Cogollos de mis amores.

Cogollos de mis amores
vivo en un sin vivir desde que me hablaron de ti.
Y es que sueño contigo,
mi cabeza se llena de fantasías.
Los interrogantes me rondan por doquier:
qué sabor tendrán tus hojas vedes
que tanto deseo me provocan
solo por verlas tumbadas
en esas bandejas acolchadas y blancas
cubiertas “porcima” con plásticos
transparentes…
Me están provocando
avivando mis entrañas…
Hambrientas…
A la espera de ser devoradas por ti.

Ay, cuánto daría
Cogollos de mis amores
por verte sobre mi mesa
esperando para ser devorada por mí.

Cogollos, Cogollos de mis amores
dueña de mi cocina
mi eterna tentación…
Cuánto daría
por verte dentro de mi ensaladera
para poder rociarte
con todas mis especias, aceites y salsas.

Cogollos de mis amores
mis días y mis noches son insípidos;
incluso mi salero dejó de tener salero…
Y la pimienta, burlándose de mí por andar llorando por las esquinas
y lamentarme por no poder comer unas lechugas de mi tierra,
me dice cantando:
eres más tonto
que el que fue al campo a por setas
y encontrando una cartera
con 150.000 de las antiguas pesetas,
tiró las perras
“pa” usar la cartera
como saca donde llevar las putas setas.

(Esta poesía la escribí para mi Gemitina).