Josefelina y Anchoíta de excursión con el IMSERSO por Italia.

Conversando con una de mis mejores amigas, que se llama Josefina pero se ha rebautizado como Josefelina, me contó textualmente por teléfono:
-Jolín, una mujer se acaba de enfadar conmigo porque dice que, viviendo como vivo al lado de una iglesia, no sé los horarios de las misas.
Claro claro, pensé yo. Las personas, como siempre y para no variar, aplicando la lógica.
-Vamos a ver Josefelina-. Dije yo .-En la hipótesis de preguntar a alguien, que justo bajo su casa tiene una panadería, por la hora exacta a la que el tahonero enciende los hornos para hornear las masas de los panes, de no saberlo ¿Habría motivo de enfado? Oye, como la tienes bajo los pies…
No hubo respuesta por parte de mi amiga. Aunque por un momento creí ser Piolín pues me pareció ver un lindo gatito… ¡Qué leches digo! Lo que me pareció escuchar, al otro lado del hilo telefónico, fue un puñadito de las onomatopeyas ja ja ja y los miau miau de sus gatos.
Pues eso majos, así es cómo aplican la lógica los ilógicos.
Y tú, querida Josefelina, ni caso. Además aquí está La Anchoíta del Cantábrico -alter ego de Carolina Olivares Rodríguez que también es un piolín pues es policía- haciendo una de las suyas, y dejando constancia de las idioteces del gentío.
Y es que se dicen muchas tontunas porque si de algo está el mundo lleno es de tontos hija de mi vida.
Y puestos a decir tontunas, que vayan por delante las mías.