Bonitos artículos de decoración -donde destacan los relojes marcando la clásica sonrisa que simboliza “la hora feliz”- en el interior de la tienda GOYART. Centro Comercial TresAguas. Alcorcón. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Qué es un soñador ¿Un extravagante? No. El soñador es una persona más. Lo que le difiere del resto son sus aspiraciones.
Hay quien comete la equivocación de tachar de lunático al que dice y hace cosas que, aparentemente, son incomprensibles.
Analiza lo siguiente: si alguien se expresa en otro idioma, una lengua que -por no haber estudiado- para ti carece de sentido ¿Ese alguien está loco?
Analiza las siguientes cuestiones: ¿tildarías de loco al que se rige por costumbres y culturas que difieren de las tuyas?
Si te consideras una persona normal tus respuestas habrán sido un rotundo no. Porque habrás llegado a la lógica conclusión de que decir o hacer cosas que no se entienden no es sinónimo de locura.
Con el concepto de soñador ocurre lo mismo.
El ensayista y filósofo español José Ortega y Gasset pronunció la frase: yo
soy yo y mi circunstancia.
La locución es una gran verdad.

Muñequito decorativo en el interior de la tienda GOYART. Centro Comercial TresAguas. Alcorcón. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Donde mejor se puede apreciar es a través de un simple ejemplo: mientras que en España (a excepción de los veganos y vegetarianos) comer carne de vaca es algo habitual, en la India este animal es sagrado. Por tanto es factible que los españoles que incluyan en su alimentación filetes de ternera sean catalogados de locos por la población hindú.
Absurdamente el soñador recibe críticas de los que no le consideran normal. En cambio pasaron por alto que gracias a los soñadores se han hecho realidad muchas cosas que dormitaban en el mundo imaginario de los sueños. Porque quizá, hasta entonces, esos sueños eran inmaterializables.
Y curiosamente los catalogados como personas normales -desde la hipocresía y la ignorancia- vierten críticas al soñador mientras disfrutan de todos y cada uno de sus inventos.
La sociedad tiende a etiquetar a la ligera.
Pero yo tengo un último análisis que hacer: el cosmos, nuestro planeta, fue creado por alguien o algo ¿Has desvelado la incógnita acerca de la existencia humana? ¿Acaso sabes donde empieza y termina el universo? ¿Comprendes y puedes explicar lo planteado?
Las respuestas las tiene su arquitecto, el que diseñó todo.
¿Consideras que ese diseñador está loco? Lo pregunto más que nada porque como nadie puede resolver el por qué de estar aquí…
Antes de volver a criticar a los soñadores recuerda que el primer soñador fue Dios.

(La autora expresa agradecimiento público a Manuel Clavero por haberle permitido fotografiar la tienda de decoración GOYART).