual que el pecho) y medirán medio metro. Y el trapillo transparente con las cadenitas plateadas que me lleva cruzándole el cuerpo serrano. Ha sacado la crema solar del bolso para untarle en la panza. Cada vez que tenga que untarle de crema en la barriga va a gastar un bote. No va a ganar “pa” crema la criatura. Lo que te digo: cuánto mal ha hecho el dinero.
Y ha sido repetir la frase, y pasar uno y decirme en francés:
-Santé.
-¿Cómo?
-Français?
-Qué te dice este hombre Carliños-. Ha dicho la Carola.
-Pardon, pardon.
-Carlitines, que te confunden.
-Estoy hasta los huevos de que me confundan-. He dicho yo .-Anteayer igual, en el salón de té, el murciano cincuentón, que si era el de La chica de ayer (Antonio Vega, el cantante de Nacha Pop). Por amor de Dios ¡Si ese hombre murió! Y en Times Square, en Nueva York, que si era un roquero; y en la República Dominicana, bailando en la playa de Boca Chica, una muchacha de Minesota, que si qué bien bailas, que si te haces una foto conmigo. Y si no en la otra playa, en la de Kuta, en Bali, otra muchacha que también se quiso hacer una foto conmigo. Y esto es un no parar porque trabajando en el Prado un americano me dijo lo mismo, que me parezco a un cantante de rock. Y esa es otra, el furor que causo en los gays, macho; no paso desapercibido. Allí, en el vestuario del gimnasio, si me descuido me meten mano… Qué coño si me descuido, que me sobó uno. Y yo, tonto de mí, me dejé hacer porque claro, empezó a engatusarme, que si mira qué brazos tienes, que si qué fuerte estás. Y venga a tocarme los biceps y el pecho. Y el otro en el jacuzzi ¿Te acuerdas? Acariciándome el muslo debajo del agua.
-Sí sí. Si le dijiste: qué haces ¿Quieres dejar de tocarme la pierna?
-Y hará un mes, otro lo mismo, en el vestuario: qué pelo más bonito. Lo tienes más bonito así, de castaño oscuro. Me he fijado, eres rubio natural; pero el negro te favorece, te queda mejor. Aunque bueno, a ti todo te queda bien porque eres muy guapo.
Solo me falta que me toque alguna aquí.
-Si ya te tocaron*… ¡Delante de mí!
-Calla, calla. Ni me lo recuerdes. Y “tumbáte” en la tumbona a “ponéte” como una gitanuca. Y mañana “ponéte” tanga para que se te ponga moreno el orto, pelotuda gallega; que con tanto lío ya no sé de dónde somos. Aunque…¿No has pensado tú que estaremos mezclando todo? Porque a ver, en estos países, Argentina y Brasil, pasará como en España, según la Comunidad, así será el acento.
-Claro. Y nosotros, como somos unos boludos, estaremos haciendo unas mezclas cojonudas.
-Eso pienso yo. Imagínate a un argentino imitándonos y usando palabras de su tierra natal, como la momera esa que dices tú, que yo te entiendo porque estoy casado contigo y sé que momera es estar adormilado o atontado. Pues estos igual, confundirán a uno del Ferrol con un gaditano y mezclarán palabras gallegas con el deje andaluz (lo hago yo y soy español) y dirán: “quillo”, hace un calor del carallo o “miarma”, dame un abraciño.
-Bueno, tampoco pasa nada. Hay que ser creativo e inventar idiomas.
NOTA: véase el vídeo BOLUDECES Y PELOTUDECES… Y AVE QUE VUELA, A LA CAZUELA

ARCO IRIS EN EL MAR

Lunes, 25 de noviembre. Día de navegación.
Qué bella forma de comenzar el día, y la semana, que asomándonos al balcón y ver un gran arco iris. Estaba enterito.
Jamás habíamos visto uno igual. Una maravilla.

Arco iris en el mar.

Al poco, se ha puesto a llover… Uffff, caían cortinas de agua. Y he pensado para mí: hoy se jodió tomar el sol.
-Bah, esto no es “na” -. Ha dicho Carolina .-En media hora estamos torrándonos.
Hemos subido a desayunar y de ahí, directos a las hamacas pues ya no llovía. Pero ha sido tumbarnos y caer una tromba…
-Vamos a estar así todo el día, jugando al gato y al ratón. Y yo paso de que me estén jodiendo, que bastante tengo con que me quieras joder tú.
-Yo ya no te quiero joder-. He dicho yo .-Eso era cuando estábamos en España, quitando que estemos en Galicia, claro. Porque entonces no te querré joder, eu te querré echar un polviño muller. Pero ahora soy brasileño y argentino y falo portugués y te quiero foder y coger. Y como el “brasileiro” es el idioma de las efes y de los iños, pues eu quero foder y fazer amor com você, Caroliña.
-“Pa” jodiendas estoy yo con la momera que tengo.
-Pues no son ni las diez de la mañana.
-Ya, pero tengo mucho sueñecito.
-El caso es que yo también lo tengo.
-Lo creo porque… No he querido decirte nada pero, tienes ojos de cordero degollado.
-Qué raro ¿Nos estarán echando algo en la comida?
-O eso, o que escuchar en alta mar hablar en “brasileiro” da sopor. Desde luego, otra explicación no encuentro.

ENCUENTROS CON THE TREE GEES

Lunes, 25 de noviembre de 2019. Día de navegación.
Aun con sueño, finalmente Carliños y yo hemos decidimos no dormir. Por ello, él se ha ido al gimnasio y yo a dar vueltas como las veletas por la pista de jogging hasta que ha vuelto a llover a mares. Entonces me he puesto a dar vueltas por el barco, como los veletas.
Y en una de ellas, sentados en torno a una mesa del bareto de la piscina, estaban The Tree Gees. Me explico, The Tree Gees es una banda formada por cuatro músicos italianos que tocó la noche del veintitrés en el teatro. Las canciones son tributo al grupo Bee Gees. Y como ellos, cantan en falsete, y el que lleva la voz cantante canta a dos voces.
Si no os hablé de esto, es porque como ya dije: contar todo aquí es imposible. Pero no escribir acerca de ellos sería pecado porque cantan y tocan muy bien.

THE TREE GEES. ACTUACIÓN MUSICAL EN EL BARCO COSTA PACIFICA

No es la primera vez que les vemos actuar: el pasado 2018, en el crucero que hicimos de quince días alrededor de Islandia (meses de julio y agosto) tuvimos ocasión de verles, y poniendo voces de ratillas, cantamos cuando el líder de la formación musical lo pidió al público asistente.
Y allí estaban los hombres. Porque los artistas no forman parte de la tripulación y tienen un régimen especial. Por eso están con nosotros, los huéspedes.
Y se les ve a la hora del almuerzo, merendando… El mismo día que tocaron estuve hablando con el bajista, y ayer también; y un poco con el cantante.
Son muy majos.
Con los otros no he hablado. Los otros son el teclista y el batería… Ay, el baterista, pobriño mío, anda encorvaduco, síntoma de tener problemas en la columna. Pues le aplaudieron…
No me extraña, los bateras son unos cracks. Lo sé de buena tinta porque Iván, mi hijo, toca la batería (y narices a veces también, pero esa es otra historia).
El bajista nos dijo que en febrero embarcarán en el Costa Deliziosa:
-Va a la Isla de Pascua-. Dijo en italiano.
-Desembarcaremos en Tahití (creí entender de boca del cantante).
-¡Qué guay! -.Exclamé yo .-Os volveremos a ver actuar porque a primeros de febrero del 2020 haremos el tramo de la vuelta al mundo que atraviesa el Pacífico en ese mismo barco.
-¿Síiii?- Preguntó el bajista, sonriente.
-Síiii-. Entonces, y como buenamente pudimos, estuvimos charlando. Nos dijeron que tienen redes sociales, que les llaman para conciertos… Lo dicho, son majísimos.

ALGO PASA

Lunes, 25 de noviembre de 2019. Día de navegación.
A eso de las dos y media de la tarde, mientras tomábamos el sol, o la lluvia, porque lo mismo salía el sol que llovía -resistiéndonos al sueño, pues para los españoles, hacer la digestión y echar la siesta va a la par- han pasado tres miembros de la tripulación del servicio de seguridad. Y al minuto, ha pasado otro en dirección contraria, con la fotografía de una persona en la mano, mirando las caras de la gente.
¿¿¿ ???

CHISTES Y/O FANTASMADAS

Lunes, 25 de noviembre de 2019. Día de navegación.

Lunes, 25 de noviembre de 2019. Día de navegación.
-Qué risa. Escucha el chiste que me acaba de contar un tal Andresito, un argentino con el que suelo coincidir en la cafetería de proa, donde está el tobogán. Me cuenta unas milongas… Dice que tiene negocios editoriales… Bueno, escucha: está una tipa viajando en crucero, y como acaba de salir del psiquiátrico y aún le dura la locura, platicando con unos mexicanos en la pileta, mirando a unas mujeres negras, ha dicho así: qué carajo pasó estando yo en el psiquiátrico, que alguien descolocó el mundo. Blancos y negros, negros y blancos ¡Estamos aquí todos mezclados, la concha de mi hermana! “Andáte” otra vez al psiquiátrico ¡”Sos” una loca! Ha exclamado alguien. Y de repente, un asturiano que estaba apoyado en la barra del bar tomando una cerveza, acercándose a la pileta, ha dicho: oíste ¿Desde cuándo estás tan grillada, o? Y la tipa, sin pensárselo dos veces, ha contestado: desde el mismo momento que te dieron a ti el diploma al más boludo, “gashego” de mierda.
-No está mal-. Y ya sé yo quién es ese Andresito, un fantasma, por no decir otra cosa. Las veces que me ha cogido a mí por banda no veas. Tiene la cabeza llena de pájaros, y pregunta… Uffff, parece de la Gestapo: ¿qué tal todo? ¿Qué has hecho hoy? ¿Y tu marido? ¿Dónde vais a comer? ¿Tomasteis el sol? ¿Fuiste al teatro? Va de dandy, y de dandy tiene lo mismo que yo de monja.
Anda al olisqueo, como los osos hormigueros, que solo le falta la trompa: ay, qué guapa estás. Y qué bien te queda ese vestido ¿En qué trabajas? Habrás sido modelo… A ver si nos intercambiamos los teléfonos y me das tu mail.
Menudas historias se monta. Y dice que es un caballero. Sí sí, un caballero. Te cuento. Da a entender que se ha enrollado con una chavala de Ciudad Real, una que duerme en las toperas:
-Sí, bueeenooooo. Estoy ojeroso porque esta noche apenas dormí… En los camarotes del primer puente se duerme mal. Más cuando hay faena que hacer ja, ja, ja.. Vos me entendés. “Sho” nunca hablo de estas cosas, soy un “cabashero”.
-La próxima vez que me vuelva a preguntar ¿Qué has hecho hoy? Le voy a contestar: pues mira hijo, estuve muy entretenida, con mi marido, cogiendo… Bueno, ya sabes. Yo nunca hablo de estas cosas, soy una caballera.

FELICIDADES MI CHIQUITÍN

Martes, 26 de noviembre de 2019. Día de navegación.
Hoy es el cumpleaños de mi hijo Iván, cumple 23 años. Y por ser un día tan especial, pidiéndole el móvil a Carlos, le he escrito al wasap:
-Feliz cumpleaños hijo mío.
-Gracias XD (ha puesto él).
-Te has hecho todo un hombre.
-Sí ¿No?
-Sí hijo mío. Pero aunque tengas 80 años, para mí siempre vas a ser mi chiquitín.
-Lol (emojics) ¿Qué tal lo estáis pasando el Rubio y tú?
-Imagínate, pasando calamidades ja, ja, ja. Cómo vamos a estar, pocholi. Más a gusto que en brazos.
-Guay. Pasadlo bien.
-Tú también gorrioncillo. Luego te hacemos una vídeo llamada.
-Xd.

LOS GALLEGOS Y LA CONCHA (Y OTROS ENTRESIJOS DEL MISMO ESTILO)

Martes, 26 de noviembre de 2019. Día de navegación.
-Escucha qué conversación han tenido unos argentinos, un hombre y dos mujeres-. Le digo a la Carola.
-Joder, te enteras de todo-. Ha dicho ella.
-Escucha. El hombre ha dicho textualmente: en Río, al lado del puerto, hay un bazar. Pero como llegamos el domingo estará cerrado porque los lusitanos son muy vagos. Y entonces, una de las mujeres ha dicho: sí, como los “gashegos”.
-Y los gallegos somos nosotros, los españoles. Pues tenías que haberle dicho tú a esa mujer argentina que ha dicho que somos vagos eso de, le dijo la sartén al cazo.
-Ya. Pero yo paso. Además, a mí me da igual que me llamen gallego porque soy madrileño.
-Ja, ja, ja. Me parto. Se creen que llamándonos gallegos nos ofenden. Para nada.
-Ya. Como cuando nos dicen: la concha de tu madre. Para los españoles esa expresión carece de sentido. En cambio para los argentinos lo de la concha es una barbaridad.
-Recuerda cómo se reía Jorge el otro día cuando le dijimos que una tía tuya se llama Concha y que la familia le llama Conchita.
-Es que para ellos Concha es como decir chocho o coño. Y ya lo de Conchita, es rizar el rizo. Figúrate: mira, ahí viene mi tía Chochito.
-Ja, ja, ja.
-Y en la misma conversación ha dicho la otra: “ashá” en Copacabana bajaron unos y subieron en bañador y en bikini. Les quitaron todo: la documentación, la plata, las tarjetas de Costa.
-Pues tendremos que andar con cuidado. Aunque hayamos cogidos las excursiones con la naviera no sé yo. Lo mejor es que no llevemos nada, ni dinero ni documentos. Ni siquiera la cámara de fotos porque vaya peligro.
-Peligro es lo que tienen un par de solipandis que andan por aquí. Uno es argentino y el otro un francés que habla castellano.
-Qué cotilla eres ¡No te pierdes una!
-El francés le estaba contando al argentino una de las historias del abuelo cebolleta porque verás, decía así: haciendo esta misma travesía conocí a una brasileña que residía en Salóu y le compré el boleto de vuelta. Y fue llegar a Brasil y bajarse del barco y desaparecer porque no la volví a ver.
Este, “aceptáme” un consejo, le ha dicho el argentino. Lo que “tenés” que hacer es comprar un pasaje de avión a Puerto Plata, en la República Dominicana, y “quedáte” una semana en un hotel. Y la misma noche que “shegás, buscáte” una buena hembra y “pasála” bien con “esha” cogiendo los siete días, y listo.
¿Qué te parece mi Carolina?
-Qué me va a parecer Carliños, que hay mucho puterío por ahí suelto.

… … …

Certificado del Cruce del Ecuador.

Después de haber estado cinco días navegando por el Atlántico llega la marabunta de excursiones. Y esto nos colma de alegría, y de joooo. Porque nos hubiéramos quedado en el barco “pa” siempre.
-Carliños, que se pare el mundo y el barco en mitad del océano que yo me quedo aquí-. Le he dicho.
-La idea es genial; pero cuando se acabaran los víveres…Tendrían que traer ¿No?-. Ha dicho él, con buen criterio.
-Ya. Pues que los traigan en helicóptero.

Lo dicho, parece que hemos estado en otra dimensión (no sabíamos con exactitud la hora ni el día de la semana que era).
Carlos y yo nos hemos divertido…
Los días de navegación hemos divisado Cabo Verde y la isla brasileña Fernando de Noronha (tiene fama de ser la más linda del país).
¡Y hemos hecho el Cruce del Ecuador! ¡Y nos han dado un certificado, firmado por el capitán!
Y aún nos queda por disfrutar la mitad del viaje.
(Continuará).