Vista del horizonte cruzando el océano Atlántico (volando de Lima a Madrid). Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Hubo una época
cuando los relojes ya marcaban las horas del tiempo
que me dio por pensar…
Y entre pensamientos
se fraguaron dolorosos interrogantes:
¿no es verdad que el pasado -en un futuro que cada vez es más presente- pasado será?
¿No es verdad que lo pasado, aun queriendo ser resucitado, muerto está?

La voz del olvidado
llama reiteradamente solo por molestar.
Y como no obtiene recompensa
lanza la siguiente frase al aire:
cuando el cielo no parece escuchar.
Así, el eco del silencio
ocasiona en su corazón
el mismo vacío que provocó.

Las sombras enterradas del recuerdo susurran:
no llueve eternamente.
Por eso las flores marchitas
murieron mientras lloraban de pena.
Y todas aquellas lágrimas
fueron vertidas al mar del desamor.
Por tanto, ahora que para ti ya no existo
deja que vague por parajes solitarios, por favor.