TULUM – MUYIL. MÉXICO (QUINTA PARTE)

TULUM – MUYIL. MÉXICO (QUINTA PARTE)

Carolina y Carlos en Tulum. Quintana Roo. México.

A las 08:20 horas del jueves, 16 de diciembre, nos recogió la furgoneta, en el lugar asignado.

En ruta, el guía se presentó. Se llama Álvaro.
Y si en el Combinado Ek Balam – Chichén Itzá, uno de los dos guías (Gerardo), siempre que se dirigía al grupo usaba la palabra Familia, Álvaro nos decía:
-“Okay, mis amigos?”.
PROGRAMA DE LA EXCURSIÓN

-Tulum.
-Muyil.

TULUM

Tulum es una zona de monumentos arqueológicosPatrimonio Cultural de la Nación– sita en la Costa Oriental del estado de Quintana Roo.

Letras TULUM MÁGICO. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Barrilitos. Tulum. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Ya en la zona hicimos una parada cortita junto a las letras TULUM MÁGICO y unos barrilitos para ir al aseo y ver artículos de regalo. De ahí fuimos andando a la Taquilla.
Álvaro no tardó en comprar los tickets y nos dio unos brazaletes de color verde para que nos los pusiéramos en la muñeca, diciendo:
Son para los que quieran coger El Trenecito.
El Trenecito es un servicio, que el Parque Nacional de Tulum pone a disposición del visitante, y hace el corto trayecto que hay desde donde se aparcan los vehículos hasta la entrada principal (Taquilla).

Entrada principal de Tulum. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

BREVE HISTORIA

Los edificios que se conservan en la antigua ciudad maya de Tulum pertenecen a los últimos periodos de ocupación prehispánica de la península de Yucatán (Postclásico Medio y Postclásico Tardío).
La existencia de construcciones previas cuentan con elementos estilísticos del periodo Clásico Terminal, lo que indica que la ciudad pudo haber sido fundada en una época más antigua.
La construcción de la ciudad requirió la mano de obra de albañiles y canteros; y de escultores y pintores.
Las evidencias encontradas por los arqueólogos aseguran que Tulum fue una de las ciudades mayas más importantes entre los siglos XIII al XIV.

RESPLANDOR Y OCASO DE TULUM

Tulum fue contemporánea de las ciudades mayas de Chichén Itzá y de Mayapán.
La decadencia de ambas ciudades dio paso a la época de su mayor resplandor.
Su ocaso coincidió con la llegada de navegantes hispanos a los litorales e islas. En este punto de la historia se produce una fusión cultural que prevalece en la actualidad.

TULUM O ZAMA

Tulum (del maya pared o “muralla”), también llamada Zama (del maya amanecer, por estar en uno de los lugares donde antes despunta el sol) fue una activa comunidad mercantil portuaria, que también practicó la agricultura y la cacería.

Dibujo que muestra cómo era la moderna ciudad maya de Tulum.

Debido a su privilegiada situación redistribuía productos locales y foráneos, procedentes de sitios lejanos de Centroamérica, de la costa del Pacífico, del Golfo y del centro de México, a través de rutas marítimas, fluviales y terrestres.

El día a día estuvo marcado por la política, la religión -ritos ceremoniales-, las artes y la astronomía, sobre todo en la observación y seguimiento del planeta Venus, por ser esta “estrella”, la primera que vemos en el cielo al atardecer y la última que dejamos de ver al amanecer.
Nota: este concepto lo rescato de lo ya escrito en el segundo artículo viajero de la Riviera Maya: EK BALAM – CHICHÉN ITZÁ. MÉXICO (SEGUNDA PARTE)

ESTRUCTURA DE TULUM

Plano de Tulum. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

1. Muralla y Torres de vigilancia.
2. Casa del Noroeste.
3. Casa del Cenote.
4. Adoratorios.
5. Templo del Dios del Viento.
6. Templo del Dios Descendente.
7. El Castillo.
8. Recinto Interior.
9. Edificio de los Frescos.
10. Casa de las Columnas.
11. Plataforma Habitacional.
12. Casa del Chultún.

Casi todas las construcciones de Tulum se organizan a lo largo de “calles”. En los laterales se agrupan estructuras, especialmente plataformas residenciales en las que se asentaban casas de madera con techos de palma (al tratarse de materiales perecederos no se conservan).

Plataforma Residencial. Tulum. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

La arquitectura de Tulum está influenciada por la de Chichén Itzá y la de Mayapán, aunque su estética y pintura tienen características propias del estilo regional “de la Costa Oriental”.
Los edificios de la ciudad maya de Tulum son pequeños y sencillos, en altura y calidad. Las paredes se cubrían con estuco y en las fachadas se modelaban esculturas. La pintura, de alegres colores, aportaba un acabado vistoso de grandes contrastes.

LA MURALLA

La muralla de Tulum -de altura irregular por seguir el contorno del terreno y de forma rectangular-, protegía a los habitantes, permitiendo, además, controlar la actividad en el interior de la ciudad.
Asimismo, la muralla separaba las tres jerarquías que dividían a la sociedad: gobernantes, artesanos especializados y trabajadores. O dicho de otro modo: separaba la clase alta o élite (la nobleza y los especialistas que vivían dentro) de la población común (los trabajadores que vivían fuera).

La muralla rodeaba a la ciudad por tres lados, ya que el que da a la playa y al mar Caribe la protege de forma natural.
Y tenía cinco accesos: un al oeste, dos al norte y dos al sur.

Agrupados, y parados junto a la entrada a Tulum, atendimos a las explicaciones de Álvaro, respecto a la altura del acceso, pues para poder pasar tuvimos que agacharnos.
Las entradas eran bajitas porque los mayas eran bajitos-. Dijo. Y añadió-. Ahora están más altas. Las agrandaron, por la visita de los turistas.

Ya dentro de la ciudad de Tulum, y con la mirada puesta en la muralla, Álvaro nos pidió que nos fijáramos en el color rojo que presentan algunas piedras.
El color rojo simbolizaba la sangre.
El rojo lo extraían de la cochinilla (un hongo); pero también lo provoca el cinabrio, es decir, la oxidación del mercurio.
El color rojo hacía que el muro fortificado estuviera vivo. Tocarlo estaba prohibido y provocaba el castigo de los dioses y la muerte.
-Si no quieres que los dioses te jodan, mejor no tocarlos-. Dijo Álvaro.
Evidentemente las personas no morían castigadas por los dioses, sino por envenenamiento.

Carlos en una de las entradas de la muralla. Tulum. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Tras las explicaciones nos dirigimos, campo a través, al Mirador arqueoastronómico.

Panel informativo del Mirador arqueoastronómico. Tulum. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

El Mirador arqueoastronómico es un observatorio desde el que los astrónomos observaban los amaneceres. Esto influía en el modo de construir los edificios, los cuales están orientados, a propósito, para registrar el paso del sol (solsticios y equinoccios).
Álvaro nos dijo que los mayas utilizaban el calendario de la agricultura y el calendario de la pesca. Y reiteró la misma idea, dicha por Luis Estrella (guía en el Combinado Ek Balam – Chichén Itzá):
El maya buscaba el orden, la dualidad; y el equilibrio: uno joven, otro viejo.

Carolina y Carlos en Tulum. Quintana Roo. México.

De ahora en adelante podíamos seguir visitando la ciudad maya de Tulum, por libre, durante una hora.
Agotado el tiempo dado por el guía, nos reuniríamos de nuevo en los barrilitos.

VISITA LIBRE POR TULUM

Los primeras edificaciones que vimos fueron: Casa del Noroeste, Plataforma Residencial, Casa del Chultún y Casa de las Columnas.

Casa de las Columnas. Tulum. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

EDIFICIO DE LOS FRESCOS

El edificio, también llamado Templo de los Frescos o Templo de las Pinturas, es una pequeña construcción de dos niveles.
El nivel inferior tiene dos templos, uno dentro de otro, donde se concentra la decoración.
La fachada del templo interior está decorada con pinturas murales.
En el exterior se observan figuras de estuco en relieve: grandes caras de piedra en las esquinas del friso (mascarones), esculturas -una de ellas representa al Dios Descendente– y figuras humanas.
El templo del nivel superior está decorado con huellas de manos de color rojo.
De todas las estructuras de Tulum, el Templo de los Frescos es el que conserva más elementos decorativos.

Templo de los Frescos o Templo de las Pinturas. Tulum. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

CASTILLO

El Castillo es el edificio principal de Tulum.
Hace más de 500 años la construcción fue mucho más suntuosa, ya que su fachada, pintada de vivos colores, estaba decorada con esculturas y en las esquinas había mascarones de estuco, los cuales aun se conservan, en parte.
En la base, y a los laterales de la escalera, hay dos templos pequeños. En los altares interiores se depositaban ofrendas que impregnaban el ambiente con sus aromas y colores.
En la parte más alta -centrada sobre la escalinata- se encuentra el templo superior, que era donde se realizaban las ceremonias religiosas más importantes.
Añadir que el Castillo hizo las veces de faro.

El Castillo. Tulum. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

PALACIO DEL GRAN SEÑOR

El Palacio era la residencia de la familia del “Gran Señor” (Halach Uinic).
La estructura palaciega está formada por varias habitaciones amplias, cubiertas con techos planos, los cuales se apoyaban en columnas que soportaban vigas de madera entrecruzadas y un conglomerado de rocas calizas y arena llamado calcreto.
Las banquetas en los muros se usaban como asientos, y quizá como camas.
En el santuario del fondo la familia realizaba las ceremonias religiosas.

Palacio del Gran Señor. Tulum. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

TEMPLO DEL DIOS DESCENDENTE

El bello templo debe su nombre a la escultura alada que está descendiendo del cielo, sita en el nicho de la parte superior de la puerta. La postura de la figura está invertida (las piernas hacia arriba y los brazos hacia abajo); y tiene un tocado en la cabeza y un objeto en las manos.

Hace más de 500 años el Templo del Dios Descendente era más bello, pues estaba decorado -tanto por dentro como por fuera-, con muchas representaciones de deidades en pintura mural.

Templo del Dios Descendente. Tulum. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

El templo cuenta con una peculiaridad. Y es que los muros y la puerta no están del todo en vertical, sino inclinados.
La inclinación no la ha provocado el paso del tiempo: fue construido así.

EL DIOS DESCENDENTE Y EL PLANETA VENUS

El Dios Descendente guarda una estrecha relación con Venus. Es mas, Tulum estaba dedicada al planeta y se asociaba a una deidad dual: “lucero de la mañana y estrella del ocaso”.

TEMPLO DEL DIOS DEL VIENTO

Esta pequeña construcción circular, ubicada en el borde del acantilado, servía de culto al Dios del Viento. Y estaba relacionada con los puntos cardinales, por soplar el viento en las cuatro direcciones.
Aunque tradicionalmente el templo se ha asociado a Ehécatl (Dios del Viento en el centro de México), en Tulum se le asocia con la deidad maya Kukulkán o K’uk’ulkan (La Serpiente Emplumada).

Templo del Dios del Viento. Tulum. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

ADORATORIOS

Los adoratorios o Templos Miniatura son pequeñas estructuras. Probablemente funcionaron como altares donde se depositaban ofrendas. Aunque debido a sus dimensiones, el acceso al interior a las personas no era posible.

Adoratorios o Templos Miniatura. Tulum. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Próximo a los adoratorios o santuarios se encuentra el Mirador geomorfológico. Pero como el paso no está permitido, nos detuvimos junto al panel informativo para leerlo.
(Hago un resumen de lo leído):

Templo del Dios del Viento (al fondo y a la derecha), visto desde el Mirador geomorfológico. Tulum. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

La formación geológica donde nos encontrábamos es una de las últimas de la Tierra, cimiento de una gran cultura.
El terreno que pisábamos es relativamente joven, se formó hará unos dos millones de años, cuando gran parte del fondo marino emergió, formando la península de Yucatán.
La superficie es de roca caliza, que por la acción del agua origina oquedades naturales (entre otras, cenotes y cuevas), que en época de lluvia se llenan de agua.
Frente a la costa hay un arrecife de coral poco profundo, el cual se extiende por el litoral del Caribe. Esta barrera coralina es la segunda más larga del mundo, y todavía sigue formándose. (La primera es la Gran Barrera de Coral o Gran Barrera de Arrecifes de Queensland en Australia).

CASA DEL CENOTE

Las ciudades mayas de la Costa Oriental se caracterizaban por construir sus estructuras y residencias en lugares próximos a fuentes de agua -cenotes y cisternas (chultunes)- o altares dentro de cavernas.
Pero, ¿Por qué construir los edificios cerca de fuentes de agua? Porque los mayas asentados en la península de Yucatán tuvieron un grave problema con el agua potable, pues apenas hay ríos en la superficie.

La Casa del Cenote fue una vivienda construida sobre la roca caliza, tras ampliarse con una habitación, colocada directamente en la caverna del cenote. También se encontraron osamentas, lo que indica que tal vez fue usada como cripta.

Casa del Cenote. Tulum. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

TEMPLO DE LA ESTELA

La estelas son monumentos de piedra, normalmente rectangulares y planos. En ellas, los mayas, además de esculpir figuras humanas, de animales y de dioses, pintaban signos (glifos que designaban los días y los años) y números de su escritura.
En este templo se hallaron fragmentos de una estela con personajes y una fecha calendaria del siglo VI.

El Templo de la Estela está techado con un arco falso o bóveda maya. La fachada estuvo muy decorada. A la izquierda de la entrada se conserva una estatua de estuco en relieve (sobre ella hay restos de otra escultura).

Templo de la Estela. Tulum. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Después de ver y fotografiar el Templo de la Estela nos acercamos al Mirador histórico.
¡Desde este mirador se hacen unas fotografías espectaculares!
Bajo el mirador hay una escalera de madera, por la que se accede a la playa; sin embargo, en esta ocasión, el acceso estaba cerrado.

Vista panorámica de la playa de Tulum y del mar Caribe. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Si pudiéramos viajar en el tiempo al pasado podríamos ver a los mayas navegando en sus embarcaciones -canoas- por las aguas color turquesa, descargando algodón, plumas; miel, sal; adornos de jade, navajas de obsidiana, piedras de molienda…
No olvidemos que la playa de Tulum era un importante puerto y que el mar les proporcionaba alimento y materiales con los que elaboraban diversos objetos.

Después de disfrutar de la hermosa panorámica caminamos por el sendero eco- arqueológico hacia la salida.
Lo último que vimos en la zona arqueológica fue una de las dos torres de vigilancia.

Las Torres de Vigilancia o “Torreones” están en las esquinas del recinto fortificado de Tulum.
Aun llamadas torres, su función no fue defensiva, sino religiosa.
Estos templos tienen tres entradas y un altar, contra la pared posterior, para las ofrendas. Originalmente las fachadas estuvieron pintadas con motivos geométricos.

Terminada la visita al yacimiento arqueológico, y de camino al punto de encuentro (los barrilitos), un hombre que vendía sombreros nos preguntó:
¿Hats? ¿Sombreros?-. Y al responderle que no, volvió a preguntó.- ¿Españoles?
-. Contestamos al unísono.
¿De luna de miel?
No-. Respondí yo.
¿Celebrando el divorcio?
Casi-. Le dijo Carlos.

Antes de subir de nuevo a la furgoneta el conductor nos dio agua y refrescos; y Álvaro fue repartiendo unas cajas con comida. Abrí la mía. Contenía medio bocadillo de chamorro, tamal envuelto en papel de aluminio, una barrita energética, una manzana y un Tootside Roll (dulce chicloso con sabor a chocolate).

Ya en carretera, yendo a Muyil, el guía nos dijo así:
En las cajitas van a encontrar cosas variadas de la comida mexicana para que prueben. Son cosas sabrosas. El tamal es una pelotita hecha de maíz que tiene dentro carne y está envuelta con hojas de banana-. Y advirtió .-Tengan cuidado al comer el tamal y quiten la hoja ya que no es comestible; que ya me tocó agarrar a un tipo y jalar de dentro de la boca la hoja de banana, okay, mis amigos?”.

MUYIL

Muyil (o Chunyaxché) es una zona arqueológicaPatrimonio Cultural de Quintana Roo y de la Nación-, sita en la península de Yucatán.
Muyil forma parte de la Reserva de la Biósfera de Sian Ka’anPatrimonio Natural de la Humanidad.
Como apenas tardamos en llegar (la distancia de Tulum a Muyil es de 23 kilómetros), esperamos en la entrada principal…
¿Os acordáis del botecito de repelente de mosquitos que nos regalaron? Pues este es el momento de darle uso porque, o vas protegido contra las picaduras o atente a las consecuencias. Consecuencias de las que, de antemano, nos previno Álvaro:
Les recomiendo que estén en movimiento para repeler a los mosquitos y evitar que les piquen. Vamos a caminar entre recintos adoratorios y por la selva.

Entramos Muyil, que es la única ciudad maya que está frente al mar.
Y nos paramos en la Plaza de la Entrada.
La Plaza se compone de diez bases piramidales. Sobre ellas se construyeron las estructuras denominadas templos.
Los templos, altos y estrechos, presentan cierta similitud arquitectónica con las ruinas del Parque Nacional Tikal (departamento de Petén en Guatemala).

En la Plaza Central los gobernantes se reunían con los habitantes cuando había acontecimientos cívicos importantes o para participar en ceremonias relacionadas con el culto.

Al noroeste la delimitan tres basamentos. Próximos a ellos se encuentra el extremo oeste del Sak Bé 2.
Nota: se llama Sak Bé (traducido del maya yucateco al español como Camino Blanco) a los caminos de piedra prehistóricos que se cubrían con polvo blanco.
Los sak bé de Muyil conectaban un lugar rector con otro u otros que dependían de él, o como en Muyil, unían los sectores de la ciudad.

Al sur hay varias estructuras de poca altura; sobre ellas estaban las casas donde vivían los mayas. Estas viviendas fueron construidas con materiales perecederos (madera y hojas de palma).

ESTRUCTURA 7H-3

La estructura 7H-3 es un templo doble con techo de bóveda. La habitación interior tiene una sola entrada (al norte). La habitación exterior tiene tres accesos: dos laterales y uno en el centro.
En algunos muros de este templo se conservan restos de pintura mural.

En la entrada de la habitación interior, encima de las capas del aplanado de estuco, se conservan los restos de una franja azul delimitada por una línea negra.
En la cultura maya el color azul tuvo un profundo significado religioso.
La estructura 7H-3 es un claro ejemplo de la arquitectura de estilo regional “de la Costa Oriental”.

Estructura 7H-3. Muyil. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

A pocos metros de la estructura 7H-3, Álvaro nos pidió que miráramos a la izquierda y nos fijásemos en unas piedras amontonadas.

Templo no restaurado. Muyil. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

La antigua ciudad maya de Muyil está restaurada y esas piedras amontonadas son de un templo no restaurado-. Nos dijo.

Senda serpenteante en Muyil. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Desde este punto continuamos por una senda serpenteante. Y al llegar a la parte posterior de la siguiente plataforma (estructura 9K-1), el guía nos pidió que escucháramos.
¿Oyen el viento?-. Preguntó .-Los mayas creían que la naturaleza estaba viva y que su sonido era el viento.
Hay que cuidar a la madre naturaleza porque abastece con todo lo necesario para la supervivencia.

ESTRUCTURA 9K-1

Esta estructura, conocida como Palacio Rosa o Templo 8, fue el centro de ámbito cívico-religioso.
El Palacio Rosa está delimitado por un muro de baja altura. Dentro del perímetro se hallan otros templos, altares, plataformas y un oratorio. Estos edificios fueron construidos en el periodo Posclásico Tardío, entre los años 1250 y 1550 d. C.
Álvaro nos dijo que en esta estructura era donde estaba el gobernante (“un hombre verdadero”).

Estructura 9K-1. Muyil. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

La estructura 9K-1 muestra dos etapas (con su fachada principal al norte). En ambos templos hay restos del estuco que revestía a los muros y de la pintura que los decoraba.
En la subestructura -no visible- se conservan diseños azules, amarillos, negros y rojos.

Estructura 9K-1. Muyil. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Frente a la construcción se recuperaron tres piezas de cerámica completas: un par de platos con decoración polícroma y una vasija tipo Sacalum (negro sobre pizarra). Las piezas son del periodo Clásico. Los platos se asemejan con piezas originarias de Petén; la vasija, probablemente, es originaria de la región Puuc.

Mientras sacábamos fotografías al Palacio Rosa vi una mariposa azul revoloteando cerca del grupo.
¿Son comunes en México las mariposas azules?-. Le pregunté al guía.
-. Contestó.
No sé aquí, pero en Costa Rica ver una mariposa azul, una Morpho Azul, da suerte.
No. Aquí, no. Pero el colibrí no es frecuente. Ver un colibrí significa que se va a recibir una visita. De hecho, si alguien muere es común que a la casa entre uno.

ESTRUCTURA 8I-13

La estructura 81-12 o El Castillo, es la más alta (17 metros) de toda la costa nor-central de Quintana Roo.
Los estudios han identificado dos etapas en su construcción.
En la primera etapa el Castillo tenía tres cuerpos y un templo en la parte superior con dos entradas. El templo principal estaba orientado al poniente. Al final de su escalera se alzó un altar para depositar dos ofrendas con 264 objetos elaborados con jadeíta (piedra verde) y caracol. En la subestructura había un acceso (al este). El friso situado encima de ella presenta una ornamentación de dos garzas de estuco.
En la segunda etapa el primer templo se cubrió y se le añadieron dos cuerpos, coronados por el templo doble que queda a la vista.
En el techo se encuentra “la torre” circular hueca. El exterior está adornado con piedrecitas planas, a modo de protuberancias, que imitan las espinas del tronco del árbol sagrado de los mayas: la ceiba.
Probablemente, las protuberancias emulan formas usadas en algunos incensarios de barro.

Estructura 8I-13 o El Castillo. Muyil. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

En la parte alta del Castillo se pueden ver las figuras blanquecinas de dos aves acuáticas: un pelícano y un cormorán.

Pelícano y cormorán en la parte alta de la estructura 8I-13 o El Castillo. Muyil. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

SENDERO CANAN HA

Dejando a nuestras espaldas las estructuras de Muyil, nos preparamos para adentrarnos en el sendero Canan Ha, que lleva a la Torre y a la Laguna de Muyil.

El sendero Canan Ha, Reserva de la Biósfera de Sian Ka’an, está formado por selva inundable, selva mediana y petenes. Los petenes son asociaciones vegetales de forma concéntrica alrededor de un cenote o afloramiento de agua dulce donde se mezcla la vegetación de la selva, mangle y especies epífitas.

En la entrada (a la izquierda) y en el propio sendero se leen las siguientes recomendaciones:
-Cuando camines por el sendero, guarda SILENCIO.
Gracias.

Entrada al sendero Canan Ha. Muyil. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

-Respeta el reglamento: si asciendes a la Torre lo haces bajo tu responsabilidad.
-La conservación de este paisaje único es responsabilidad de todos.

Ya en el sendero Canan Ha encontramos:
-Ojo de agua.

Carolina en el Ojo de agua. Sendero Canan Ha. Muyil. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carlos Llorente Peláez.

-Dormidero de tejón.

Dormidero de tejón. Sendero Canan Ha. Muyil. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

-Chechén.

Chechén. Sendero Canan Ha. Muyil. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

-Ficus.

Ficus. Sendero Canan Ha. Muyil. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

-Cerco Maya.

Cerco Maya. Sendero Canan Ha. Muyil. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

-Corcho.

Corcho. Sendero Canan Ha. Muyil. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

-Zapote negro.

Zapotes negros. Sendero Canan Ha. Muyil. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

El sendero Canan Ha desemboca en la Laguna o “Puerta de entrada al Sitio Donde Nace el Cielo”.
Desde este lugar salen barcas a motor por la laguna.

Laguna de Muyil. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Torre de Muyil. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

CANAMAYTE ECO PARK

La parte cultural de la excursión había llegado a su fin.
Y ahora nos esperaba la parte que yo más iba a disfrutar. Porque todo es interesante, sí; pero bañarse en las aguas del cenote… ¡Es lo mejor de lo mejor!

Carolina en la zona de las “regaderas” en Canamayte Eco Park. Tulum. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carlos Llorente Peláez.

Letrero informativo del Cenote Mariposa. Canamayte Eco Park. Tulum. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

A nuestra llegada a Canamayte Eco Park, lo primero que hicimos fue almorzar. Después nos cambiamos de ropa, metimos la mochila dentro de una taquilla, nos metimos bajo “las regaderas para enjuagarnos” y bajamos al Cenote Mariposa, donde además de bañarnos en sus aguas azules y verdosas (y frescas), nos divertimos y jugamos con los dos columpios hechos con lianas.

Cenote Mariposa. Canamayte Eco Park. Tulum. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Carlos junto al Cenote Mariposa. Canamayte Eco Park. Tulum. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Cenote Mariposa. Canamayte Eco Park. Tulum. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Poco a poco la gente del grupo fue saliendo del agua. Y cuando todos estuvimos secos y vestidos, nos reunimos con Álvaro y el chamán para asistir -y participar- al ritual maya de los cuatro puntos cardinales, “el espíritu de la naturaleza”.

Pero antes, el guía nos habló acerca de un árbol llamado chicozapote.

Chicle o chicozapote. Canamayte Eco Park. Tulum. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

El chicozapote es el árbol del que los mayas sacaban la goma de mascar. Ustedes le dicen chicle-. Matizó. Y continuó .-En el mundo maya la goma de mascar tenía dos utilidades: limpiar la dentadura e hidratar el cuerpo, pues al mascar o masticar, se genera más saliva dentro de la boca.

RITUAL MAYA: EL ESPÍRITU DE LA NATURALEZA (DE LOS CUATRO PUNTOS CARDINALES)

(Esto es lo que Álvaro nos contó acerca del ritual maya “el espíritu de la naturaleza”).
La visión del mundo, para los mayas, está dividido en tres:
-Inframundo.
-Plano terrenal.
-Supramundo.

Cuatro personas se colocan, adquiriendo las posturas de los cuatro puntos cardinales.
Cada persona, entre las manos, tiene encerrada una piedra de silicato.
El silicato, Piedra Ónix Negro, actúa como resistencia.

Los mayas dicen:
Nuestro cuerpo es una energía.
La energía está fluctuando constantemente.
Hay que evitar el estrés para llevar una vida muy tranquila.

El chamán, mientras realiza el ritual, habla en maya:
Por medio de las palabras del chamán las personas pueden entrar en trance y el silicato absorbe la energía.

Al finalizar el ritual maya los participantes suelen tener una sensación de bienestar y paz.

Ritual maya de los cuatro puntos cardinales, “el espíritu de la naturaleza”. Canamayte Eco Park. Tulum. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Carlos participando en el ritual maya de los cuatro puntos cardinales, “el espíritu de la naturaleza”. Canamayte Eco Park. Tulum. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Tras el ritual en el parque ecológico regresamos a la furgoneta.
Y al complejo hotelero.

SÁBADO, 18 DE DICIEMBRE

El check-out es a las 12:00 horas; sin embargo, puedes seguir disfrutando de las instalaciones complejo hotelero Palladium Hotel Group y te dejan un baño de cortesía para que te duches antes de irte.

A las 16:15 horas, en el mismo sitio donde nos dejaron el día (o noche) de llegada, nos recogieron para llevarnos al aeropuerto.

Un último detalle: hay que pagar la Tasa de Aprovechamiento Turístico.
La tasa turística del estado de Quintana Roo es obligatoria para los turistas extranjeros. El pago se realiza a través de la plataforma VISITAX antes de llegar, al ingresar al país o durante la estancia.
La cantidad a pagar es de 224 pesos (unos 10 euros).

Terminal 3 del Aeropuerto Internacional de Cancún. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Y ahora sí que sí.
Espero que la aventura por la Riviera Maya os haya gustado.

Por Carolina Olivares Rodríguez.

PLAYA DEL CARMEN. MÉXICO (CUARTA PARTE)

PLAYA DEL CARMEN. MÉXICO (CUARTA PARTE)

Love, Quinta Alegría. La Quinta Avenida en Playa del Carmen. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

A las 14:30 horas del miércoles, 15 de diciembre, nos recogió la furgoneta, en el lugar asignado para ir a Playa del Carmen, la ciudad corazón de la Riviera Maya.
El traslado de ida y vuelta, obsequio de Travelplan por la compra de dos excursiones, es todo un detalle, sí; pero tiene una “pequeña trampita”.
Desde la salida del hotel hasta la llegada a Playa del Carmen (donde se estará dos horas y media), la ruta hace dos paradas: la primera en una joyería, la segunda en una tequilería.
En la joyería te dejan 45 minutos, en la tequilería media hora. Preciado regalo para quien guste comprar joyas y beber tequila, para el resto… O tragas, o vas en taxi.
Pues bueno, como estábamos de vacaciones, y no en la guerra, ¿¡Para que nos íbamos a enfadar!?

Dentro de la joyería, que también es una fábrica, tienen un pequeño obsequio con las damas: una medalla con el Cargador del Tiempo del calendario maya.
Muy bonito, pero, ¿Y a los caballeros? ¡A los caballeros que les zurzan!
No es por meter baza pero… Esto rezuma machismo porque, vamos a ver que me enteré yo: ¿acaso no estamos luchando por la igualdad de género?

Dentro de la tequilería todas las atenciones las recibió mi marido (y a la que zurcieron entonces fue a mí). Menos mal que nos tomamos las cosas a guasa que si no…
Y como de guasa era la cosa… ¡Ándale, no más lo que pasó!

Tequilería. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Estando Carlos y yo en la tequilería viendo las catrinas (calaveras) y la cerámica, entró una mujer extranjera -de habla inglesa-, borracha como una cuba. Y de tan borracha que iba apenas se sostenía en pie.
Y no sé como pasó, pero casi tira al “piso” a la linda muchachita que baila vestida de mexicana, en una tarima central, como grato recibimiento al visitante.
De modo que venimos de la joyería a la tequilería, y resulta que la joya mayor del reino la hemos visto aquí.
Una vez fuera, y como pudieron, entre varios trabajadores la metieron en una camioneta. Digo yo que debieron pensar: anda y que te zurzan, pendeja.
De haberla tenido que sacar yo, qué coño, ¡A palos lo hubiera hecho!

Ya en Playa del Carmen dedicamos una parte del tiempo a caminar por la orilla de la playa y la otra a recorrer la Quinta Avenida.

Carlos en la playa de Playa del Carmen. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Para nuestra sorpresa, el encanto que no encontramos en la playa lo vimos en la calle principal.

Carolina con una catrina (Calavera Garbancera). Playa del Carmen. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carlos Llorente Peláez.

Catrina (o Calavera Garbancera). La Quinta Avenida en Playa del Carmen. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Frida Kahlo. La Quinta Avenida en Playa del Carmen. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Hombre esqueleto (o catrín). La Quinta Avenida en Playa del Carmen. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

La Fuente Maya. La Quinta Avenida en Playa del Carmen. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

La Quinta Avenida está llena de tiendas, restaurantes… ¡Y de farmacias!
No sé si tendrán aspirinas, ahora, la pastillita azul (Viagra) no falta.
Y al pasar por las tiendas todo era: amigos, pásenle, no más.
Y hablando de amigos…

Días atrás conocimos a Juan y Susana (una pareja de españoles que estaban de luna de miel) con los que hicimos amistad rápidamente. El matrimonio no se alojaba en nuestro hotel, pero como nos habíamos intercambiado los números de móvil (y como nosotros, se encontraban en ese momento en Playa del Carmen) estuvimos juntos algo más de una hora.

Vestido con catrina. La Quinta Avenida en Playa del Carmen. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Según va cayendo la noche, la Quinta Avenida, en vez de morir, cobra vida.
La luminosidad le gana la partida a la oscuridad y los colores se tornan más brillantes…
Hermosa contrariedad.

Mural firmado por ZARCOARQUITECTO (2020). La Quinta Avenida en Playa del Carmen. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

La colorida muerte -eternamente presente en México-, nunca estuvo tan viva.
Estábamos… ¿Cómo explicarlo? Felices y contentos.
Y con alegría, nos despedimos de nuestros nuevos amigos con un “hasta pronto”, y regresamos al hotel.

APARTADO FINAL: LA CATRINA, SÍMBOLO DE LA MUERTE – PROTAGONISTA DEL DÍA DE LOS MUERTOS

ORÍGENES: La Catrina, cuyo nombre original era La Calavera Garbancera, es una figura creada por el grabador, ilustrador y caricaturista mexicano José Guadalupe Posada, bautizada por el pintor y muralista mexicano Diego Rivera, esposo de la pintora mexicana Frida Kahlo.

Catrinas. La Quinta Avenida en Playa del Carmen. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

El origen de La Calavera Garbancera lo encontramos en los vendedores de garbanzos, que renegando de sus raíces indígenas, aspiraban a tener el estilo de vida europeo.
Y el origen de la palabra catrina lo encontramos en catrín.
Catrín define al hombre adinerado, elegante y presumido, que suele ir acompañado de damas de su misma clase social.

¿QUÉ ES LA CATRINA?: La Catrina es una mujer esqueleto que lleva sobre su calavera un sombrero de estilo francés; es el símbolo de la muerte y está vinculada con la tradición mexicana del Día de los Muertos.

CONCLUSIONES: El personaje de la Catrina, a mi entender, fusiona los conceptos “Lo que soy y lo que quiero ser”, “Lo que soy y lo que, quiera o no quiera, seré”.

La mujer esqueleto o “Dama de la Muerte” iguala a los hombres.

Porque en la vida, pobre o rico, rico o pobre, finalmente morirás…
Y al hacerlo,
sí o sí,
en una calavera te convertirás.

Por Carolina Olivares Rodríguez.

DÍA DE RELAX EN LA RIVIERA MAYA. MÉXICO (TERCERA PARTE)

DÍA DE RELAX EN LA RIVIERA MAYA. MÉXICO (TERCERA PARTE)

Árbol de Navidad en el lobby del Grand Palladium White Sand Resort & Spa. Palladium Hotel Group. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carlos Llorente Peláez.

MARTES, 14 DE DICIEMBRE 

Tras el palizón del día anterior, el martes nos pusimos en modo relax.

Horario de comida de los cocodrilos. Palladium Hotel Group. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Desayunando en el restaurante La Hacienda le dije a Carlos que a la una de la tarde quería ir a ver cómo dan de comer a los cocodrilos. Pero al preguntar a una recepcionista por el “shou” (como le dicen allá) contestó:
No hay cocodrilos.

Visto lo visto (que no veríamos a los cocodrilos), estuvimos dando un paseo por la senda del bosque de manglares.

Manglar. Palladium Hotel Group. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

El manglar es un ecosistema natural formado por mangles.
Los mangles son unos árboles que pueden crecer en aguas salobres o próximas a ellas. En el tronco y en las ramas habitan especies terrestres de insectos y mamíferos pequeños, como por ejemplo los monos. También se pueden encontrar orquídeas y plantas epífitas, como por ejemplo los musgos.
Al resistir a altas salinidades y a los cambios de mareas, se extienden por las costas tropicales.

Los mangles están protegidos y son muy importantes, porque forman suelos, proveen de alimento a los arrecifes y a especies marinas (moluscos y crustáceos) y sirven de refugio a aves, peces y reptiles.
Y son una barrera natural que amortigua la fuerza del viento de los huracanes y tormentas, protegiendo al litoral de la erosión marina, gracias a la parte más característica del árbol: las raíces.

Harta de hamaquita, solecito y vientecito, dejé los aparejos playeros, y a Carlos en la villa, y me fui a caminar un ratuco por una de las rutas. Y caminando llegué al Orquidario.

ORQUIDARIO DE PALLADIUM HOTEL GROUP

Visitando el orquidario del complejo hotelero aprendí muchas cosas acerca de las orquídeas.
Las orquídeas son unas plantas que crecen en casi todos los climas y zonas, desde el Ártico hasta los trópicos. De hecho, abundan en las zonas templadas y tropicales, tanto en número como en diversidad de color y forma.
Cuando las hermosas orquídeas brotan de los troncos de los árboles reciben el nombre de epífitas. También pueden crecer en la tierra o sobre las rocas.
En el mundo se distribuyen unas 25.000 especies distintas. Solo en la península de Yucatán se han localizado 117 especies.

Orquidario. Palladium Hotel Group. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

La jornada iba a culminar con una cena en el restaurante brasileño Bahia e Brasa (Carlos hizo la reserva por la aplicación).
El restaurante brasileño se encuentra en Grand Palladium White Sand Resort & Spa.
En esta zona hay un hotel más exclusivo (TRS Yucatan Hotel).

En estás instalaciones hay un lago con servicio de catamarán. (Con posterioridad regresaríamos para pasear).

Palladium Hotel Group. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Palladium Hotel Group. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

A las nueve de la noche comenzaba el espectáculo de rock en el Teatro y nos quedamos a verlo.
Al espectáculo le siguió una fiesta de música de los años 80.
Después de mover un poquillo el esqueleto llegó la hora de bajar el telón. Porque sí, el espectáculo debe continuar; pero a nosotros nos quedaba un bajo porcentaje de batería.

Por Carolina Olivares Rodríguez.

EK BALAM – CHICHÉN ITZÁ. MÉXICO (SEGUNDA PARTE)

EK BALAM – CHICHÉN ITZÁ. MÉXICO (SEGUNDA PARTE)

Carolina y Carlos delante del Castillo o Templo de Kukulkán. Chichén Itzá es una de las 7 maravillas del mundo moderno. México.

A las 06:30 horas del lunes, 13 de diciembre, nos recogió el autobús, en el lugar asignado. Antes pasamos por el bar deportivo (aunque la excursión incluye el desayuno no era cuestión de salir con el estómago vacío).

En el autobús los guías, Luis y Gerardo, repartieron unas cajitas con los refrigerios (desayunos). Y nos dieron un vasito para el “cafesito” y una servilletita. Luego pasaron con la que llamaron “la caja feliz” (su interior tenía palitos, sobres de azúcar y sacarina).
Y nos dieron “un pequeño regalito” por familia: una bolsa de color rosa y una funda transparente con colgante para meter el celular (móvil).
Como veis, para los mexicanos todo es pequeño y acaba en it@.
Anécdota: cuando Luis terminó de repartir los refrigerios, Gerardo hizo fotografías de todas las cajitas, como comprobante de que nos habían dado de desayunar.
El extraño gesto quedó zanjado con la frase:
Así están las cosas por acá.

Como íbamos a estar bastante tiempo en el autobús, Luis “nos platicó” del itinerario (incluyendo los kilómetros que haríamos), de las actividades y de los lugares -a realizar y a visitar-, en forma ordenada.

PROGRAMA DE LA EXCURSIÓN

-Ek Balam.
-Chichén Itzá.
-Zazil Tunich: comida, baño en el cenote y ritual maya con un chamán.
-Valladolid.

Durante los largos trayectos por carretera, tanto Luis como Gerardo, nos explicaron muchas cosas.
Luis nos dijo que a él nadie le llamaba Luis, sino Estrella. Porque ese es su nombre real:
Si me escucháis hablar en un idioma raro, así como un trabalenguas, no os preocupéis. Mi primera lengua no es el español, es el maya-. Nos dijo.

Estrella tiene un amplio conocimiento de la cultura de sus ancestros. Nos contó tantas y tantas cosas de los mayas… Algunas con alto grado de complejidad. Escuchándole pensé: este hombre tiene una enciclopedia en la cabeza.
Lo contado lo resumen en:

El nombre original de México (o Méjico) es Metztitlán.
La palabra Metztitlán proviene del náhuatl o mexicano, una macrolengua yutonahua.
Metztli significa luna y tlan significa lugar. Por tanto, Metztitlán se traduce como “Lugar de la Luna”.

La cultura maya se estableció en las regiones de los bosques tropicales de México, Guatemala, Honduras, El Salvador y Belice.

Los mayas buscaban el equilibrio, el orden, la dualidad y la perfección; y lo planeaban todo.
La perfección les llevó a ser muy observadores. Gracias a la observación estudiaron las matemáticas, (la geometría) y la astronomía; tuvieron conocimientos en agricultura, arquitectura e ingeniería; y en ciencias como la medicina.
La parte negativa es que fueron grandes deforestadores.

Aun teniendo numerosos dialectos e idiomas, todos los pueblos mayas compartieron el mismo método de escritura, lo que les permitió poder comunicarse.

Los mayas estudiaron el sol, la luna, Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno, en otras palabras: el equivalente a los siete días de la semana.

Luna – Lunes
Marte – Martes
Mercurio – Miércoles
Júpiter – Jueves
Venus – Viernes
Sábado – Saturno
Domingo – Sol

Los mayas eran politeístas, pero sus grandes deidades fueron el sol y la luna. Sus sabias creencias nos enseñan que:
-El sol nos domina e influye en nuestro estado de ánimo.
-La luna, por el contrario, nos apaga.

Los mayas creían que la Tierra era un cuerpo cuadrado, plano e inmóvil, que se sostenía sobre cuatro patas, a modo de mesa. Basados en esta creencia desarrollaron un sistema solar para medir el tiempo.
Partiendo del día 1 -hacia un tiempo eterno y guiados por un cuerpo cuadrado- hicieron un seguimiento diario del sol.
Contando los días, de lado a lado, yendo de este a oeste, sumaron un total de 91 días.
Si a este número de días le multiplicamos los lados que tiene un cuadrado (4):
91 x 4: 364 días.

Anticipándonos a la visita a Chichén Itzá, una de las 7 maravillas del mundo moderno, veremos que:

 

-El monumento es un cuadrado.
-Cada lado tiene 91 peldaños.
-Está coronado por una plataforma superior.

Ahora, observemos con los ojos de un maya:
-Los cuadrados representan las cuatro estaciones; y los dos equinoccios (primavera y otoño) y los dos solsticios (verano e invierno).

Los mayas construyeron un calendario solar (a la cifra de 364 hay que sumar el uno que simboliza la cúspide de la plataforma superior).
Chichén Itzá es el calendario más grande sobre la faz de la Tierra.

Los mayas usaban un sistema binario. El número 20 era muy importante: el cuerpo humano tiene diez dedos en las manos y diez dedos en los pies.
Y tenían un calendario de sistema vigesimal de 18 meses de 20 días y un mes más de 5 días, que hacen un total de trescientos sesenta y cinco. A través de este sistema sabían cuál era el mejor momento para sembrar la tierra y recoger las cosechas, calculaban con precisión las épocas de lluvia…

Para los mayas la serpiente no era símbolo del mal: la serpiente representa la fecundidad y el conocimiento.
La serpiente muda la piel cada 260 días, el tiempo de embarazo de la mujer.
260 días – calendario o año lunar.
El calendario lunar está formado por 13 lunas llenas.
Los meses lunares tienen 28 días.
28 x 13: 364 – año lunar.

En la mano de una persona está el hombre y la mujer.
28 días: 14 falanges mano derecha, 14 falanges mano izquierda.

Calendario Maya (y el Cargador del Tiempo en el centro).

Para los mayas el lapso de tiempo exacto que dura una era es 5125 años y 133 días.
Extinguida una era comenzaba una nueva.
Y descubrieron que todo era cíclico.

CALENDARIO MAYA

Luis Estrella nos habló del calendario maya. Si queríamos que nos hicieran uno, esta era la ocasión. Más tarde pararíamos en “Dos Tortillas” para que las personas encargadas de elaborarlos (una maestra acompañada de un hombre) los subieran al autobús.
Precio del calendario maya: 25 euros.

EK BALAM

Ek Balam (Ek’Balam) es una zona de monumentos arqueológicosPatrimonio Cultural de la Nación– sita en el estado de Yucatán.
Y como en el estado de Yucatán es una hora menos que en el de Quintana Roo, los guías nos lo recordaron, para que lo tuviéramos en cuenta.

Ek Balam proviene del maya yucateco y está formado por los vocablos Ek, referido al color negro, pero que también se traduce como “lucero” o “estrella” y Balam, que significa Jaguar.
Por tanto, Ek Balam se puede traducir como “Jaguar Negro” o “Estrella Jaguar”.
De hecho, mientras esperábamos en el acceso principal (Estrella y Gerardo fueron a comprar los tickets), observé que en el muro de la izquierda hay dibujado un jaguar.

ESTRUCTURA DE EK BALAM

La zona arqueológica de Ek Balam tiene dos murallas: la muralla exterior y la muralla interior.

Dentro del recinto amurallado -según el plano y siguiendo el sentido de las agujas del reloj- se encuentran las estructuras 18, 17 o “Las Gemelas”, Juego de Pelota, estructura 2, la Acrópolis, estructuras 4, 7, 3, 10 y el Palacio Oval.
La estructura 18 (Arco de entrada) está en el centro de las dos plazas: Plaza Norte y Plaza Sur.
La entrada está orientada al sur. A ambos lados hay dos caminos llamados Sak Bé 1 y Sak Bé 2.
El acceso a la zona arqueológica se realiza por Sak Bé 2.

SAK BÉ

Se llama Sak Bé (traducido del maya al español como Camino Blanco) a los caminos de piedra prehistóricos que se cubrían con polvo blanco. Y servían para diferenciar las ciudades de mayor poder económico y político de las que estaban bajo su dominio.

Ya con los tickets en la mano, el grupo accedió a Ek Balam.
El tramo del camino (Sak Bé 2) -desde la muralla exterior a la interior- es de 190 metros, y mide diez de ancho. Y termina en la estructura 18. Pero a mitad de camino la anchura se amplía, formando una terraza.

Por indicación de Estrella nos paramos entre la muralla exterior y la interior. Frente a nosotros teníamos el arco de entrada, acceso principal a Ek Balam.
A la derecha hay tres habitaciones, que eran las casas donde vivían los mayas. Estrella nos sugirió que pasáramos al interior para verlas. Y nos explicó que, dependiendo del estatus social, los mayas dormían directamente sobre el suelo o en elevaciones.
Los que dormían en el suelo lo cubrían con pieles de animales u hojarasca. Porque los mayas, al contrario de la idea que circula sobre ellos, nunca durmieron en hamacas. Dormir en hamacas vino de poner las redes de pescar, atadas a los árboles, por temor a las serpientes (o eso nos contó él).

Arco de entrada (izquierda) y habitaciones mayas (derecha). Ek Balam. Yucatán. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Carlos en una habitación (casa donde vivían los mayas). Ek Balam. Yucatán. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Interior de una habitación (casa donde vivían los mayas). Ek Balam. Yucatán. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Después de ver las habitaciones fuimos a la estructura de las Casas Gemelas.
“Las Gemelas” es una importante estructura, ubicada al oeste de la Plaza Sur.
De todas las estructuras de Ek Balam, “Las Gemelas” es la que mejor conserva sus características arquitectónicas.
La estructura 17 está formada por un enorme basamento sobre el que se construyeron dos más, los cuales soportan dos edificios abovedados, de cuatro cuartos cada uno.
Las esquinas de los cuatro cuartos están decoradas con unos aros pequeños de piedra.
Medidas: 40 metros de largo, 17 metros de ancho y 6 metros de alto (aproximadamente).

Estructura 17 o “Las Gemelas”. Ek Balam. Yucatán. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Mientras la mayor parte del grupo escuchaba las explicaciones de Estrella, yo subí a lo alto del Palacio Oval. Desde arriba fotografié la ciudad maya.

Vista desde lo alto del Palacio Oval. Ek Balam. Yucatán. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Arco de entrada (visto desde lo alto del Palacio Oval). Ek Balam. Yucatán. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Bajando los escalones vi que el grupo que se dirigía a Juego de Pelota, momento que aproveché para acercarme a las estructuras 14 y 15.

Estructura 15, pequeño templo o “templo miniatura”. Ek Balam. Yucatán. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Nota: algunas estructuras, como estas dos, no figuran en el plano.

La estructura 15 es un pequeño templo o “templo miniatura”.
La estructura 14 o Plataforma de las Estelas se asemeja a una capilla.
En este monumento de piedra se realizan inscripciones conmemorativas, geográficas, informativas; funerarias, religiosas…
En la parte posterior de La Capilla está el Palacio de las Monjas.

Cuando faltaban pocos metros para entrar al campo de juego me reuní con el grupo.
Ya dentro, Estrella nos dijo que los campos de juego de pelota del mundo maya no eran para divertirse ni para jugar, sino para realizar rituales. También nos dijo que no había ninguno igual.
Para jugar se necesitan dos equipos y una pelota de caucho.
Los equipos tenían un mínimo de dos jugadores y un máximo de cinco.
En la cancha la pelota representaba al sol.
De entre todos los guerreros se seleccionaba a los mejores, a los más ágiles y fuertes, ya que mientras jugaban en el campo se creía que los jugadores representaban divinidades.
Los mayas llamaban al popular juego Pok Ta Pok, por el ruido que hacía la pelota al rebotar en las paredes.
Respecto a la indumentaria, Estrella nos contó que el detalle que les diferenciaba era el penacho.

Juego de Pelota (o Pok Ta Pok). Ek Balam. Yucatán. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Aunque se desconoce cuáles eran las reglas del juego, parece ser que el objetivo era mantener la pelota en movimiento y meterla, con la cadera, en los aros de piedra que se encuentran en los laterales del campo abierto.
Existe la creencia de que el equipo que perdía era sacrificado (al jugador perdedor se le cortaba la cabeza). Sin embargo otra creencia afirma lo contrario: se sacrificaba al equipo ganador o al jugador que metía la pelota por el aro.
Como la mayoría de las culturas, los mayas fueron muy inteligentes… Y muy bárbaros.

Dejando a un lado los sacrificios, las decapitaciones y la sangre, abandonamos el campo, en dirección a la Acrópolis.
Pero antes nos detuvimos junto a la estructura 5.

Pequeño templo adoratorio para hacer ofrendas y rituales a los aluxes. Ek Balam. Yucatán. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

La estructura 5 es un pequeño adoratorio, ubicado en la Plaza.
El altar está dedicado a los aluxes.

ALUX

Alux.

El alux es un ser (como un duende) que protege el lugar y la vida de la selva maya y el equilibrio entre el hombre y la naturaleza, llegando a castigar a los que no respeten lo que ellos consideran sagrado.

Para estar en armonía con estos seres se construyen pequeños adoratorios. En ellos, cada luna llena, se hacen ofrendas (se pone un dulce pues los aluxes son muy golosos). De este modo se sienten agradecidos y permiten que las personas transiten seguras por los lugares, aunque las ofrendas no evitan que puedan hacer travesuras.

Con los aluxes no se puede andar jugando, y si no, que se lo digan a Elton John.

Según la tradición maya, para llevar a cabo una actividad en una zona de monumentos arqueológicos hay que hacer un ritual para pedir permiso a los aluxes del lugar.

El sábado, 3 de abril de 2010, el cantante británico Elton John actuaría ante un multitudinario público en Chichén Itzá, en el concierto nocturno llamado “Noche de sol”.
Sin embargo, y con motivo de “no haber pedido permiso a los aluxes para cantar”-como sí hicieran en su día el tenor español Plácido Domingo (2008) y la cantante y bailarina británica Sarah Brightman (2009)-, el escenario que se había montado para tal fin se vino abajo, días previos, resultando heridos tres técnicos.
Tras el accidente, el personal del INAH (Instituto Nacional de Antropología e Historia) supervisó lo relativo al evento. Para entonces los rumores acerca de que los aluxes fueran los responsables de lo ocurrido involucraba incluso a las autoridades.

Cuando le hablaron al staff (personal) de la tradición maya, no la tomó en serio “por tratarse de una tontería”. Ante esto los aluxes debieron pensar: con que esas tenemos, ¿Eh? Pues si no piden permiso, no hay concierto.
Finalmente, creyendo o no en aluxes y/o duendes, el staff pasó por el aro e hizo el ritual.

La noche del concierto Elton John abrió la actuación con la canción Candle in the wind (Vela en el viento). Con su habitual atuendo estrafalario el artista fusionó su voz y su talento con las luces de colores que cubrían al Templo de Kukulkán.
Y no hubo percances.
Y aquí Paz y después Gloria.
Y con la misma paz y gloria nos situamos frente a la Acrópolis.

La alta y amplia estructura, ubicada al norte, es la más importante de la antigua ciudad maya de Ek Balam.
En la Acrópolis se encuentra la tumba del gobernante Ukit Kan Le’k Tok’, que fue quien la mandó construir.
Medidas: 146 metros de largo, 55 metros de ancho y 29 metros de alto.

La Acrópolis. Ek Balam. Yucatán. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Comenzamos a subir la escalera central, comprobando que algunos peldaños son más gruesos que otros.
(Nada sostiene la teoría, pero el tamaño de los peldaños podría deberse a que la gente, mientras ascendía, se paraba en los más anchos para orar o meditar).

A mitad de subida nos detuvimos y nos metimos a la izquierda para ver un precioso friso de escayola, muy bien conservado, que recubre la entrada con las fauces abiertas y los colmillos de una serpiente. En la parte superior se observa al rey en su trono y a los lados guerreros alados.

La Acrópolis. Ek Balam. Yucatán. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Y señalando un punto de la fachada, Estrella dijo así:

Lengua de la serpiente en la Acrópolis. Ek Balam. Yucatán. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Eso que veis representa la lengua de la serpiente. Y los símbolos que se pueden ver en ella son los símbolos de la escritura de todas las lenguas o dialectos mayas.

Tras las didácticas explicaciones seguimos subiendo. Arriba las vistas son inmejorables.
¿Qué más puedo decir?

Carlos y Luis Estrella sentados en los peldaños de la escalera de la Acrópolis. Ek Balam. Yucatán. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Ahora tocaba lo peor: bajar la interminable escalera; de frente o de espaldas, de lado, a gatas, de culo o como fuera; pero poco a poco (no quedaba otra si uno no quería matarse o morir en el intento).

Nota: desde que comenzara la excursión hasta la salida de Ek Balam las explicaciones las ha dado Luis Estrella. De ahora en adelante el turno de palabra lo tendrá Gerardo.
Gerardo es de ascendencia azteca. E igual que otros mexicanos, siempre que se dirija al grupo lo hará con la palabra Familia.

CHICHÉN ITZÁ

Chichén Itzá es la zona de monumentos arqueológicos más importante y más visitada del país, por ello tiene unas medidas de seguridad muy estrictas.
Para protegernos del sol nos prestaron una sombrilla naranja y nos dieron botellas de agua.
Pasado el control de seguridad los guías nos pidieron que, por favor y hasta que ellos no ordenaran lo contrario, no nos separásemos del grupo.

LA HISTORIA DE CHICHÉN ITZÁ

La antigua ciudad maya de Chichén Itzá –capital de los Itzáes-, fue el lugar más poderoso de Yucatán durante los periodos Clásico Tardío y Postclásico Temprano.
Chichén Itzá se localiza en el centro de la planicie norte de la península de Yucatán. Cuenta con acceso a escasas pero seguras fuentes de agua. Y al sur tenía terrenos para la agricultura que mantenían activa la población.

Bajo un fuerte poder militar la ciudad maya controló la actividad de los puertos comerciales, las salinas y el tráfico marítimo en la costa de Yucatán, desde Tabasco (al sureste del país) hasta América Central.
Asimismo sometían a la ciudad, a sus habitantes y a cualquier enemigo beligerante por medio de su Cenote Sagrado.
El Cenote Sagrado era considerado una de las entradas al mundo de los dioses. Y a través de él se realizaban rituales sagrados (y ofrendas que incluían sacrificios humanos).

Su crecimiento como capital regional es relativamente tardío en la historia de Mesoamérica, el cual se consiguió tras la caída de la ciudad maya de Teotihuacán y de la decadencia progresiva de los centros mayas del sur. Sin embargo, hay evidencias de asentamientos humanos en la región de Chichén desde el último milenio antes de nuestra era, cuando se formaron pequeños pueblos próximos a los cenotes. Aunque Chichén Itzá se formó entre los años 650 – 800 y el 1200 d. C.

Las primeras construcciones de Chichén Itzá son derivados del estilo puuc, típico de ciudades mayas como Uxmal, Kabah y Sayil.
El puuc (colina o sierra) es uno de los cinco estilos arquitectónicos de la cultura maya.
Con posterioridad en Chichén Itzá se desarrolló un estilo arquitectónico propio que integró -sobre la base del puuc- ideas, formas e imágenes de otras zonas de México, especialmente de la Costa del Golfo y del Altiplano Central, lo que produjo un traslape (o superposición) de ambos estilos. En otras palabras: el estilo arquitectónico de Chichén Itzá cubrió parcialmente al puuc.

El ocaso de Chichén Itzá se relaciona con el resurgir de la ciudad maya de Mayapán, como nuevo centro de poder de Yucatán en el siglo XIII. Aun con todo, en el siglo XIV el Templo de Kukulkán y el Cenote Sagrado eran escenario de multitudes que acudían a Chichén Itzá para consultar al oráculo, aun cuando el resto de las construcciones estaban abandonadas.

EL CASTILLO O TEMPLO DE KUKULKÁN

Chichén Itzá, una de las 7 maravillas del mundo moderno, también llamado Castillo o Templo de Kukulkán, es el monumento dominante del sector norte de la ciudad maya. Junto con la Plataforma de Venus y el sak bé que lleva al Sagrado Cenote, formaba el conjunto representativo del poder religioso y político de los Itzáes.

El Tempo de Kukulkán tiene nueve niveles o basamentos, cuatro lados, cada uno con una escalera central con 91 peldaños y una plataforma superior. Sobre ella se asienta un templete con tres puertas que simbolizan el Cielo, la Tierra y la Vida.
A pesar de su decoración austera, el templo en forma piramidal se caracteriza por su simetría y tamaño (24 metros de alto + los 6 metros que mide el templete).
Nota: en mi primer viaje a México estaba permitido ascender por la escalera central hasta el templete.

Arriba se encuentra el rostro de Chaac, dios maya de la lluvia, de las tormentas y de los puntos cardinales.
Chaac no es una deidad única, sino cuádruple. Cada deidad era señor de un punto cardinal y estaba caracterizado por un color y por un ave:

Sac Xib Chaac (Hombre Blanco, Chaac Norte), representado por la paloma blanca.
Kan Xib Chaac (Amarillo Hombre, Chaac Sur), representado por el águila amarilla.
Chac Xib Chaac (Hombre Rojo, Chaac Este), representado por un faisán rojo.
Ek Xib Chaac (Hombre Negro, Chaac Oeste), representado por el cuervo negro.

El templo está dedicado a la deidad maya Kukulkán o K’uk’ulkan (Serpiente Emplumada).
La Serpiente Emplumada también recibe el nombre de Quetzalcóatl (mezcla de pájaro y serpiente).
Quetzalcóatl o La Serpiente Emplumada era uno de los dioses más importantes de las culturas mesoamericanas.

Castillo o Templo de Kukulkán. Chichén Itzá. Yucatán. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

LA LEYENDA DE QUETZALCÓATL, LA SERPIENTE EMPLUMADA

Según la mitología mexica Quetzalcóatl, símbolo de la condición dual del hombre -parte física representada por el cuerpo de la serpiente, parte espiritual representada por las plumas-, tenía un hermano gemelo llamado Tezcatlipoca.
Tezcatlipoca era el dios de la oscuridad. Y a diferencia de Quetzalcóatl, que era el creador del mundo, su gemelo lo destruía.
La dualidad de la deidad, luz-oscuridad, se identifica con el planeta Venus, por ser esta “estrella”, la primera que vemos en el cielo al atardecer y la última que dejamos de ver al amanecer.

TRASLAPE O SUPERPOSICIÓN DE ESTRUCTURAS

Como ya he explicado, los mayas crearon un estilo arquitectónico propio que se superpuso a las estructuras existentes. Claro ejemplo de esto lo encontramos en el Templo de Kukulkán, ya que en su interior hay una edificación, orientada en la misma dirección y perfectamente conservada, conocida como Templo del Jaguar Rojo.

EL CANTO DEL QUETZAL

Frente al Templo de Kukulkán y dirigiéndose al grupo, Gerardo nos habló del quetzal, un pájaro que según la leyenda maya nació de los soplos de los dioses. Y propuso hacer un experimento:
Familia, si se aplaude frente al monumento, la acústica hace que se oiga el canto del quetzal-. Y tras aplaudir de dos formas distintas, añadió .-Cuando el sonido es fuerte “era la llamada del macho a la hembra”. Cuando el sonido es leve “era la mamá llamando al bebé”.

MÁGICO ESPECTÁCULO DE LUCES Y SOMBRAS EN LOS EQUINOCCIOS

En el equinoccio de primavera (21 de marzo) y en el equinoccio de otoño (21 de septiembre) en Chichén Itzá acontece un espectáculo, una mágica simbología, donde la Serpiente Emplumada -nexo de unión entre lo divino y lo humano-, desciende del Cielo a la Tierra.

Cabeza de la Serpiente Emplumada del Castillo o Templo de Kukulkán. Chichén Itzá. Yucatán. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Durante el equinoccio se crea un juego de luces y sombras, un efecto óptico que muestra el cuerpo sinuoso del animal sagrado descendiendo por el lateral de la fachada del Templo de Kukulkán, hasta la cabeza de piedra de la Serpiente Emplumada que se encuentra en la base.
Horas antes de la puesta de sol, aparece la ilusión óptica, que va formando un total de siete triángulos isósceles.
Obviamente, en los pies de la pirámide no hay una, sino dos cabezas de serpiente.
El juego de luces y sombras también se puede ver en días previos y posteriores al día exacto del equinoccio.

La palabra equinoccio proviene del latín y se traduce como “igual noche”.
El equinoccio es un fenómeno astronómico que se produce cuando el sol se encuentra justo en la línea del ecuador celeste provocando que, salvo en los polos, el día y la noche tengan la misma duración (12 horas diurnas, 12 horas nocturnas).

Algo más tarde, y al amparo de la sombra de unos árboles, los guías nos dejaron tiempo para campar con libertad por Chichén Itzá; tiempo que Carlos y yo aprovechamos para ver:
-Plataforma de Venus.

Plataforma de Venus. Chichén Itzá. Yucatán. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Templo de los Guerreros o Templo de las mil Columnas.

Templo de los Guerreros o Templo de las mil Columnas. Chichén Itzá. Yucatán. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Templo de las Grandes Mesas.

Templo de las Grandes Mesas. Chichén Itzá. Yucatán. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Pasado el tiempo libre, dado por Gerardo y Estrella, el grupo se volvió a reunir y nos dirigimos a Juego de Pelota, pasando antes por la Plataforma de las Águilas y los Jaguares.

Plataforma de las Águilas y los Jaguares. Chichén Itzá. Yucatán. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

El campo o cancha de Chichén Itzá es el juego de pelota más grande y conocido de Mesoamérica. Sus enormes dimensiones son: 170 metros de largo y 70 metros de ancho.
Gerardo nos contó que al interior solo accedían los gobernantes y sacerdotes, que no perdían detalle del desarrollo del juego. Fuera, aguardaba el pueblo, expectante e ignorante de lo que ocurría.
E igual que frente al Templo de Kukulkán, la acústica juega un papel primordial ya que si se da una palmada (nosotros la dimos estando en mitad del campo, próximos a la pared) se oyen siete ecos. Y cada eco devuelve el canto del quetzal.

Recordando lo que Estrella nos contó en Ek Balam acerca del objetivo del juego (mantener la pelota en movimiento y meterla, con la cadera, en los aros de piedra que se encuentran en los laterales del campo abierto), viendo la altura a la que están los anillos en Chichén Itzá, pretender pasar la pelota por ellos resulta bastante improbable.

Juego de Pelota. Chichén Itzá. Yucatán. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Los altos aros verticales del juego de pelota de Chichén Itzá tienen imágenes de serpientes emplumadas y un talud con escenas de sacrificio de jugadores. Y dos muros en forma de “U” que cierran los extremos del campo.

Para cerrar la visita, y de la que íbamos hacia la salida, los guías quisieron que viéramos de cerca una de las cuatro escaleras centrales de la pirámide, por ser la parte más deteriorada del monumento de Chichén Itzá.

Castillo o Templo de Kukulkán. Chichén Itzá. Yucatán. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Añadir que en el yacimiento arqueológico se encuentra una importante estructura llamada el Caracol o el Observatorio. (En este segundo viaje a México no la vi, pero en el primero sí).

Después de las visitas culturales a Ek Balam y a Chichén Itzá pusimos rumbo a la Aldea Maya Xeneba.
De camino vimos un cementerio muy bonito y con mucho colorido.
¿Por qué tanto color? Porque en México la muerte es el despertar de un sueño.

ZAZIL TUNICH

Aislada del mundo y en contacto con la naturaleza, en Xeneba se oculta un museo vivo natural: la Caverna-Cenote Zazil Tunich.

A nuestra llegada a la aldea o comunidad maya (rozando las cuatro de la tarde), lo primero que hicimos fue almorzar en el restaurante La cocina de mamá.

A las 17:00 horas teníamos reservada la entrada a Zanil Tunich para vivir la experiencia guiada por la Caverna-Cenote.
Pero antes de sumergirnos en Xibalbá, el Inframundo Maya, Luis Estrella nos dijo que teníamos que darnos una ducha. Y Gerardo nos pidió que nos metiéramos bajo “la regadera”.

Al bellísimo cenote -a 20 metros de profundidad-, lo rodean miles de estalagmitas y estalactitas, y formaciones de piedra.

Ya en la gruta, listos para entrar al agua, Estrella nos dijo:
Tenéis treinta minutos.
Por cierto, ¿Os acordáis de la funda transparente con colgante para meter el móvil que nos regalaron? Pues este es el momento de darle uso ya que gracias a ella podrás hacer fotografías bajo el agua.

La media hora que estuve nadando en las aguas azuladas del cenote la disfruté como una enana. Y de todo lo que hicimos aquel día, fue lo que más me gustó.

Tras el estimulante baño en el cenote estuvimos ojeando artesanía y souvenirs en las tienditas. Y asistimos -y participamos- al ritual maya de los cuatro puntos cardinales, “el espíritu de la naturaleza”, realizado por un chamán llamado Santos.
(De este ritual maya hablaré más detalladamente en el quinto, y último, artículo dedicado al viaje a México).

Caverna-Cenote Zazil Tunich. Yucatán. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Caverna-Cenote Zazil Tunich. Yucatán. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Carolina nadando en el agua del Cenote Zazil Tunich. Yucatán. México. Foto tomada por Carlos Llorente Peláez.

VALLADOLID, LA CIUDAD HERÓICA

El último punto por visitar era Valladolid.
Valladolid, la Ciudad Heroica, conocida también como la Perla de Oriente o “Pueblo Mágico”, es la ciudad más importante de la península de Yucatán y la segunda en importancia del estado.

Como los autobuses no pueden estacionar dentro de la ciudad (eso es lo que nos dijeron los guías), nos dejaron junto a la céntrica plaza-parque Francisco Cantón Rosado.
Durante la breve visita (unos cuarenta o cuarenta y cinco minutos) estuvimos paseando por la plaza, que por haber caído la noche sobre Valladolid, estaba preciosa.
En la plaza destaca la fuente La Mestiza -homenaje a la mujer yucateca, producto de la fusión de la cultura maya y la cultura española- y unos bancos blancos, hechos a medida para parejas de enamorados.

Fuente La Mestiza. Plaza-Parque Francisco Cantón Rosado. Valladolid. Yucatán. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Vista la plaza, cruzamos la calle hacia la iglesia de San Servacio. (Aunque no pudimos entrar, sí vimos el interior).
De aquí nos dirigimos al Palacio Municipal de Valladolid. El edificio es de estilo colonial y es una copia de la Casa Real de la ciudad de Santo Domingo en la República Dominicana.

Iglesia de San Servacio. Valladolid. Yucatán. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Iglesia de San Servacio. Valladolid. Yucatán. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Poco más puedo decir. Para quien tenga más tiempo que el que tuvimos nosotros, la zona es ideal para tomar algo o cenar.

Por Carolina Olivares Rodríguez.

LA RIVIERA MAYA. MÉXICO (PRIMERA PARTE)

LA RIVIERA MAYA. MÉXICO (PRIMERA PARTE)

Playa de la Riviera Maya – Costa Mujeres. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Desde que llegáramos de Oceanía hasta que por fin hemos contratado un viaje, fuera de nuestras fronteras han pasado casi dos años. (En una de nuestras escapadas por la geografía española visitamos el pueblo costero francés de San Juan de Luz, pero eso no cuenta).
Y para mí, que soy una persona que no concibe la vida sin viajar, volar hasta México con la que está cayendo… ¡Es una pasada!
Si he elegido México es para que mi marido Carlos lo conozca, ya que yo lo visité hace muchos años.

(Al respecto de haber mencionado Oceanía: el último viaje que hicimos, hasta que nos confinaran por la pandemia, fue el segundo tramo del crucero de la Vuelta al Mundo 2020, a bordo del Costa Deliziosa, que navegaba el océano Pacífico, desde Valparaíso (Chile) hasta Sídney (Australia).
Para más información, ve a la sección Relatos, (en su día, escribí y publiqué la aventura viajera en 17 partes).

VIAJE A LA RIVIERA MAYA, EL CARIBE MEXICANO (DICIEMBRE 2021)

El viaje contratado incluye:
-Vuelos.
Duración del vuelo de ida: 10 horas y diez minutos.
Duración del vuelo de vuelta: 9 horas.
Gran Palladium Kantenah Resort & Spa – 5* Superior (Riviera Maya – Costa Mujeres) del grupo de hoteles Palladium.
7 noches en una villa suite romance beachside en régimen de alojamiento TI (Todo Incluido).
-Traslados.
El pack incluye un seguro de viaje.

¡IMPORTANTÍSIMO!

Al viajar al extranjero, tal y como está la situación por la crisis sanitaria a nivel mundial, veo imprescindible contratar una póliza de seguro COVID-19.
Debes llevar el pasaporte Covid y realizar una serie de trámites.
La información acerca de los trámites va a ir cambiando, por lo que has de estar al día.

Tres horas antes de la salida del vuelo estábamos en la Terminal T4 del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas para hacer los trámites de facturación y embarque, más los subsiguientes controles de seguridad, traslado de terminales -de la T4 al Satélite de la T4 (T4S)-, en el trenecito eléctrico, control policial de pasaporte en el puesto fronterizo…
La tecnología se impone y hay que andar espabilado. El método tradicional -pase de control en cabina por agente de fronteras- ha quedando obsoleto tras la implantación de verificadores (acceso sistema biométrico).
A las cuatro de la tarde (y con una hora de retraso) salimos con Iberojet, destino a Cancún, en vuelo compartido con Iberia.

CAMBIOS EN EL AVIÓN

En la puerta de la aeronave una azafata nos dio un kit de autoprotección: contiene una mascarilla desechable y una toallita hidroalcohólica.
Es obligatorio limpiarse las manos con la toallitas (más tarde pasan a recogerlas).

Llevaríamos una hora de vuelo cuando una azafata informó por megafonía que pasarían por los pasillos con los carritos para vendernos auriculares y el kit de descanso. Sí, sí, habíamos oído bien: los auriculares que antes te dejaban o regalaban y el kit de descanso (con tapones para los oídos, antifaz, calzas y diversos objetos para el aseo personal) ¡Te los cobran!
Eso sí, la comida está incluida en el precio del billete; pero si te quieres tomar, qué sé yo, un vinito, se abona aparte.
Y después de contaros esas cosillas, centrémonos en la Riviera Maya.

Llegamos al Aeropuerto Internacional de Cancún a las 22:00 horas (en Madrid eran las dos de la mañana, pues en esa época del año la diferencia horaria es de menos seis horas).

El trayecto del aeropuerto al complejo hotelero es de una hora, por lo que pasando las once accedimos por la entrada principal.
Al llegar hicimos el check-in en el lobby del Grand Palladium Colonial Resort & Spa y pagamos la Ecotasa (10 euros, los dos, por siete días).
La Ecotasa es el Impuesto de Saneamiento Medioambiental para la limpieza de las playas y de las áreas verdes hoteleras del Caribe mexicano.
El pago es obligatorio y se puede hacer en efectivo (en pesos mexicanos, euros o dólares) o con tarjeta bancaria.
En el caso de pagar con euros, si sobra dinero, lo devuelven en pesos.
Mi consejo: siempre que puedas paga con tarjeta. Es cómodo, rápido y evitas las comisiones.

XtraTimes Sports Bar. Palladium Hotel Group. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Como a esa hora el buffet estaba cerrado (cierra a las 22:30 horas) cenamos en Xtra Time Sports Bar, un bar deportivo de comida tipo snack. Dentro, tomas asiento y esperas a que los meseros (camareros) tomen nota de lo que quieres beber y comer. También hay una zona de autoservicio para coger patatas fritas, salchichas, nachos, aros de cebolla…
Si no quieres esperar al mesero puedes pedir la bebida en la barra, como estaba haciendo un grupo de muchachas y muchachos (supongo que americanos porque hablaban en inglés). Por como bebían chupitos de tequila -uno detrás de otro-, supongo también que debían de pensar que no había un mañana, ¡Ni niveles altos de colesterol!
Pasada la hora bruja, y completamente agotados, nos metimos en la cama para dormir (o al menos, intentarlo).

DOMINGO, 12 DE DICIEMBRE

El domingo, primer día de la estancia en México, estaba con los ojos abiertos como un búho desde las cinco y media de la mañana. Y si había logrado sucumbir al sueño pasadas las dos… Ya podréis haceros una idea de cómo tenía el cuerpo… En tres palabras: estaba hecha polvo.
En cambio Carlos, durmió como un tronco, el tío.

Teatro. Palladium Hotel Group. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

A las 09:15 horas teníamos una reunión en el Teatro con Thamara Herrera, la eficiente y profesional chica de la agencia de viajes Travelplan, que nos recibió en el aeropuerto y acompañó en el traslado.

Carlos en un carrito. Palladium Hotel Group. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Una vez levantados y medio adecentados, telefoneé a Recepción para que vinieran a recogernos en un carrito. (Desde que llamas hasta que lo tienes en la puerta no pasan ni diez minutos. También los puedes esperar en las marquesinas).
Nosotros no somos muy partidarios de ir en carrito (preferimos ir andando), pero por ser la primera mañana, y para que no nos cogiera el toro, optamos por usar este servicio, que el hotel pone a disposición de los clientes de forma gratuita.

Después de desayunar, y ya en el Teatro, la chica de Travelplan nos dio todo tipo de información. Y con ella contratamos los siguientes tours:
Combinado Ek Balam – Chichén Itzá.
Duración: quince horas y media.
Tulum – Muyil.
Duración: once horas y veinte minutos (como máximo).

La oferta turística de Thamara lo tiene todo. Y cuando digo todo, es todo.
Para mí las excursiones contratadas no eran nuevas (en mi primer viaje a México había estado en yacimientos arqueológicos). Y si no contratamos otras diferentes fue para no ir a sitios que a Carlos no le entusiasman (parque acuático Xel-Há) y/o no repetir experiencia (paseo marítimo en catamarán).

Si contratas más de una excursión te regalan el trayecto de ida y vuelta en furgoneta a Playa del Carmen. Vas el día que quieras, solo tienes que solicitarlo, de antemano.

Thamara nos recomendó que fuéramos bien equipados. Para ello la agencia recomienda llevar:
-Cubrebocas (mascarilla).
-Boleto o ticket de la excursión.
-Traje de baño y toalla.
-Crema solar.
-Gorra o sombrero.
-Gafas de sol.
-Calzado adecuado.
-Cámara de fotos.
¡OJO! Entrar con cámara de vídeo conlleva pagar un impuesto.
-Dinero, no solo para comprar souvenirs, sino para pagar, sin ir más lejos, posibles impuestos y/o dejar tips (propinas).
Las propinas no son obligatorias, solo un extra económico para los trabajadores.
-Una muda para cambiarse. Aunque no es época de huracanes, el tiempo es algo inestable y no está de más llevar ropa seca.

En el complejo hotelero hay más touroperadores. Si la oferta de Thamara no se ajusta a tus medidas siempre puedes preguntar o comparar precios.

Advertencias dadas por el personal del hotel y de la agencia de viajes:
-Los horarios de los tours se pueden alargar por estar algunas carreteras en obras.
-Puntualidad (no esperan y se van sin ti).
-Toma ciertos cuidados para evitar engaños y situaciones delicadas que hagan de la estancia una experiencia contraria a la deseada.
Y recuerda que: en México, “las cosas no se pierden, cambian de dueño”.

Terminada la reunión Carlos se descargó en el móvil la app del hotel. Instalarla facilita, más si cabe, la estancia. A través de ella puedes, por ejemplo, hacer una reserva para cenar en restaurantes temáticos.

Este primer día lo dedicamos a indagar por las instalaciones de los hoteles Kantenah y Colonial y a resolver dudas. Y por supuesto, a disfrutar de todo, y a lo grande.

El complejo hotelero es una chulada. Y nuestra habitación… Ni te cuento.

Villa suite romance beachside. Palladium Hotel Group. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Villa suite romance beachside. Palladium Hotel Group. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Villa suite romance beachside. Palladium Hotel Group. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Villa suite romance beachside. Palladium Hotel Group. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Carolina en la hamaca de la villa suite romance beachside. Palladium Hotel Group. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carlos Llorente Peláez.

Dejo la web de Palladium Hotel Group por si queréis echarle una ojeada:

http://www.palladiumhotelgroup.com

En la semana de vacaciones -salvo los días de excursión- hicimos lo típico: bañarnos en el mar o en las albercas (piscinas), tomar el sol en los camastros (hamacas o tumbonas); pasear por la playa; ver el amanecer, hacer fotos; comer cosas ricas, beber…
(Como se puede comprobar, aquí o acá, todo es cambiar el nombre a las cosas. O a lo mejor somos nosotros quienes lo cambiamos).

Amanecer. Playa de Kantenah. (Riviera Maya – Costa Mujeres). Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Carlos y Carolina con sus piñas coladas. Playa de Kantenah. (Riviera Maya – Costa Mujeres). Quintana Roo. México.

Amanecer. Playa de Kantenah. (Riviera Maya – Costa Mujeres). Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Y bueno, en siguientes artículos os hablaré de las excursiones que hicimos.
Cierro este primer artículo con una simpática anécdota y una galería de fotos.

A falta de mamajuana -licor originario de la República Dominicana, del que los dominicanos dicen que es una viagra natural-, por recomendación de un camarero muy jovencito probé el Banana Mama (un cóctel caribeño).
Ya le dije al muchacho:
-Si eso lleva alcohol, no me eches mucho, que luego “che me chube a la chabeza” y voy pedo… ¿Entiendes lo que es ponerse pedo?
-Sí, señora-. Dijo él, sonriendo .-En México también le decimos así cuando uno toma más de la cuenta y se emborracha.
-Pues eso, que no me eches mucho alcohol, porque si me emborracho no sé ni “pa” dónde voy a tener que ir. Y venir aquí, desde España, “pa” emborracharme y no saber si vengo o voy… “Paeso” me quedo en mi país y me ahorro el viaje y el dinero.
-Sí, señora, que lo mismo se equivoca usted y ya no sabe si va para la playa o para la habitación.
-Pero qué pendejadas tengo que escuchar a lo largo del día-. Dijo Carlos que debió de pensar el camarero cuando se lo conté.
Que piense lo que quiera (a su vez pensé yo).

GALERÍA DE FOTOS

Playa de Kantenah en la Riviera Maya (Costa – Mujeres).

Playa de Kantenah. (Riviera Maya – Costa Mujeres). Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Poste con indicaciones. En él podemos ver que estamos a 9454 kilómetros de distancia de España.

Poste con indicaciones. Playa de Kantenah. (Riviera Maya – Costa Mujeres). Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

El complejo hotelero Palladium Hotel Group tiene nueve piscinas.

Piscina. Palladium Hotel Group. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Carlos esperando a Santa Claus. Palladium Hotel Group. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Love Street (Calle del Amor).
La calle está adornada con corazones rojos, y frases y títulos de canciones de amor. Algunos de ellos son:
-Love is in the air (John Paul Young).
-A mí manera (Frank Sinatra).
-Love of my live (Queen).
-My heart will go on (Celine Dion).
-Que todas las noches sean noches de boda. Que todas las lunas sean lunas de miel.
-Los ojos besan primero siempre.

Love Street. Palladium Hotel Group. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Frases de amor en Love Street. Palladium Hotel Group. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Carlos “in LOVE”. Palladium Hotel Group. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Capitolio de Boda.

Capitolio de boda. Palladium Hotel Group. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Capilla Nuestra Señora de las Nieves.

Capilla Nuestra Señora de las Nieves. Palladium Hotel Group. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Capilla Nuestra Señora de las Nieves. Palladium Hotel Group. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Capilla Nuestra Señora de las Nieves. Palladium Hotel Group. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Flamencos americanos en Xtabay Grand Ceiba.
Y como estamos en la Tierra de los Mayas, tengamos un primer encuentro con su cultura:

Xtbay es el nombre maya de una mujer mitológica.
En el mundo maya la X indica el género femenino ya que el apócope IX significa mujer.
En los libros mayas aparece una mujer muerta por ahorcamiento llamada Xtab. La mujer podría ser Xtabay, la diosa de los ahorcados.

Flamencos americanos en Xtabay Grand Ceiba. Palladium Hotel Group. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Comiendo en Buffet Gran Azul.

Platos de comida (el mío con nachos mexicanos de colores que tanto me gustan). Buffet Gran Azul. Palladium Hotel Group. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Árbol de Navidad en el lobby del Grand Palladium Colonial Resort & Spa.

Árbol de Navidad en el lobby del Grand Palladium Colonial Resort & Spa. Palladium Hotel Group. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Bar La Jarra.

Trabajador del servicio de toallas en el Bar La jarra. Playa de Kantenah. (Riviera Maya – Costa Mujeres). Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Restaurante La Hacienda.

Árbol de Navidad y Santa Claus en el restaurante La Hacienda. Palladium Hotel Group. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Camas balinesas en el área privada de la playa.
Dispón de una cama balinesa (Premium Experience) al módico precio de “60 pavos”.

Camas balinesas (private beach area). Playa de Kantenah. (Riviera Maya – Costa Mujeres). Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Zona de descanso.

Zona de descanso. Palladium Hotel Group. Quintana Roo. México. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Por Carolina Olivares Rodríguez.

PUEBLA DE LA SIERRA: VALLE DE LOS SUEÑOS, LEYENDA DE LA RANA Y SILLA DE MEIRA

PUEBLA DE LA SIERRA: VALLE DE LOS SUEÑOS, LEYENDA DE LA RANA Y SILLA DE MEIRA

Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

El último fin de semana de septiembre de 2021, Carlos y yo hicimos una escapada a la Sierra Norte de Madrid.
Y aunque nos alojamos un par de días en Buitrago del Lozoya, la mira -además de en este bonito pueblo medieval madrileño y en otros de los alrededores como El Berrueco, La Hiruela y Cervera de Buitrago, donde estuvimos con mi amiga Carmen-, la tenía puesta en El Valle de los Sueños.

Y ya que he mencionado a mi amiga…
Carmen Benito Nogal contactó conmigo para entrevistarme en el programa de radio (infantil, juvenil) Tentaciones a todo ritmo de la emisora Radio Tentación. A esta entrevista en los estudios de la emisora le siguieron más, como la que me hicieron en el programa Operación Retorno.
A raíz de las entrevistas surgió entre nosotras una relación de amistad.
Al tiempo, a Carmen le comunicaron que tenía un “bicho” dentro de su cuerpo llamado cáncer. Desde entonces lucha contra la enfermedad con esperanza y positividad. Y esa misma positividad la transmite a los demás, en forma de “paraguas de colores“.
Carmen es una buena amiga y mejor persona; una mujer que quiere y se deja querer. En pocas palabras: es un ser humano excepcional.

(Dejo unas fotitos).

Panorámica de Buitrago del Lozoya (desde el mirador del Pinarcillo). Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Carolina en el cerro, mirador natural de Buitrago del Lozoya. Madrid. España.

Plaza de La Picota. El Berrueco. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

La Hiruela. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Vista panorámica de Cervera de Buitrago. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Carlos, Carolina y Carmen (selfie). Cervera de Buitrago. Madrid. España.

Embalse de El Atazar. Cervera de Buitrago. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Atardecer en el embalse de El Atazar. Cervera de Buitrago. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

El Valle de los Sueños es un museo al aire libre (o parque escultórico) formado, en un principio, por 109 obras realizadas y donadas por treinta y nueve artistas contemporáneos de todo el mundo, que fusiona arte y naturaleza.
A las obras se han ido añadiendo más, incluso conjuntos escultóricos japoneses.

Observando el plano Itinerario Escultórico el Valle de los Sueños la ruta o senda comienza en el centro del pueblo, a escasos metros del Museo de Dibujo, Obra Gráfica y Obra Contemporánea Japonesa. Aunque no tienes por qué comenzarla en ese punto, sino donde quieras.
Nota: en el plano faltan las esculturas 29, 30, 31, 37, 46, 68 y 77. Y algunos datos (nombre y/o numeración) no concuerdan.

Plano Itinerario escultórico el Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

El recorrido solo se puede hacer a pie y no entraña dificultad, pero puede resultar lioso, por no estar indicado.
En cuanto al tiempo, tanto al climatológico como al que marca el reloj, te comento:
-Elige un buen día. No es necesario que haga un sol radiante (si lo hace, mejor que mejor), pero como le dé por llover…
-Recorrer el museo lleva dos horas o dos horas y media.
¡Y AHORA VIENE LO MÁS IMPORTANTE!
Si tienes intención de subir hasta la escultura número 51 (hablaré de ella al final del artículo), hay que sumar una hora más, como mínimo. En este caso sí deberías asegurarte de que no lloviera, más que nada para no despeñarte.

RECORRIDO Y ESCULTURAS EN EL VALLE DE LOS SUEÑOS

Estas son la esculturas que fuimos encontrando y viendo mientras recorríamos el Valle de los Sueños. Desafortunadamente nos dejamos alguna en el tintero. No por falta de interés en querer verlas, si no por lo que he comentado en el apartado anterior (falta de indicaciones).
En un futuro no descarto regresar a Puebla de la Sierra. Porque… Si no descarto hacer un tercer viaje a mi lugar favorito del planeta, Rapa Nui (Isla de Pascua), para hacer la ruta de senderismo al monte y/ o volcán Terevaka… ¿¡Cómo no voy a regresar al Valle de los Sueños para buscar y ver las esculturas pendientes, si lo tengo a un piro de piedra!?

SER INICIAL (número 48).
Escultura de Joaquín Manzano.
Material: acero corten.

Escultura Ser inicial de Joaquín Manzano. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

OTOÑO (número 45).
Escultura de José Ignacio López.
Material: acero.

Escultura Otoño de José Ignacio López. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

TOROS SIAMESES CON RABOS CORTADOS (número 94).
Escultura de Francisco Sánchez Gil.
Materiales: hierro, plástico, madera y pintura.

Escultura Toros siameses con rabos cortados de Francisco Sánchez Gil. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

TORO ENAMORAO DE LA LUNA (número 93).
Escultura de Rafael Picón.
Material: acero corten.

Escultura Toro enamorao de la luna de Rafael Picón. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

PECIOS DE SOMBRA (número 86).
Escultura de Ángel Bustamante.
Materiales: acero sobre piedra.

Escultura Pecios de sombra de Ángel Bustamante. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

NIÑO NÓMADA (número 53).
Escultura de Francisco Sánchez Gil.
Materiales: hierro y bronce.

Escultura Niño nómada de Francisco Sánchez Gil. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

IMPULSO (número 54).
Escultura de Ángel Bustamante.
Material: acero.

Escultura Impulso de Ángel Bustamante. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

MÚLTIPLOS (número 76).
Escultura de Álvaro Manén.
Material: acero.

Escultura Múltiplos de Álvaro Manén. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

BOLUTA (número 87).
Escultura de Félix Gala Fernández.
Material: hierro (y soldadura).

Escultura Boluta de Félix Gala Fernández. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

LOS AMANTES DE CADAQUÉS (número 55).
Escultura de Antonia Dávalos.
Material: acero.

Escultura Los amantes de Cadaqués de Antonia Dávalos. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

METÁFORA DEL VIENTO (número 101).
Escultura de Félix Gala Fernández.
Material: acero.
Premio: medalla de bronce VII Bienal – 2018.

Escultura Metáfora del viento de Félix Gala Fernández. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

HOMBRE NÓMADA O EL JOAN (número 90).
Escultura de Francisco Sánchez Gil.
Materiales: hierro y bronce.

Escultura Hombre nómada o el Joan de Francisco Sánchez Gil. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

NO TE VAYAS (número 109).
Escultura de Alejandro Verdejo.
Material: piedra.
Premio: medalla de bronce VII Bienal – 2018.

Escultura No te vayas de Alejandro Verdejo. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

IMPERFECCIÓN EDMUNDO ARAY (número 105).
Escultura de Carlos Hernández Alarcón (“Gago”).
Técnica mixta.
Premio: medalla de bronce VII Bienal – 2018.

Escultura Imperfección Edmundo Aray de Carlos Hernández Alarcón (“Gago”). Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

PLURALIDAD (número 99).
Escultura de Teddy Cobeña Loor.
Material: hierro.
Premio: medalla de bronce VII Bienal – 2018.

Pluralidad Teddy Cobeña Loor. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

SOLO EL SILENCIO (número 47).
Escultura de Joaquín Manzano.
Materiales: hierro y madera.

Escultura Solo el silencio de Joaquín Manzano. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

BAIX L’ARC (número 56).
Escultura de Moisés Gil.
Materiales: acero y aluminio.
Premio: medalla de oro IV Bienal – 2012.

Escultura Baix L’Arc de Moisés Gil. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

VIENTO DE LA SIERRA (número 6).
Escultura de Xavier Raventós.
Material: acero.

Viento de la sierra de Xavier Raventós. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

ACUATICUM (número 75).
Escultura de Martín Sánchez.
Material: acero.

Escultura Acuaticum de Martín Sánchez. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

AVE EN VUELO (número 78).
Escultura de Joaquín Manzano.
Material: hierro.

Escultura Ave en vuelo de Joaquín Manzano. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

GEA (número 89).
Escultura de Xtóbal.
Materiales: resinas, fibras y metal.

Escultura Gea de Xtóbal. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

CRUCIFICADO (número 49).
Escultura de Gonzalo Martín Munuera.
Material: madera de abeto.

Escultura Crucificado de Gonzalo Martín Munuera. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

RESQUICIO POR DONDE SE ESCAPAN LOS SUEÑOS (número 57).
Escultura de Félix Gala Fernández.
Materiales: hierro y acero.

Escultura Resquicio por donde se escapan los sueños de Félix Gala Fernández. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

EL CENTINELA (número 69).
Escultura de María Sol Revenga.
Materiales: madera, alambre y acero.

Escultura El centinela de María Sol Revenga. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

OJO (número 85).
Escultura de Susana Botana.

La artista materializa sus ideas en esculturas porque considera el bulto redondo lo más real y cercano al cuerpo humano, que es con lo que nos movemos en este mundo.

Escultura Ojo de Susana Botana. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

BURKA (número 81).
Escultura de Henrique Prado.
Premio: medalla de oro VI Bienal – 2016.

Escultura Burka de Henrique Prado. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

La escultura MAKILA (número 19), obra del escultor José Pablo Arriaga, no está.
Material: madera.
Premio: medalla de plata I Bienal – 2006.

Número 19 Makila. José Pablo Arriaga. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

LA ESTACIÓN PASAJERA (número 58).
Escultura de Noé Henares.
Materiales: bronce macizo y acero.
Premio: medalla de plata IV Bienal – 2012.

Escultura La estación pasajera de Noé Henares. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

HIPERCUBO (número 44).
Escultura de Ricardo Martín Miguel.
Pasta refractaria.
Premio: medalla de oro III Bienal – 2010.

Escultura Hipercubo de Ricardo Martín Miguel. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

ALEGORÍA AL CAMINANTE (número 18).
Escultura de Karfer.
Material: acero.

Escultura Alegoría al caminante de Karfer. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

FLYING II (número 98).
Escultura de Teddy Cobeña Loor.
Material: bronce.
Premio: medalla de plata VII Bienal – 2018.

Escultura Flying II de Teddy Cobeña Loor. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

PEZ PÁJARO (número 17).
Escultura de Karfer.
Material: acero.

Escultura Pez pájaro de Karfer. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

MINOTAURO (número 25).
Escultura de Jorge Egea Izquierdo.
Materiales: cerámica y acero.
Premio: medalla de oro II Bienal – 2008.

Escultura Minotauro de Jorge Egea Izquierdo. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

CITIUS (número 16).
Escultura de Antonio Garza.
Mixta.

Escultura Citius de Antonio Garza. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

TIEMPOS DE ANTAÑO (número 26).
Escultura de BCB.
Materiales: hierro y madera.

Escultura Tiempos de antaño de BCB. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

NACIONALISMOS (número 50).
Escultura de Miguel Ángel Rodríguez.
Material: acero inoxidable (y cerraduras).

Escultura Nacionalismos de Miguel Ángel Rodríguez. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

TREBIQUE DE TERTULIA (número 21).
Escultura de Federico Eguía, artista local impulsor del proyecto artístico del Valle de los Sueños.
Material: acero.

Escultura Trebique de tertulia de Federico Eguía. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

HIPÓTESIS II (número 22).
Escultura de Xavier Raventós.
Materiales: acero y piedra.

Escultura Hipótesis II de Xavier Raventós. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

SEN VOZ (número 8).
Escultura de Rafael Nadales.
Materiales: hierro y piedra.

KNOTWILG (número 106).
Escultura de Liliane Katsuki.
Material: acero.

Esculturas (de izquierda a derecha) Knotwilg de Liliane Katsuki y Sen voz de Rafael Nadales. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

TIEMPO DE REENCUENTRO (número 23).
Escultura de Ana Pérez Pereda.
Material: acero.

Escultura Tiempo de reencuentro de Ana Pérez Pereda. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

LA CASA DE LOS PÁJAROS (número 24).
Escultura de Federico Eguía.
Materiales: acero y madera.

Escultura La casa de los pájaros de Federico Eguía. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

DESDE LA TIERRA Y DESDE EL UNIVERSO (52).
Escultura de Federico Eguía.
Material: acero.

En esta zona del museo del Valle de los Sueños se encuentran varias esculturas japonesas. En la base de Desde la Tierra y desde el Universo hay una placa con el listado de todos los artistas japoneses (179) que participaron en “Wa” art project (octubre 2011).

Desde la Tierra y desde el Universo de Federico Eguía. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

CAMINO DEL UNIVERSO (número 111).
Conjunto escultórico, obra del grupo de artistas Reijinsha. Oxaca (Japón).
Material: acero.

PASEO DE LAS ESTRELLAS (número 79).
Autoría: grupo de artistas Reijinsha y Antoni Flan (2014).
Materiales: hierro y acero.

Conjunto de esculturas Camino del Universo del grupo de artistas Reijinsha y El paseo de las estrellas del grupo de artistas Reijinsha y Antoni Flan. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

ESCALERAS AL CIELO (número 80).
Escultura de Antoni Flan y Federico Eguía.
Material: acero.

Escultura Escaleras al cielo de Antoni Flan y Federico Eguía. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

CAMINO DEL UNIVERSO (número 101).
Conjunto escultórico, obra del grupo de artistas Reijinska.
Material: acero.

Conjunto de esculturas Camino del Universo del grupo de artistas Reijinska. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

SUEÑOS (número 84).
Escultura de Joaquín Llorens.
Material: acero.

Escultura Sueños de Joaquín Llorens. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

ESTELA (número 27).
Escultura de Lola Santos.
Material: cerámica vidriada.

Escultura Estela de Lola Santos. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

CARA CON ARRUGA EN LA FRENTE (número 28).
Escultura de Xavier Raventós.
Material: acero.

ELEVACIÓN (número 74).
Autoría: Colectivo T3.
Material: ferroplast.

Esculturas (de izquierda a derecha) Elevación del Colectivo T3 y Cara con arruga en la frente de Xavier Raventós. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

DONA EMBARASADA (número 70).
Escultura de Xavier Raventós.
Material: acero.

Mi agradecimiento personal al señor Xavier Raventós por su amabilidad y el buen trato recibido, al contactarle vía telefónica, con el fin de cerciorarme que la escultura Dona embarasada es de su autoría, puesto que en el letrerito que acompaña a las obras está deteriorado.

Escultura Dona embarasada de Xavier Raventós. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Carolina Olivares Rodríguez.

1884 (número 32).
Escultura de Federico Eguía.
Materiales: acero y madera.

Escultura 1884 de Federico Eguía. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

ESPACIOS INTERIORES (número 59).
Escultura de Fran y Patxi Lezama Perier.
Material: chapa.

Escultura Espacios interiores de Fran y Patxi Lezama Perier. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

ORDEN ESTABLECIDO (número 60).
Escultura de Félix Gala Fernández.
Material: hierro.

Escultura Orden establecido de Félix Gala Fernández. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

DESPEDIDA (número 63).
Escultura de Juan de Dios Sánchez.
Material: bronce.

Escultura Despedida de Juan de Dios Sánchez. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

TROYANA (número 33).
Escultura de Juan de Dios Sánchez.
Material: bronce.

Escultura Troyana de Juan de Dios Sánchez. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

ANTE LA DUDA (número 34).
Escultura de María José Zanón.
Material: acero.

Escultura Ante la duda de María José Zanón. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

LETRAS (número 35).
Escultura de Karfer.
Material: acero.

Escultura Letras de Karfer. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

COYUCA 2 (número 36).
Escultura de José Ignacio López.
Materiales: madera y acero.

Escultura Coyuca 2 de José Ignacio López. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

TOXA II (número 83).
Escultura de José Emilio Cobertera.
Materiales: acero corten y fibra de vidrio.

Escultura Toxa II de José Emilio Cobertera. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

EL BUSCADOR (número 61).
Escultura de Iñaki Unanue.
Materiales: hierro y piedra.

Escultura El buscador de Iñaki Unanue. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

REGLAS AFECTADAS XIV (número 40).
Escultura de Perry Oliver.
Material: acero.
Premio: medalla de oro I Bienal – 2006.

Escultura Reglas afectadas XIV de Perry Oliver. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

PESADILLAS (número 41).
Escultura de Miguel Ángel Muñoz.

Escultura Pesadillas de Miguel Ángel Muñoz. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

(SIN TÍTULO) (número 62).
Escultura de Perry Oliver.
Material: acero corten.

Escultura (Sin título) de Perry Oliver. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

INVOCACIÓN A SELENE (número 1).
Escultura de Joaquín Manzano.
Material: acero.

Escultura Invocación a Selene de Joaquín Manzano. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

En el letrerito de esta obra se lee:
Oh, tú, luna
¿no me traerás del sueño,
al amado
para que también yo,
pueda gozar con él?

ALMOHADAS NEGRAS (número 92).
Escultura de Perry Oliver.
Material: hierro oxidado.

Escultura Almohadas negras de Perry Oliver. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

LA RANA DE LOS DESEOS (número 95).
Escultura de Eduardo Mazariegos.
Material: piedra de Ónix.

Escultura La rana de los deseos de Eduardo Mazariegos. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

La escultura de La rana de los deseos está en la Fuente del pueblo, próxima al Lavadero.
Esta pequeña ranita protagoniza una LEYENDA que dice así:

Cuenta la leyenda que en esta villa, llamada Puebla de Alfavor en tiempos de Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador, existía un pozo llamado el Pozo de los Suspiros. Y todo aquel que, al acercarse al brocal, escuchaba un suspiro, su deseo se cumplía.
En los tiempos actuales en esta villa, llamada Puebla de la Sierra, el escultor y pintor soriano, Eduardo Mazariegos, sabedor de la leyenda, trajo de Japón -en el lejano Oriente- una pequeña piedra de Ónix. Y tallando en ella una delicada rana, la colocó dentro la Fuente, para que todo aquel que la toque se le cumpla su deseo.

LA BOTA DE CRIS (número 104).
Escultura de José Antonio de la Peña.
Material: bronce.
Premio: medalla de bronce VII Bienal – 2018.

Escultura La bota de Cris de José Antonio de la Peña. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

UHAITZA (RÍO) (número 4).
Escultura de Ilkhi.
Material: cuarcita.

Escultura Uhaitza (Río) de Ilkhi. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

SOSIEGO (número 82).
Escultura de Lola Santos.
Material: bronce.
Premio: medalla de plata VI Bienal – 2016.

Escultura Uhaitza (Río) de Ilkhi. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

LIBROS Y SUEÑOS (número 107).
Escultura de Sonia Cardunets.
Material: bronce.
Premio: medalla de bronce VII Bienal – 2018.

Escultura Libros y sueños VII de Sonia Cardunets. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

EQUILIBRIO (número 42).
Escultura de Xavier Raventós.
Material: acero y piedra.

Escultura Equilibrio de Xavier Raventós. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

EL RELIEVE MUGA III (número 5).
Escultura de Gema Labayén.
Material: piedra.

Escultura El relieve muga III de Gema Labayén. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

ENLAZAMIENTO (número 71).
Escultura de Josetxo Santos.
Materiales: acero corten y piedra de Calatorao.
Premio: medalla de oro V Bienal – 2014.

Escultura Enlazamiento de Josetxo Santos. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

FALTA UNA NOTA (número 66).
Escultura de Karfer.
Material: acero corten.

Escultura Falta una nota de Karfer. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Al llegar a la escultura FORTIUS (número 11) comprobamos que la información del letrerito no es correcta y que es idéntica a la de Citius (número 16).

Escultura Fortius. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

THE GIFT (número 97).
Escultura de Anne Cecile Surga.
Material: mármol de Francia.
Premio: medalla de oro VII Bienal – 2018.

PLANO PÉTREO (número 9).
Escultura de Daniel Alonso Pérez.
Material: granito.

TOP MOL (número 10).
Escultura de Antonia Dávalos.
Material: mármol.

ARTEMISA (número 102).
Escultura de Carolina Palmero.
Material: mármol.
Premio: medalla de bronce VII Bienal – 2018.

Esculturas (de izquierda a derecha) Artemisa de Carolina Palmero, Top model de Antonia Dávalos, Piano pétreo de Daniel Alonso Pérez y The gift de Anne Cecile Surga. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

ÁGUILA (número 43).
Escultura de Gonzalo Martín Munuera.
Material: cedro libanés.
Premio: medalla de plata III Bienal – 2010.

Escultura Águila de Gonzalo Martín Munuera. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

LA FLOR DE LOS SUEÑOS (número 100).
Escultura de Francisco Sánchez Gil.
Material: madera (y técnica mixta).
Premio: medalla de bronce VII Bienal – 2018.

Escultura La flor de los sueños de Francisco Sánchez Gil. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

ÁRBOL (número 73).
Escultura de Joaquín Manzano.
Material: hierro.

Escultura Árbol de Joaquín Manzano. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

EL AIRE IGNORA QUE HABITÓ TU ESPACIO (número 12).
Escultura de Federico Eguía.
Material: acero.

Escultura El aire ignora que habitó tu espacio de Federico Eguía. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

SERIE ANTROPOLOGÍA ACTUAL XIII (número 2).
Escultura de Juan Luis Molero.
Material: acero.

Escultura Serie antropología actual XIII de Juan Luis Molero. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

PROYECCIÓN (número 108).
Autoría: grupo Entropía.
Materiales: PVC espumado y tubo de cobre.
Premio: medalla de bronce VII Bienal – 2018.

Escultura Proyección del grupo Entropía. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

UN RETAZO DE NUBE SOBRE UN SUSPIRO (número 13).
Escultura de Federico Eguía.
Material: acero.

POR LA GRIETA DEL TIEMPO SE VA… (número 14).
Escultura de Federico Eguía.
Material: acero.

DONDE HABITAN LAS ESTRELLAS (número 15).
Escultura de Federico Eguía.
Material: bronce.

Esculturas (de izquierda a derecha) Donde habitan las estrellas, Por la grieta del tiempo se va… y Un retazo de nube para un suspiro de Federico Eguía. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

SILLA GIGANTE DE MEIRA 

La escultura número 51 del Valle de los Sueños se llama Silla gigante de Meira.
La silla está bastante retirada y ¡Asentada en lo alto de una montaña!
Carlos y yo no subimos hasta la silla gigante por varias razones.

Escultura Silla gigante de Meira, obra de Xulio Lago y Roberto Brañas. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carlos Llorente Peláez.

Aquel sábado, 25 de septiembre, el cielo amenazaba lluvia. Aparte, no llevábamos calzado adecuado para andar por los montes, como las cabras. Pero vimos la gigantesca silla blanca desde la carretera (eso sí, chiquitina, chiquitina, chiquitina).
Mientras la veía me pregunté el por qué de la ubicación. Y buscando información acerca de ella descubrí que la silla de Puebla de la Sierra es la réplica de una escultura llamada Silla de Meira.

SILLA DE MEIRA

La Silla de Meira apareció misteriosamente, un día del año 2011, en Meira, una villa de la provincia de Lugo en Galicia. La silla, de madera pintada de blanco, es obra de Xulio Lago y Roberto Brañas.
Silla gigante de Meira es algo más alta que la original. Y está hecha de metal, ya que en palabras de sus creadores: es la única forma de que resista al aire libre.

SELENE (número 20).
Escultura de Joaquín Manzano.
Material: acero.

Escultura Selene de Joaquín Manzano. Valle de los Sueños. Puebla de la Sierra. Madrid. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Y tras la fotografía de la escultura, que lleva el nombre romano de la luna, pongo el punto final al artículo viajero, no sin antes, animaros a que visitéis este singular rinconcito madrileño.

Por Carolina Olivares Rodríguez.