Dibujo de una mujer que quiere ir a un lugar para no estar como en casa. Imagen extraída de Google.

Viendo en la televisión las noticias de las nueve de la noche mientras ceno le escuchó decir a una mujer -experta en lo concerniente a las residencias de ancianos- que estos lugares son para que nuestros mayores estén como en casa.

¿Cómo en casa? Pues yo cuando sea mayor, más de lo que ya lo soy, quiero ir de cabeza a una residencia para no dar la lata. Y lo último que querré cuando esté allí es estar como en casa. Porque para mí, estar como en casa, es no dejar de limpiar, ordenar, comprar, etc, etc, etc. Y yo para estar así, ni en bromas.
Yo lo que quiero es que me lleven a un sitio para no hacer nada y que me lo den todo hecho como cuando se está de vacaciones o en un hotel. Porque si no va a ser en esas condiciones que me tiren por un barranco y terminemos antes.
Y bueno, esa es otra, lo de irse de vacaciones y estar como en casa porque has alquilado un apartamento con la familia y vais: el marido, los críos, un adolescente con el pavo subido (que no deja de dar el coñazo con eso de ¿Puedo invitar a comer a un amigo nuevo que he conocido? o ¿Me das diez pavos para tomar una cervecilla?) el abuelo (que en los trayectos de ida y vuelta es peor que los críos pues cada cinco minutos está preguntando ¿Cuándo llegamos? ¿Queda mucho?) una tía política viuda (que con eso de tener problemas de micción se mea cada dos por tres y tenemos que estar parando la burgoneta también cada dos por tres y si íbamos a tardar en llegar cinco horas así se alargan a siete) un gato, ah, y un pajarraco del que ni sabes cómo se llama que va metido en una jaula que, o la limpias tú o se llena de mierda que no veas, porque por no ver no se le ve ni a él de los pegotes de alpiste y caca que tiene la pobre.
Por cierto, en qué hora se compró en mi puta casa un gato y un pájaro. Si no tenía poco trabajo con estos dos todo el día peleando se caga la perra, que menos mal que no tenemos perros ni perras, perras menos claro. Porque con tanta boca que alimentar -más la del amigo que me quiere endiñar el otro- veo que este año será el último que podamos irnos todos de vacaciones.
Oye, pues no ¿Eh? A mí que me dejen de jaulas, viudas, chiquillos y viejadas que “pa” vieja ya estaré bastante yo.