DIARIO DE VIAJE: LA VUELTA AL MUNDO DE CAROLINA Y CARLOS (PARTE 17)

DIARIO DE VIAJE: LA VUELTA AL MUNDO DE CAROLINA Y CARLOS (PARTE 17)

Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Sábado, 7 de marzo de 2020. TERCER DÍA EN SÍDNEY (AUSTRALIA)

Hoy toca hacer el check-out. Así que tras levantarnos, ducharnos y desayunar, dejamos la habitación y bajamos a recepción para dejar la maleta y el resto de las cosas en consigna.
Nuestro vuelo no saldría hasta las diez de la noche y podríamos aprovechar casi todo el día para seguir descubriendo la ciudad.

Al poco de salir del hotel dimos con una callejón muy curioso, se llama Angel Place y está lleno de jaulas de pájaros vacías colgando. Al pasar bajo las jaulas se oye el canto de aves.
El conjunto de jaulas se llama Forgotten Song (Canciones Olvidadas) y es obra del artista australiano Michael Thomas Hill (2009).

Angel Place. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Como teníamos claro lo que queríamos ver, nada más salir del callejón Angel Place pusimos rumbo a The Domain (El Dominio) un espacio abierto de 84 acres (34 hectáreas) donde se celebran conciertos y eventos al aire libre, manifestaciones, reuniones políticas…

The Domain también es usado por los ciudadanos de la ciudad para practicar deporte, pasear y relajarse. Y como nosotros, además de hacer turismo, tenemos nuestros momentos divertidos y de relax, al ver Sydney Tower, nos dio por hacer el tonto y nos pusimos a sacar fotos como si nos estuviéramos apoyando en ella.

Carolina en The Domain (El Dominio). Sídney. Australia. Foto tomada por Carlos Llorente Peláez.

Carlos apoyándose en Sydney Tower en The Domain (El Dominio). Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

En The Domain hay varias estatuas y monumentos. Algunos de ellos son:
-NSW POLICE WALL OF REMEMBRANCE o Muro de Recuerdos del Servicio de la Policía.
-Mira Carolina, qué detalle han tenido con la Policía. Igualito que en España-. Dijo Carlitines cuando pasamos junto al monumento.
-Sí, sí. Igualito, igualito-. Dije yo.

NSW POLICE WALL OF REMEMBRANCE. The Domain (El Dominio). Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

-Estatua de Burns.
Robert Burns fue un poeta escocés. Su poema Auld Lang Syne se canta en países de lenguas anglosajonas como himno de despedida.

Estatua de Burns. The Domain (El Dominio). Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

-Las dos cerillas de Sídney. En The Domain hay una original escultura con dos cerrillas, una intacta y otra consumida. Simbolizan lo nuevo y lo viejo.

Las dos cerillas de Sídney. The Domain (El Dominio). Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

-Art Gallery of New South Wales (Galería de Arte de Nueva Gales del Sur).

Art Gallery of New South Wales. The Domain (El Dominio). Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Junto a The Domain se encuentra Royal Botanic Garden (Real Jardín Botánico). Y entramos a él por Gate Woolloomooloo (Puerta Woolloomooloo).

Gate Woolloomooloo Royal Botanic Garden (Real Jardín Botánico). Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

El Real Jardín Botánico de Sídney cuenta con numerosos estanques, fuentes y estatuas; invernaderos, un museo.; un obelisco dedicado al algólogo, botánico y explorador británico Allan Cunnincham…

Fuente escultórica en Royal Botanic Garden (Real Jardín Botánico). Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Invernadero en Royal Botanic Garden (Real Jardín Botánico). Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Museo en Royal Botanic Garden (Real Jardín Botánico). Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Obelisco a Allan Cunnincham en Royal Botanic Garden (Real Jardín Botánico). Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Royal Botanic Garden (Real Jardín Botánico). Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Royal Botanic Garden (Real Jardín Botánico). Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Royal Botanic Garden (Real Jardín Botánico). Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Royal Botanic Garden (Real Jardín Botánico). Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

En la entrada (o salida) junto a la ópera se halla oculta una estatua pequeña de bronce llamada Satyr (Sátiro) que representa un hombre cabra sonriente.

Estatua Satyr en Royal Botanic Garden (Real Jardín Botánico). Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

THE ROCKS (LAS ROCAS)

Tras hacer una parada para comer fuimos al barrio histórico The Rocks (que es el más antiguo de la ciudad).

Carlos en The Rocks. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Y subimos las escaleras hasta la pasarela del Sydney Harbour Bridge porque queríamos pasar al otro lado (costa norte del puerto de Sídney) y ver otra panorámica de la ciudad.
Nota: en ambos lados hay ascensores, pero aquel día el de The Rocks no funcionaba. De todos modos las escaleras tienen pocos escalones y no entraña ninguna dificultad subirlos o bajarlos.
(A mí me da igual que funcionara o no pues evito los ascensores. Carlos en cambio no y sí suele usarlos).
Para los más arriesgados está la opción de escalar el puente (previo pago de la correspondiente entrada).
A los que se atreven a hacer la escalada les dan un mono de trabajo y les sujetan con arneses, porque como bien se puede deducir, la actividad ha de realizarse con la máxima seguridad.

Village People. Sydney Harbour Bridge (Puente de la Bahía de Sídney). Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

En la misma entrada verás fotografías de artistas y famosos que han hecho la escalada. Entre los músicos está uno de los cantantes favoritos de Carlitines, Bruce Springsteen, y Village People.
-Coño, mira quienes están aquí-. Dije señalando la foto de la agrupación de música disco .-Los que dicen “yo no quiero jamón, quiero chope”.
-Pues muy bien-. Dijo él.
-Vaya, que te importa tres pepinos.
-Y tres docenas.
-Pues mira, mira. Llevan la gorra de policía, el sombrero de vaquero, el penacho de plumas indio…
-Como si llevan un gorro de lana.
-Como el que llevaba el hombre que encontraste en la sauna del barco…
(Es que esta anécdota no os la hemos contado).
-Exacto. Desnudo y con un puto gorro de lana en la cabeza-. Y mirando a los Village People dijo .-Que bien le hubiera venido al hombre aquel el penacho de plumas porque el indio ya demostró que lo sabía hacer, y además muy bien.

Ya en la pasarela comenzamos a cruzar el puente (la caminata puede llevar unos 20 minutos). Aunque a Carlitines y mí nos gusta andar estábamos algo saturados de hacerlo. Pero mereció la pena cruzarlo y lo recomiendo, más que nada por las vistas que hay desde allí.

Carlos en Sydney Harbour Bridge (Puente de la Bahía de Sídney). Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Sydney Harbour Bridge (Puente de la Bahía de Sídney). Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Sydney Harbour Bridge (Puente de la Bahía de Sídney). Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

En el otro lado se encuentra la iglesia del Puente y Luna Park (Parque Luna) al que por supuesto entramos.

Iglesia del Puente. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Carlos yendo a Luna Park (Parque Luna). Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

El parque de diversiones Luna Park es pequeñito y muy cuchi. El acceso es gratuito, solo tienes que pagar si quieres montar en las atracciones.
Luna Park me recordó a uno de los parques de atracciones más antiguos que existen, a los Jardines del Tivoli de Copenhague en Dinamarca (pero el de Síney no les tan bonito).

Luna Park (Parque Luna). Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Luna Park (Parque Luna). Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

En el parque nos divertirnos mientras nos veíamos reflejados en espejos que deforman las caras y los cuerpos (ja, ja, ja).

Luna Park (Parque Luna). Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Carolina en Luna Park (Parque Luna). Sídney. Australia. Foto tomada por Carlos Llorente Peláez.

Luna Park (Parque Luna). Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Luna Park (Parque Luna). Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Luna Park (Parque Luna). Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Luna Park (Parque Luna). Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Al salir de Luna Park vi un coche que tenía la matrícula capicúa A88A. Y si Luna Park me había traslado mentalmente a Escandinavia, al país nórdico de Dinamarca, esta matrícula me recordó al grupo de música pop ABBA y a la visita que hicimos a ABBA The Museum (Museo de ABBA) en Estocolmo Suecia.

Matrícula capicúa A88A. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Regresamos. En el camino de ida por el puente saqué varias fotos de Sídney (os dejo dos).

Vista parcial de Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez (desde el Puente de la Bahía de Sídney).

Ópera de Sídney o Casa de la Ópera de Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez (desde el Puente de la Bahía de Sídney).

Fuimos al hotel, tomamos café y té y enseguida salimos para dar un último paseo por Darling Harbour.
Teníamos que despedirnos de Sídney con un hasta la vista pues, no cabe duda que regresaremos.
Como despedida os dejamos la foto de este oso de colores.

Oso de colores. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

NOTICIAS DEL COSTA DELIZIOSA

Ya en España (llegamos a Madrid el domingo, 8 de marzo) tuvimos noticias de los pasajeros que continuaron el viaje de la Vuelta al Mundo (les quedaban por hacer el tercer y cuarto tramo, y el tercero se lo habían cambiado por el COVID-19).
Mientras España entraba en Estado de Alarma el sábado, 14 de marzo y nos confinábamos, yéndose con ello al traste planes futuros (el más inmediato regresar a nuestro nidito de amor en Tavernes pues nos quedamos atrapados en otro domicilio de la comunidad) el barco Costa Deliziosa inició el nuevo itinerario.
Sin embargo la crisis sanitaria mundial, convertida en pandemia, les salpicó irremediablemente. Y la Vuelta al Mundo se fue a pique. Porque los últimos puertos que pudieron pisar fueron australianos. E igual que nosotros quedamos confinados en nuestros países, ellos quedaron atrapados en un barco lujoso.
Y el viaje, en vez de terminar el 26 de abril en el puerto italiano de Venecia lo haría el veinte en el de Barcelona.
Pero la mala suerte de los pasajeros también les favoreció. Gracias a quedar atrapados en el Costa Deliziosa muchos evitaron el contagio inminente y pudieron disfrutar a plenitud de la vida normal, y lúdica en este caso, a la que el resto de los mortales se nos había interrumpido, o parado.
De estas noticias tuvimos conocimientos, bien por estar en comunicación con los amigos que estaban haciendo el viaje, bien por las continuas noticias que leímos y vimos en la prensa digital y en los telediarios.
Del pasaje y tripulación, nuestros amigos están bien. Del resto lo desconocemos. Aunque deseamos y esperamos que igualmente lo estén.
Ojalá pronto, todos, volvamos a la vida de siempre.
Estos son algunos enlaces relacionados con el viaje VUELTA AL MUNDO: WORLD CRUISE 2020 COSTA DELIZIOSA (24 MERIDIANOS) – EL CRUCERO DE LOS GRANDES OCÉANOS

https://www.elmundo.es/viajes/el-baul/2020/03/27/5e7c880dfc6c83195b8b45bf.html

ENTREVISTA a nuestro amigo el periodista Carlos Payá.

https://www.abc.es/viajar/noticias/abci-espanol-crucero-sin-puerto-admita-quiero-volver-para-estar-hijos-202003300213_noticia.html?ref=https%3A%2F%2Fwww.google.com%2F

https://www.ultimahora.es/noticias/local/2020/04/16/1157485/estado-alarma-mallorquines-del-costa-deliziosa-desembarcaran-barcelona.html

Esto es todo.
Os dejamos un abrazo virtual.
Carlos y Carolina.

DIARIO DE VIAJE: LA VUELTA AL MUNDO DE CAROLINA Y CARLOS (PARTE 16)

DIARIO DE VIAJE: LA VUELTA AL MUNDO DE CAROLINA Y CARLOS (PARTE 16)

Panorámica de la ciudad desde Sydney Tower (Torre de Sídney). Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Viernes, 6 de marzo de 2020. SEGUNDO DÍA EN SÍDNEY (AUSTRALIA)

El segundo día en Sídney nos levantamos muy temprano. Tras ducharnos y desayunar salimos a dar una vuelta. Y por suerte no llovía y estaba soleado. Aunque el día fue muy inestable porque a ratos estuvo nublado, a ratos hizo sol, a ratos llovió, a ratos volvió a hacer sol…
Como los autobuses turísticos de Sídney comienzan a circular las 08:30 y terminan a las 18:00 horas lo aprovecharíamos al máximo.
Esto es lo que vimos antes de montar en el bus:
-Macquarie Place Park o Macquarie Place Precinct en el distrito central de negocios. En el parque está la estatua del industrial australiano Thomas Sutcliffe Mort. También hay un monolito (o pequeña pirámide) y un cañón negro y rojo.

Estatua de Thomas Sutcliffe Mort. Macquarie Place Park. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Monolito (o pequeña pirámide) en Macquarie Place Park. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Cañón rojo y negro en Macquarie Place Park. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Por Macquarie Place Park ya habíamos pasado el primer día yendo en el autobús turístico, y volveríamos a hacerlo. La locución informativa en español dice que es el parque más antiguo de Australia.

-Jessie Street Gardens. Parque urbano en el distrito central de negocios. Debe su nombre a Jessie Street, una activista australiana que luchó por los derechos de las mujeres.
En los jardines encontramos la escultura First Fleet Memorial (Primer Monumento a la Flota) conocida como The Bonds of Friendship (Los Bonos de la Amistad).
Fist Fleet Memorial homenajea a los once barcos australianos que trajeron al país a los primeros colones europeos bajo el mando del capitán de la Marina Real Británica Arthur Philip.

Escultura First Fleet Memorial (The Bonds of Friendship). Jessie Street Gardens. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

También podremos ver dos monumentos dedicados a las mujeres:
-NSW Ex-Service Women’s Memorial (en Memoria de las Mujeres al Servicio de la Segunda Guerra Mundial).

NSW Ex-Service Women’s Memorial. Jessie Street Gardens. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

-Pioneer Women’s Memorial (en Memoria de las Mujeres Pioneras) que honra a las mujeres por contribuir a la colonización de Australia.

Pioneer Women’s Memorial. Jessie Street Gardens. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

-Museum of Contemporany (Museo de la Contemporaneidad).

Museum of Contemporany. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

AUTOBÚS TURÍSTICO (BIG BUS SIDNEY – HOP-ON, HOP-OFF)

A las ocho y media de la mañana tomamos el primer autobús (línea roja).
Entre las cosas que fuimos viendo están:
-El Alamein Fountain (fuente y monumento de guerra).

El Alamein Fountain. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

-Sydney Tower (Torre de Sídney).

Vista nublada del mirador de Sydney Tower (Torre de Sídney). Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

-Cartel de Coca-Cola en Kings Cross.

Cartel de Coca-Cola. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Aprovechando que el autobús pasaba por la catedral, y que no llovía, bajamos para ver los monumentos y estatuas del recinto. Y pasear por las zonas verdes que hay en las inmediaciones.
Dejo las fotografías del monumento Saint Mary of the Cross (Santa María de la Cruz) y la estatua del papa Juan Pablo II, obra del escultor italiano Fiorenzo Bacci.

Monumento dedicado a Santa María de la Cruz. Catedral Metropolitana de Santa María. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Estatua del papa Juan Pablo II. Catedral Metropolitana de Santa María. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Como el tiempo apremiaba (a las 12:20 se nos agotaban las 24 horas de los pases del Big Bus) montamos por última vez en el bus (línea azul) para ir hasta Bondi Beach.

Inmediaciones de Bondi Beach (Playa Bondi). Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

En esos momentos hacía buen tiempo, ideal para disfrutar de un magnífico día de playa; sin embargo, nosotros, ni llevamos bañadores ni toallas ni nada por el estilo.
Y al llegar pasamos un calor del demonio.
Cuando el autobús llegó a la parada South Boundy bajamos y paseamos por la zona (y por Bondi Park). Luego nos dirigimos al mirador, que decir que la panorámica desde allí es impresionante.

Bondi Beach (Playa Bondi) Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Bajamos y recorrimos toda la playa. Había mucha gente disfrutando de un día playero; también pequeños grupos de niños que recibían clases de surf. Porque parece ser que en Australia se aprende antes a montar en tabla de surf que a andar.

Carlos en Bondi Beach (Playa Bondi). Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Carolina en Bondi Beach (Playa Bondi). Sídney. Australia. Foto tomada por Carlos Llorente Peláez.

Mientras paseábamos por la playa, y mirando las olas del mar, le dije a mi marido que la playa me recordaba mucho a la que sale en la escena final de la película Point Break (Le llaman Bodhi) donde Bodhi -Patrick Swayze-, espera hacer realidad su sueño de cabalgar las olas de la tormenta de los 50 años.

Bondi Beach (Playa Bondi). Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

-No sé-. Dijo él.
-A lo mejor la grabaron en esta playa porque, no se si te has dado cuenta pero los dos nombres, Bodhi y Bondi, se parecen muchísimo.
Más tarde, buscando en Internet, comprobé que en Bondi Beach no se grabó esa escena. Y tampoco se grabó en la que mencionan en la película, Bells Beach, que está a poco más de 100 kilómetros de distancia de Melbourne.
La escena final de Le Llaman Bodhi se rodó en Cannon Beach en Oregón (Estados Unidos).
-De todos modos… Huuum, deja que te diga algo Carlitines: igual que vi un parecido razonable entre la foto del pez del Museo de Melbourne con Paul Stanley, el vocalista de Kiss, tú te das un aire a Bodhi, osea, a Patrick Swayze. O te dabas porque, angelito, falleció en el 2009, víctima de un cáncer de páncreas.
-Ya; pero mi nombre dista tanto de todos estos nombres como kilómetros de distancia hay de aquí a España.

Bondi Beach (Playa Bondi). Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Bondi Beach (Playa Bondi). Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Nada más salir de la playa vimos el monumento conmemorativo de la guerra North Bondi War Memorial.

North Bondi War Memorial. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

En vez de regresar de inmediato al centro de Sídney decidimos ir caminando por la misma ruta que va el bus turístico. Y caminamos y caminamos. Y dejamos a la derecha un campo de golf y un faro.

Faro. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Continuamos por Military Rod o Avenida Militar, que por cierto ¡Es interminable! Y pasamos de pasar un calor abrasado, valga la redundancia, a sentir frío pues llovía.
A la izquierda, las vistas de la ciudad de Sídney son magníficas. También a la izquierda está Dudley Page Reserve, que es lo más parecido a un parque.

Vista parcial de la ciudad de Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Letrero Dudley Page Reserve. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Vista parcial de la ciudad de Sídney desde Dudley Page Reserve. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

A la derecha, en Old Soud Head Road (Vaucluse) encontramos un cementerio y  Macquarie Lightstation (Faro Macquarie).

Cementerio. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez,

Macquarie Lightstation (Faro Macquarie). Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Placa informativa de Macquarie Lightstation (Faro Macquarie). Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Yendo por Coastal Cliff Walk (paseo costero de Sídney) descubrimos Signal Hill Reserve y vimos varios búnkeres. Y el monumento Don Ritchie Grove.

Signal Hill Reserve. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Signal Hill Reserve. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Carolina en un búnker. Signal Hill Reserve. Sídney. Australia. Foto tomada por Carlos Llorente Peláez.

Signal Hill Reserve. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Búnker. Signal Hill Reserve. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Monumento Don Ritchie Grove. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Seguimos caminando sin saber a dónde íbamos. Finalmente le preguntamos a un señor dónde estábamos y dejándole el plano que llevábamos de la ciudad nos lo dijo Madre mía, nos habíamos perdido y estábamos en el culo del mundo.
Teníamos dos opciones: bajar hasta un pequeño muelle o subir y buscar una parada de autobús público.
Tomamos la segunda opción.
Y llegamos al centro de Sídney tres cuartos de hora más tarde reventados, hambrientos y sedientos.
Antes de buscar un restaurante para comer entramos al Hyde Park (Parque Hyde).

En este parque hay monumentos y estatuas como la dedicada al capitán que descubrió el país, James Cook. También se puede ver una llamativa escultura: YININMADYEMI – Thou didst lef fall, obra del artista indígena australiano Tony Albert. Estatua del Major General Lachlan Macquarie.

Estatua del capitán Cook. Hyde Park (Parque Hyde). Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Monumento en Hyde Park (Parque Hyde). Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Escultura YININMADYEMI – Thou didst lef fall. Hyde Park. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Fuente monumental en Hyde Park (Parque Hyde). Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Otras esculturas en Hyde Park son:
-Estatua de William Bede Dalley P.C.
-Estatua del Major General Lachlan Macquarie.
-Estatua de la Reina Victoria.

Estatua de la Reina Victoria. Hyde Park (Parque Hyde). Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

EL JABALÍ II PORCELLINO

Una de las veces que íbamos en el autobús turístico, oyendo la locución informativa en español, nos enteramos que cerca de Hyde Park está el Hospital de Australia y que fuera de él hay una estatua de un jabalí que se llama II Porcelino.

Estatua del jabalí II Porcelino (fuera del Hospital de Australia). Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

La estatua del jabalí es de bronce y tiene el hocino desgastado porque, al parecer, frotar el hocico del jabalí con la mano da buena suerte.
En la ciudad italiana de Florencia se encuentra la Fontana del Porcellino (Fuente del Porcellino) que representa el símbolo de la buena suerte de Florencia.
El jabalí de Sídney es una réplica del que está en Florencia.
Aprovechando que estábamos tan cerquita nos acercamos al hospital, le frotamos el hocico con las manos y sacamos unas fotografías con él.

Estas son algunas de las cosas que vimos antes de llegar al restaurante:
-STATE LIBRARY NSW. Public Library of New South Wales (Librería Pública de Nueva Gales del Sur).
Esta librería, según la locución informativa en español del autobús turístico, tiene plantas subterráneas llenas de libros. Y en una ellas guarda el diario de bitácoras del capitán William Blingh (ver la historia de los amotinados del Bounty).

STATE LIBRARY NSW. Public Library of New South Wales. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

-Monumento a Shakespeare.

Monumento a Shakespeare. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

SYDNEY TOWER

Después de comer nos dirigimos a Sydney Tower, conocida popularmente como AMP Tower, para subir al mirador. Desde él se puede ver una panorámica de la ciudad de 360 grados .

Sydney Tower. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

De camino dejamos pasamos por Martin Place.

Martin Place. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

En la entrada del rascacielos, y en una columna gris, pudimos leer la palabra LOVE (AMOR) en seis colores distintos.
Nota: supongo que en países como Australia y Nueva Zelanda se apoya mucho al colectivo LGTBI porque en el puerto de Auckland (Nueva Zelanda) también vimos bandeas ondear al viento con la misma palabra y en los mismos colores. Y en Sídney veríamos más cosas relacionadas con el colectivo.

Ya dentro de Sydney Tower, y antes de subir en ascensor al mirador, te dan unas gafas para ver un corto en 4D (las gafas las tienes que depositar en un recipiente al finalizar la proyección).

MIRADOR DE SYDNEY TOWER – GALERÍA DE FOTOS

Panorámica parcial de la ciudad desde Sydney Tower. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Panorámica parcial de la ciudad desde Sydney Tower. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Panorámica parcial de la ciudad desde Sydney Tower. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Panorámica parcial de la ciudad desde Sydney Tower. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Panorámica parcial de la ciudad desde Sydney Tower. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Panorámica parcial de la ciudad desde Sydney Tower. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

De nuevo enr las calles de Sídney fuimos a fotografiar el Hotel Sheraton Grand Sydney Hyde Park que está custodiado por las estatuas de dos ángeles.
En este hotel el desaparecido artista estadounidense Michael Jackson contrajo matrimonio con la enfermera Debbie Rowe.

Hotel Sheraton Grand Sydney Hyde Park. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Y paseando por George Street y Barracks Street nos topamos con la escultura de bronce de un niño pequeño. El niño, que lleva una chaqueta con capucha, representa a los refugiados.
Cerca de esta estatua hay otra de un niño haciendo el pino.
Nota: probablemente los niños de las dos estatuas sean el mismo y la segunda también represente a los refugiados.

Escultura de un niño que representa a los refugiados. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Escultura de un niño haciendo el pino. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

PASEO NOCTURNO

Este segundo día en Sídney nos estábamos dando un trote… En nuestra línea.
En el hotel merendamos y organizamos las cosas para el día siguiente. Y volvimos a salir al caer la tarde.
Ya en la calle cruzamos uno de los puentes que llevan a Darling Harbour para pasear por la zona. Y entramos a Harborside Shopping Center, que es un gran centro comercial, y salimos por la otra parte (Chinatown), donde paseamos por el Jardín chino de la Amistad hasta llegar a un edificio circular, la librería japonesa.

Vista nocturna de Darling Harbour. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Librería japonesa. Chinatown. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

En el corazón del barrio Chino se encuentra un importante mercado, Market City.

Market City. Chinatown. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Recorriendo las calles parecía que realmente estábamos en alguna ciudad china. Hay varios puestos de comidas y cientos de restaurantes. A decir verdad, hambre, lo que se dice hambre, no pasarás (siempre que te guste la comida oriental, claro está).

Chinatown. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Chinatown. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

De allí fuimos directos al hotel. Teníamos que descansar. Aún nos quedamos un día más en Sídney.

DIARIO DE VIAJE: LA VUELTA AL MUNDO DE CAROLINA Y CARLOS (PARTE 15)

DIARIO DE VIAJE: LA VUELTA AL MUNDO DE CAROLINA Y CARLOS (PARTE 15)

Ópera de Sídney o Casa de la Ópera de Sídney desde el barco Costa Deliziosa. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Jueves, 5 de marzo de 2020. SÏDNEY – AUSTRALIA (FIN DEL CRUCERO PERO NO DEL VIAJE)

La llegada al puerto de Sídney se produjo a hora temprana (07:00 horas).
Desde el buffet subimos a los puentes superiores para ver, a ambos lados, la Ópera de Sídney o Casa de la Ópera de Sídney y Sydney Harbour Bridge (Puente de la Bahía de Sídney).

Sydney Harbour Bridge (Puente de la Bahía de Sídney) desde el barco Costa Deliziosa. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

En Sídney nos íbamos a quedar dos noches, tres días.
Después de desayunar y despedirnos de amigos como Loli y Sebas, Consu y Enrique o Blanca y Juanjo, desembarcamos del Costa Deliziosa media hora antes de la indicada (09: 00 horas).
Para ello contactamos con el Servicio de Inmigración, y la misma chica que se ofreció a acompañarnos en el puerto de Valparaíso, nos facilitó la salida.
Al cancelarnos la excursión (regalo de Costa) queríamos aprovechar el tiempo al máximo.

La chica del Servicio de Inmigración merece una mención especial. Aparte de la amabilidad, le tenemos que agradecer su simpatía y calidez.
¿Os acordáis que en el artículo de Bora Bora os dije que algunos miembros de la tripulación también se habían quedado a dormir en una Water House? Pues esta chica, junto a otra compañera, se alojaron en nuestro hotel. Y estaban en la cabañita de al lado (a nuestra izquierda).
Y tuvimos ocasión de relacionarnos más con ella.
Y lo dicho, es una persona excepcional.

Desembarcamos del barco y nos dirigimos al hotel Siesta, al que llegamos enseguida (20 minutos andando).
La verdad es que el recibimiento que nos hizo la ciudad australiana fue gris, pues estaba lloviendo. Y estuvo lloviendo, incluso de madrugada.

PRIMER DÍA EN SÍDNEY

Antes de contaros lo que hicimos y vimos os comento:
-Sídney es la capital del estado de Nueva Gales del Sur y es la una de las ciudades más grandes del país y de Oceanía.
-Sídney no es la capital de Australia. La capital es Canberra.

Tras registrarnos en el hotel Siesta, dejar la maleta y hacernos con un plano de la ciudad, salimos.

Carlos en la entrada del hotel Siesta. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Como el día no acompañaba y nos habían aconsejado no dejar de ver el Acuario nos dirigimos a Darling Harbour (Querido Puerto). Llovía, sí. Por eso era el momento ideal para verlo. No perderíamos tiempo y estaríamos resguardados.

Darling Harbour. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

En Darling Harbour compramos un ticket que incluye:
-Entrada a Sydney Aquarium o Sea Life Sydney (acuario).
-Entrada a Wild Life (pequeño zoo).
-Entrada a Madame Tussauds Sydney (Museo de Cera).
-Acceso a Sydney Tower (Torre de Sídney).
-Acceso a las dos líneas de Big Bus Sydney (autobús turístico durante 24 horas).
Y todo por unos 60 euros, por persona.

SEA LIFE SYDNEY

En Sea Life Sydney Carlitines y yo vimos un montón de bichejos. He aquí una muestra de ellos.

Sea Life Sydney. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Sea Life Sydney. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Sea Life Sydney. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Marine Nursery. Sea Life Sydney. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Marine Nursery. Sea Life Sydney. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Sea Life Sydney. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Sea Life Sydney. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Sea Life Sydney. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Sea Life Sydney. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Sea Life Sydney. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Carlos en Sea Life Sydney. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Carolina en Sea Life Sydney. Sídney. Australia. Foto tomada por Carlos Llorente Peláez.

Sea Life Sydney. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Sea Life Sydney. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Zona de los tiburones. Zona de pocas bromas.

Sea Life Sydney. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Sea Life Sydney. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Sea Life Sydney. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Sea Life Sydney. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Penguin Walk. Sea Life Sydney. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Sea Life Sydney. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Sea Life Sydney. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Moonlight Beach. Sea Life Sydney. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Sea Life Sydney. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Sea Life Sydney. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

WILD LIFE

En Wild Life Carlitines y yo vimos un montón de animalillos. He aquí una muestra de ellos.

Entrada a Wild Life. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Wild Life. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Wild Life. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

-Oh, mira qué cosita-. Ha dijo Carolina a ver un koala en un árbol.
Dice que como están todo el día durmiendo tiene dudas acerca de si haciendo aquello que cantaba Demis Roussos, el triki triki, despertarán o seguirán dormidos.
Esta mujer, piensa unas cosas…
Yo lo que sí digo es que los koalas no necesitan ir al psicólogo. Porque vamos, estresados no se les ve.

Koala en Wild Life. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Wild Life. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Wild Life. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

¿POR QUÉ AL CANGURO SE LE LLAMA CANGURO?

Una leyenda dice que cuando los europeos llegaron a Australia, al ver a los canguros -animales que nunca habían visto en la vida- preguntaron a los aborígenes acerca de qué eran aquellos animales. Y los aborígenes siempre respondieron: Kan Ghu Ru (que en su idioma significa No Te Entiendo).
Por ello los europeos llamaron a aquellos animales Kanghurus (Canguros).
Así que ya lo sabéis: el nombre real de los Canguros es No Te Entiendo.

Canguros en Wild Life. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Wild Life. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

El koala Davey. Wild Life. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Cuando entramos a la zona donde están los cocodriles le dije a mi marido: con estos, como con los tiburones, no te pueden andar con bromas.
-Hombre claro-. Dijo él .-Te meten un “bocao” que te tienen que sacar de aquí con los pies por delante.
Bajo el recinto donde están los cocodrilos hay un círculo acristalado (se accede a él por un túnel pequeñito). Y desde él se los puede ver de cerca. Impresiona bastante.

Wild Life. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

MADAME TUSSAUDS SYDNEY

Carlos en la entrada de Madame Tussauds Sydney. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Carolina en la entrada de Madame Tussauds Sydney. Sídney. Australia. Foto tomada por Carlos Llorente Peláez.

Estatua de cera de Mahatma Gandhi. Madame Tussauds Sydney. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

La familia real de Inglaterra en cera. Madame Tussauds Sydney. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Estatuas de cera de músicos. Madame Tussauds Sydney. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Estatua de cera de Mickael Jackson. Madame Tussauds Sydney. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Estatua de cera de Lady Gaga. Madame Tussauds Sydney. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Carlos con la estatua de cera de Rihanna. Madame Tussauds Sydney. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Estatua de cera de Spider-Man. Madame Tussauds Sydney. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Al pasar junto a la estatua de cera de E.T. el extraterrestre la Carola comenzó a decir:
-Carlitines, hazme una foto con él, hazme una foto con él.
Así que nada, le tuve que hacer la foto con el muchacho este.
Y es que ella, es así. Siempre está en su mundo. Y como no tiene poco con estar en su mundo se mete en los mundos de otros, porque, ¿habéis si adivináis con quién me ha dicho que se quiere ir de viaje la próxima vez?

Carolina con la estatua de cera de E.T. el extraterrestre. Madame Tussauds Sydney. Sídney. Australia. Foto tomada por Carlos Llorente Peláez.

Estatua de cera de Marilyn Monroe. Madame Tussauds Sydney. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Estatua de cera de Alfred Hitchcock. Madame Tussauds Sydney. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Carlos con la estatua de cera de Barack Obama. Madame Tussauds Sydney. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Carolina con la estatua de cera de Angelina Jolie. Madame Tussauds Sydney. Sídney. Australia. Foto tomada por Carlos Llorente Peláez.

Al terminar de visitar el acuario, el zoo y el museo de cera salimos a la misma tienda oficial de regalos. Deciros que si tenéis compromisos en esta tienda los precios de los productos son muy, muy bajos. Por ejemplo, los peluches de canguros o koalas me costaron (al cambio) menos de cinco euros, cada uno; en cambio en el resto de los establecimientos que miré costaban el triple.

Como seguía lloviendo decidimos ir a la parada más cercana del bus turístico. Al menos escaparíamos del agua (y veríamos algo de la ciudad).
Y a las 12: 20 horas comenzó la cuenta atrás de las veinticuatro que teníamos para subir y bajar de los autobuses turísticos.
Ir en el autobús de la línea roja fue desastroso. Los asientos estaban ocupados, teníamos que estar de pie y no veíamos nada. Así que nos bajamos para entrar en la Catedral de Santa María de Sídney o Catedral Metropolitana de Santa María.

Catedral Metropolitana de Santa María. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

En la Catedral Metropolitana de Santa María. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

En la Catedral Metropolitana de Santa María. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

En la Catedral Metropolitana de Santa María. Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

La lluvia no daba tregua y no tuvimos más alternativa que volver a la parada y montar en otro autobús (eso, o mojarnos).
Ya en el autobús recorrimos la línea azul. Y de verdad, fue una pena porque es la más larga y la que va a los lugares más apartados y bonitos, como Bondi Beach (Playa Bondi).
Sobre la una y media de la tarde estábamos en el puerto. Y como podíamos regresar al Costa Deliziosa (teníamos como hora límite hasta las 17:30 horas para seguir disfrutando del barco) nos dirigimos al control de seguridad.
Y allí vivimos la PRIMERA Y ÚNICA EXPERIENCIA DESAGRADABLE EN AUSTRALIA. Porque de todos los habitantes del país dimos con la persona más tonta e impertinente.
A la entrada del acceso un hombre joven (26 o 28 años) de barba pelirroja -cuyos antepasados debieron de ser vikingos- al mostrarle las tarjetas de Costa nos dio el alto, impidiéndonos el paso. Sus argumentos para no dejarnos pasar se basaban en la fecha de las tarjetas (5 de marzo de 2020). Según él no podíamos pasar por haber rebasado la fecha. Entonces, como pudimos pues no hablamos inglés (y menos aún el ingles australiano), le explicamos que la naviera nos dejaba pasar hasta las cinco y media de la tarde. Pero el hombre nos dijo que teníamos que contactar con personal del barco para comprobar que aquello era cierto. Y que personal del barco tenía que venir a buscarnos.
Como a esa hora llegaban los grupos de excursiones de Costa, al ver a los guías y trabajadores del barco, les expliqué lo que estaba ocurriendo. Y ellos, a su vez, le explicaron al de seguridad.
Nada. Daba igual. Seguía sin dejarnos pasar.
Visto lo visto le pedí la identificación (que por cierto, no llevaba puesta) y le dije que pondría una reclamación contra su labor en España. Esto debió de resultarle muy divertido porque comenzó a reírse. Lo más curioso del caso era que a otras personas en nuestra misma situación las dejaba pasar sin problemas (me explico, pasajeros que como nosotros terminaban el crucero ese día y en sus tarjetas tenían la misma fecha porque eran IGUALES QUE LAS NUESTRAS). Y tanto alguno de ellos como amigos que habíamos hecho preguntaban: ¿qué pasa? ¿Por qué no os deja pasar?
-Eso quisiera saber yo-. Respondía yo.
-¿Por qué dejas pasar a esas personas y a nosotros no?-. Le preguntó Carlos.
Nada. Daba igual.
No lo entendía. Sobre todo porque varios pasajeros entraban y salían con maletas y nosotros no llevábamos equipaje. Y se lo hice saber.
Nada. Dio igual.
Al rato vino una compañera suya. Con ella nos pudimos entender mejor, y nos dijo lo mismo, que contactáramos con personal del barco.
Y como los guías y trabajadores a los que les habíamos puesto en antecedentes (que tampoco entendían por qué a NOSOTROS CONCRETAMENTE no nos dejaban pasar, todo hay que decirlo) se habían comunicado con el barco, vino a buscarnos una chica muy simpática de recepción.
La chica de recepción habló con la chica de seguridad, y sin más problemas nos dejó entrar.
Pero antes de irnos le pregunté por su compañero, que como por arte de magia había desaparecido.
Esta chica sí llevaba la identificación, y otros compañeros suyos también.
En fin, subimos al barco (yo más mosqueada que un gato en una fábrica de sifones) y comimos en el buffet.
Y para no perder tiempo, porque ya habíamos perdido bastante por culpa del hombre de barba pelirroja, salimos definitivamente del barco.

Habíamos dejado el equipaje en el hotel y desde entonces no habíamos vuelto.
Fuimos al hotel. Y al ver la habitación… A ver, no esperábamos encontrar una suite pero… La habitación era básica, básica. Eso sí, estaba limpia.
El baño es compartido y frente a la nuestra está la cocina y una salita con televisión. Y podíamos tomar todo el café y té que nos apeteciera.
Estábamos molidos y nos tumbamos en la cama a descansar un rato. Aunque no tardamos demasiado en salir de nuevo.

Regresamos a la zona del puerto para pasear por él y ver la Ópera de Sidney al atardecer.
El día culminaba.
Por favor, que no llueva mañana.

Ópera de Sídney o Casa de la Ópera de Sídney. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Sydney Harbour Bridge (Puente de la Bahía de Sídney). Australia.

DIARIO DE VIAJE: LA VUELTA AL MUNDO DE CAROLINA Y CARLOS (PARTE 14)

DIARIO DE VIAJE: LA VUELTA AL MUNDO DE CAROLINA Y CARLOS (PARTE 14)

Vista parcial de Melbourne desde el Costa Deliziosa. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Martes, 3 de marzo de 2020. MELBOURNE – AUSTRALIA

Australia fue descubierta por el capitán inglés James Cook.
Moneda: dólar australiano.
En Australia NO aceptan dólares estadounidenses.
Melbourne es la segunda ciudad más grande de Australia.  Y la más cultural del país (tiene muchos museos, teatros, cines, galerías de arte, etc).

Salimos del barco a las 06:30 horas después de hacer el control de policía face to face. Y fuimos por un parquecito llamado Remembrance Garden (Jardín de Recuerdo) hacia el centro de la ciudad de Melbourne.

Remembrance Garden. Melbourne. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Como sabíamos que los tranvías del centro de la ciudad son gratis (y tienen wifi), tras pedirle ayuda a una chica, montamos en el número 86 y dimos un PRIMER PASEO POR MELBOURNE de un par de horas.
Deciros que la gente australiana es muy amable. Y muchos, al ver que eres extranjero, se acercan a ti para preguntar si necesitas algo.

Estas son algunas de las cosas que vimos y/o visitamos en la ciudad australiana:
-Estatua The Public Purse (El Bolso Público).

Estatua The Public Purse (El Bolso Público). Melbourne. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

-Flinders Street Station.

Al frente, Flinders Street Station. Melbourne. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Mientras paseábamos nos entraron ganas de hacer pipí (y “popó”) y tuvimos que buscar un lugar para aliviar la necesidad fisiológica. Así que entramos en el primer restaurante que encontramos, un McDonald’s. Dentro vimos un montón de jilgueros en los asientos y en las mesas. Y un señor, que estaba desayunando, les daba miguitas de pan y trocitos de comida.

Jilgueros comiendo dentro de un restaurante McDonald’s. Melbourne. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

-St Paul’s Cathedral o Catedral de San Pablo (entrada de pago).

St Paul’s Cathedral o Catedral de San Pablo. Melbourne. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

-Estatua del Capitán Matthew Flinders R.N. en el recinto de St Paul’s Cathedral o Catedral de San Pablo.

Estatua del Capitán Matthew Flinders R.N. St Paul’s Cathedral o Catedral de San Pablo. Melbourne. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

-ACMI (Australian Centre for the Movie Image).

ACMI (Australian Centre for the Movie Image). Melbourne. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

-St Agustine´s Church o Iglesia de San Agustín.

St Agustine’s Church o Iglesia de San Agustín. Melbourne. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

-Jesucristo en el recinto de St Agustine’s Church o Iglesia de San Agustín.

Jesucristo. St Agustine’s Church o Iglesia de San Agustín. Melbourne. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

-Edificio de la Policía.

Al frente (izquierda) edificio de la Policía. Melbourne. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

SEGUNDO PASEO POR MELBOURNE

A las 09:30 horas parte de la primera parada City Circle Tram, el tranvía más antiguo de la ciudad.
City Circle es el tranvía número 35 (color verde) que hace un recorrido guiado por Melbourne.

Logotipo City Circle Tram (tranvía gratuito que recorre la ciudad). Melbourne. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

City Circle Tram Melbourne. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Estas son algunas de las cosas que visitamos y/o vimos:
-Parliament Gardens (Jardines del Parlamento).
Los jardines, más bien pequeños, tienen una fuente central y la primera estatua conmemorativa de Melbourne Pastor Sir Douglas and Lady Gladys Nicholls Memorial.

Parliament Gardens. Melbourne. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Estatua conmemorativa Pastor Sir Douglas and Lady Gladys Nicholls Memorial. Jardines del Parlamento. Melbourne. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

-Pintura que representa al fuego.

Pintura que representa al fuego. Melbourne. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

-St Patrick’s Cathedral o Catedral de San Patricio (entrada de pago).

St Patrick’s Cathedral o Catedral de San Patricio. Melbourne. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

-Estatua de Daniel O´ Connell en el recinto de St Patrick’s Cathedral o Catedral de San Patricio.

Estatua de Daniel O’Connell. St Patrick’s Cathedral o Catedral de San Patricio. Melbourne. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

-Estatua de San Francisco de Asís en el recinto de St Patrick’s Cathedral o Catedral de San Patricio.

Estatua de San Francisco de Asís. St Patrick’s Cathedral o Catedral de San Patricio. Melbourne. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

-Busto del cardenal Alojzije Stepinac en el recinto de St Patrick’s Catedral o Cathedral de San Patricio.

Busto del cardenal Alojzije Stepinac. St Patrick’s Cathedral o Catedral San Patricio. Melbourne. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

-Estatua de St Mary of the Cross en el recinto de St Patrick’s Cathedral o Catedral de San Patricio.

Estatua de St Mary of the Cross. St Patrick’s Cathedral o Catedral de San Patricio. Melbourne. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

-Casa del Parlamento o Parlamento de Victoria.

Casa del Parlamento (Parlamento de Victoria). Melbourne. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

-Estatua de Adam Lindsay Gordon.

Estatua de Adam Lindsay Gordon. Melbourne. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

-Fuente Stanford.

Fuente Stanford. Melbourne. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

-Estatua de Charles George Gordon.

Estatua de Charles George Gordon. Melbourne. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Como a las 12:45 horas partía el autobús de la excursión (regalo de Costa) regresamos al barco en el tranvía número 109 (que va al puerto) para que nos diera tiempo a comer algo.

Excursión con Costa: DESCUBRIR MELBOURNE A TRAVÉS DE SUS PRINCIPALES MONUMENTOS Y SU MUSEO LLENO DE HISTORIA
Duración aproximada: 4 horas.
Guía en español.

La excursión INCLUÍA la vista panorámica desde el autobús de:
-Queen Victoria Market.
-St Patrick’s Cathedral o Catedral de San Patricio.
-Jardines de Fitzroy.
-Casa del Parlamento o Parlamento de Victoria.
-Flinders Street Station.
Parada para entrar en Museum Melbourne o Museo de Melbourne.

Y ahora voy a especificar lo que INCLUYÓ esta excursión que NO MERECE LA PENA, REPITO: NO MERECE LA PENA.
A nosotros porque nos la regalaron pero vamos, pagar por esta excursión…
Y menos mal que ya habíamos visto bastantes cosas por la mañana que si no, nos quedamos a dos velas.
Os hago un resumen:
Al mercado de la Reina Vitoria no entramos. La Catedral la vimos de pasada, y mal. En concreto yo no recuerdo que el autobús pasada por el Parlamento de Victoria ni por la Estación Flinders Street.
Los Jardines de Fitzroy, ni olerlos (ni pisarlos, menos).
Lo único que puedo rescatar de la excursión es la visita de una hora al Museo de Melbourne (en el que hubiéramos necesitado, mínimo dos horas). Y una segunda parada para visitar Gallipolli Memorial Garden.

Comenzamos la excursión.

Salimos de la Terminal de Cruceros y nos dirigimos al centro de la ciudad. Desde el autobús vimos Melbourne Star Observation Wheel (Rueda de Observación Estrella de Melbourne) o simplemente la noria de Melbourne.

Melbourne Star Observation Wheel Melbourne (noria). Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Cuando pasamos por Queen Victoria Market el guía nos contó que el mercado fue un antiguo cementerio.

Queen Victoria Market. Melbourne. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Al parecer bajo él hay más de 7000 cuerpos enterrados.
Queen Victoria Market es el lugar perfecto para celebrar la fiesta de Halloween (noche del 31 de octubre).
Próximo al mercado hay un edificio rojo que albergaba los antiguos baños públicos.
-Los ricos usaban agua limpia y los pobres tenían que lavarse con agua sucia-. Dijo el guía.
Por muchos años que pasen el ser humano no aprende la lección. A la vista está que algunas cosas no cambian.

MUSEUM MELBOURNE O MUSEO DE MELBOURNE

Museum Melbourne es el museo más grande del país (y del hemisferio sur).
Se ubica en los Jardines de Carlton.
El museo alberga exposiciones del reino animal, del reino vegetal y de historia.

 

Letrero, Museum Melbourne o Museo de Melbourne. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Frente al museo se encuentra el Monumento UNESCO Edificio de la Exhibición Universal (un edificio idéntico a Museum Melbourne).

Carolina con el Monumento UNESCO Edificio de la Exhibición Universal. Melbourne. Australia. Foto tomada por Carlos Llorente Peláez.

GALERÍA DE FOTOS – MUSEUM MELBOURNE (MUSEO DE MELBOURNE)

Museum Melbourne o Museo de Melbourne. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Museum Melbourne o Museo de Melbourne. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Museum Melbourne o Museo de Melbourne. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Museum Melbourne o Museo de Melbourne. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Museum Melbourne o Museo de Melbourne. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Museum Melbourne o Museo de Melbourne. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Museum Melbourne o Museo de Melbourne. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Museum Melbourne o Museo de Melbourne. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Recorriendo la zona donde están los animales acuáticos, al pasar por unos paneles informativos de peces abisales (y ver metidos en tarros de cristal peces en formol y/o fosilizados), vi la imagen de una pez.
Y de aquí vino un anécdota que he titulado: PARECIDOS RAZONABLES

Museum Melbourne o Museo de Melbourne. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Paul Stanley.

-Carlitines, mira a este pez, parece que nos esté tirando un beso.
-Si tú lo dices…
-Que sí, coño. Mira qué boquita de piñón tiene. ¿A que no sabes a quién se me parece?
-Verás.
-A Paul Stanley, el vocalista de Kiss.
-¿Pero qué dices, Carola?
-Qué sí hombre. Míralo bien. Es un clon del que se pinta una estrella en el ojo. ¿O es que no sabes quién son “los Kiss”?
-Joder hija, cómo no lo voy a saber. Es el grupo de rock neoyorquino…
-Ese, ese. Míralo Carlitines, si nos está tirando un kiss.
-A ti sí que te daba yo un kiss, “jodia”. Anda, camina y déjate de payasadas.
-Oye, pues ahora que lo dices: ¿no es ese pez, un pez payaso?
-Anda, vamos por favor.
(Y bueno, aunque mi marido no vio el parecido, os dejo la foto del pez y otra de Paul Stanley. Y ya si eso, si tengo que ir al oculista, hacer el favor de decírmelo).

Museum Melbourne o Museo de Melbourne. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Museum Melbourne o Museo de Melbourne. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Museum Melbourne o Museo de Melbourne. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Museum Melbourne o Museo de Melbourne. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Museum Melbourne o Museo de Melbourne. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Museum Melbourne o Museo de Melbourne. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Museum Melbourne o Museo de Melbourne. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

GALLIPOLLI MEMORIAL GARDEN

Gallipolli Memorial Garden es un parque en memoria de los muertos de la batalla de Galípoli o batalla de Dardanelos en la Primera Guerra Mundial de los australianos contra los turcos.

Letrero, Gallipoli Memorial Garden. Melbourne. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

En el parque encontramos Shrine of Remembrance o Santuario del Recuerdo y varias estatuas y monumentos, algunos con historias sorprendentes como The Man with the Donkey (El Hombre con el Burro), de la que os hablaré en un rato.

-Estatua de Wipers (Limpiaparabrisas) en Gallipoli Memorial Garden.

Estatua de Wipers. Gallipoli Memorial Garden. Melbourne. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

-Estatua The Driver (El Conductor) en Gallipoli Memorial Garden.

Estatua The Driver. Gallipoli Memorial Garden. Melbourne. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

-Monumento Widow and Children (Viuda e Hijos) en Gallipoli Memorial Garden.

Widow and Children. Gallipoli Memorial Garden. Melbourne. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

-Llama Eterna en Gallipoli Memorial Garden.

Llama Eterna. Gallipoli Memorial Garden. Melbourne. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

-Inscripción WE WILL REMEMBER THEM (NOSOTROS LOS RECORDAREMOS) en Gallipoli Memorial Garden.

Inscripción WE WILL REMEMBER THEM (NOSOTROS LOS RECORDAREMOS) en Gallipoli Memorial Garden. Melbourne. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

SHIRE OF REMEMBRANCE (SANTUARIO DEL RECUERDO)

El Santuario del Recuerdo de Melbourne es uno de los monumentos de guerra más grandes de Australia. Se construyó para honrar a los hombres y mujeres que sirvieron en la Primera Guerra Mundial.
En monumento homenajea a los australianos que han luchado al frente de cualquier guerra.
En el Santuario del Recuerdo se celebra la fiesta nacional de Australia y Nueva Zelanda (25 de abril) o Día ANZAC (Australian and New Zealand Army Cops)  y el Día del Recuerdo o Día de los Veteranos (11 de noviembre).

Shrine of Remembrance (Santuario del Recuerdo). Gallipoli Memorial Garden. Melbourene. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Shrine of Remembrance (Santuario de la Memoria). Gallipoli Memorial Garden. Melbourne. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Antes de abandonar el santuario accede a la parte superior para ver las vistas.

Shrine of Remembrance (Santuario del Recuerdo). Melbourne. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Carlos y Carolina en Shrine of Remembrance (Santuario del Recuerdo). Melbourne. Australia.

Shrine of Remembrance (Santuario del Recuerdo). Melbourne. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Shrine of Remembrance (Santuario del Recuerdo). Melbourne. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Shrine of Remembrance (Santuario del Recuerdo). Melbourne. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Shrine of Remembrance (Santuario del Recuerdo). Melbourne. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Shrine of Remembrance (Santuario del Recuerdo). Melbourne. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Shrine of Remembrance (Santuario del Recuerdo). Melbourne. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

HISTORIA DEL MONUMENTO THE MAN WITH THE DONKEY

Mientras se libraba la batalla de Galípoli, el soldado y portador de camillas de la tercera brigada de ambulancias de campo australiana, John Simpson Kirkpatrick, desafiando al fuego de los enemigos, rescataba a los hombres heridos en el frente para trasladarles a los vestidores de la playa.

Monumento The Man with the Donkey. Gallipoli Memorial Garden. Melbourne. Australia. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

El camillero, apoderándose de un burrito, se sirvió de él para trasladar a los soldados.
The Man with the Donkey o El Hombre con el Burro, representa el valor y la compasión de los soldados australianos.

The Man with the Donkey es una estatua de bronce puesta sobre un pedestal de granito, obra del escultor australiano William Wallace Anderson (1935), perteneciente a la colección del Santuario del Recuerdo.
El monumento está dedicado a John Simpson Kirkpatrick, quien perdió la vida el 19 de mayo de 1915 en la península de Galípoli en Turquía.
The Man with the Donkey fue el primer monumento que se instaló en los parques circundantes de Gallipoli Memorial Garden en 1936 por iniciativa de la señorita Philomena Robertson (Cruz Roja), quien tras recaudar fondos para su realización, la definió como “Tributo a las Madres”.

Miércoles, 4 de marzo de 2020. Día de navegación. EL CRUCERO LLEGA A SU FIN

Mañana desembarcamos en Sídney.
Podría decir “parece que fue ayer cuando salimos de Madrid y comenzamos el viaje”.
Madrid nos queda lejos… Tanto como los lugares que hemos visitado recientemente.
Pensando en Pitcairn o Papeete Carlos y yo tenemos la sensación de que esos recuerdos pertenecen a una vida pasada.
Viajando, el tiempo se ralentiza; o pasa demasiado deprisa.
En cuanto a destinos visitados en este crucero la experiencia ha sido única. Ahora bien, en otros aspectos no ha sido todo lo gratificante que pudiera parecer. Y nuestros sentimientos han sido encontrados.

TEXTO CULTURAL LITERARIO QUE CIERRA LA JORNADA

Al alba, navegamos nuevamente por el Estrecho de Bass.
Durante la navegación divisamos el Promontorio de Wilson, la isla Rodondo, la isla West Moncoeur, Crocodile rock Curtis Island Devils Tower y la isla Hogan.
Por la tarde pasamos a 14 millas náuticas de distancia de la isla Gabo (lado transversal izquierdo).
La isla Gabo es una isla de granito, famosa por su faro (segundo más alto de Australia).

DIARIO DE VIAJE: LA VUELTA AL MUNDO DE CAROLINA Y CARLOS (PARTE 13)

DIARIO DE VIAJE: LA VUELTA AL MUNDO DE CAROLINA Y CARLOS (PARTE 13)

Navegando al atardecer desde el océano Pacífico en el barco Costa Deliziosa. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Viernes, 28 de febrero de 2020. Día de navegación. A J.J. BENÍTEZ

Días atrás nos enteramos que el consagrado escritor español J.J. Benítez -autor, entre otros libros, de los Caballos de Troya y de un hermoso libro titulado Al fin libre- viajaba a bordo del Costa Deliziosa.
Y pensé: qué bueno sería coincidir con él y poder compartir impresiones del mundo literario que tanto amo.
Quien me conoce sabe que no creo en las coincidencias; incluso usando a menudo la expresión ¡Qué casualidad! No deja de ser una muletilla.

El escritor J.J. Benítez y Carolina Olivares Rodríguez. En algún lugar del mundo.

Ayer “casualmente”, y con el atrevimiento que me caracteriza, me presenté y hablamos unos minutos.
Hoy, a las doce de la mañana, Carlos y yo hemos quedado con él en un punto específico del barco.
El escritor y periodista demostró tener una rigurosa puntualidad (idéntica a la nuestra).
El señor Juan José Benítez pasó a ser Juanjo; una persona atenta, dada a conversar y a escuchar; a preguntar y a responder preguntas.
Poco más puedo y quiero decir. Quizá, en esta ocasión me reserve el momento y lo guarde en mi baúl de recuerdos especiales.
Porque tal vez, a veces, no es necesario mostrar el contenido. Y con dejar el título de la historia sea suficiente.
J.J. Benítez: gracias.
Carolina Olivares Rodríguez.

Blanca y Juanjo con Carolina Olivares Rodríguez. En algún lugar del mundo.

Posdata: no puedo dejar de mencionar a Blanca, la mujer de Juanjo.
Es una mujer, una persona muy cariñosa que se hace querer.
Lo dicho, os queremos.

TEXTO TURÍSTICO CULTURAL QUE CIERRA LA JORNADA

Por la mañana, mirando a babor, observamos en la lejanía Great Exhibicion Bay (embalse de 30 kilómetros de ancho).
La navegación continuó -rumbo noroeste- hacia el norte. Al oeste nos aproximamos a Cabo Reinga. Después, tomando rumbo suroeste, entramos en el mar de Tasmania.

Sábado, 29 de febrero de 2020.
Nota: cambio de hora. A las tres de la madrugada serán las dos.
Día de navegación. MALAS FORMAS. COMPETICIÓN Y MATERIALISMO. AUSENCIA DE CIVISMO

Huyendo del gentío he intentado refugiarme en la Biblioteca Velvet; sin embargo no era el lugar idóneo.
Y la soledad que buscaba la encontré al lado del mástil de la popa del barco.
Mientras la lluvia caía sobre mí, mi cabeza se llenaba de interrogantes.
Con la mirada, ora perdida en el horizonte, ora en la estela del barco -sintiéndome pérdida- me he perdido en algún rincón de mi ser.
Allí he permanecido durante un tiempo (no sabría decir cuánto).
En este día del año bisiesto todo lo que pensé lo he dejado escrito aquí.

Si antes de subir al barco teníamos claro que no queríamos hacer la Vuelta al Mundo del tirón, viviendo la experiencia de hacer un tramo nos reafirmamos.
No lo haríamos ni que nos lo dieran regalado ni borrachos (bueno, borrachos igual sí porque si no estamos conscientes y no nos enteramos…)
Salvo que dentro de 20 años nos cambiara la mentalidad, esta es nuestra opinión.
Nos ha sorprendido enormemente el mal ambiente que se respira. Así lo hemos apreciado nosotros (y es extensible a otros pasajeros, pues así nos lo han transmitido).
Es comprensible que el pasaje esté desanimado porque les hayan cambiado el itinerario; pero lo que no es de recibo es:
-Que saludes y no te devuelvan el saludo.
-Que tengas gestos educados, como sujetar la puerta para que salga alguien a quien no conoces de nada, y no te den ni las gracias.
-Que vayas a entrar al ascensor y una persona, desde dentro -que te duplica el peso- te impida el paso habiendo hueco (no sea que al entrar tú se vaya a caer el ascensor).
-Que estés comiendo y venga uno a coger el salero y no pida permiso (ni diga hola).
-Que vayas a coger con las pinzas patatas fritas y uno que se ha colado te monte un pollo porque no llega a las pinzas de las aceitunas (están detrás de las de las patatas fritas).
-Que estés de pie en la fila del comedor y venga un bigardo (desde atrás) y te meta el codo en las dorsales. Y de la mala leche que lleva -al meterte el codo- se le vierta la leche de la taza que lleva en la mano.
-Que la noche del Carnaval te llamen “maricona” por haberte disfrazado de mujer.
-Que al capitán, máxima autoridad del barco -responsable del bienestar y salvaguardar la seguridad tanto de los pasajeros como de la tripulación- sea descalificado con la palabra “pollito”.

Luego está la rivalidad y el materialismo.
-Qué bien, el nuevo itinerario va a Madagascar.
-¿Vosotros habéis estado en Madagascar?
-Sí.
-Nosotros también, nosotros también.

-Mirad el reloj que compré. Es de la marca (equis).
-Rogelio también compró uno. Le costó 300 euros.

-Qué suerte quedarnos dos días en Isla de Pascua.
-Ay, sí. Nosotros nos quedaremos a dormir en un hotel. La noche nos ha salido a 1800 euros.

-Manuela y yo hemos viajado muchísimo.
-Eso es estupendo. Carlitines y yo también.
-Nosotros llevamos cuarenta años viajando. Mi marido tiene cinco pasaportes y yo… Uf, no veas la de sellos que tengo en los míos.
Cuando termine la Vuelta al Mundo, es la segunda que hacemos y ya hemos reservado la del año que viene, nos vamos diez días a Nueva York.
-Anda, es la ciudad favorita de Carlos.
-Nosotros hemos estado cinco veces.
(Si aquí les recomendáis: ya que vais, hacer una excursión en tren a… A… A… No sé, a dónde sea, automáticamente exclamarán: ¡ya estuvimos!
Y si tú dijiste que estuviste una o dos veces, ellos dirán que estuvieron ochenta días).

Lo de la falta de civismo clama al cielo.
Es comprensible que personas discapacitadas o enfermas no puedan ayudar a los demás, pero lo que no entiendo -ni aunque me abrieran la cabeza y me lo metiesen a martillazos- es que pasajeros de mediada edad, o mayores, sean incapaces de retirar un par de centímetros la silla en la asientan sus posaderas para que pase un anciano que va en silla de ruedas. Y que tras retirarse, se molesten por ello.
Damas y caballeros: cada cual compré lo que quiera al precio que guste. Cada cual dé todas las vueltas al mundo que le plazca y permita su economía, ahora, la mala baba, los insultos, los comentarios homólogos; y sobre todo, la falta de empatía… Cómo diría el otro: un poquito de por favor.

LLUVIA Y MAR

Oyendo el sonido del agua
la lluvia cae sobre mí.
Nunca había reparado en ello pero la estela del barco es obra del gigantesco pincel que pinta de blanco y turquesa el mar.
Dentro, los murmullos dan a entender que el día lluvioso es sinónimo de tristeza. En cambio, para mí, lo que es triste es no saber disfrutar de la lluvia.
Dentro, no hallo soledad.
Al menos fuera la soledad es mi mejor compañía.

Navegando por el mar de Tasmania desde el barco Costa Deliziosa. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

“No quiero que me compres cosas materiales. Quiero que viajemos juntos y me regales tu tiempo”.

Sábado, 29 de febrero de 2020. Día de navegación. BUENAS PERSONAS

A lo largo del día nos hemos encontrado varias veces con Benedicta y Manuel (el entrañable matrimonio de viejecines canarios).
-Si os buscáramos seguro que no os encontraríamos-. Ha dicho ella con una sonrisa .-Si no nos vemos más, nos vemos a la “nolle”. Ahora voy a ir al casino a ver si me toca algo. Ayer me tocó un piquito.
-Sí. Le tocó un piquito-. Ha dicho Manuel .-Pero lo que no dice mi mujer es lo que lleva “perdio”.

Domingo, 1 de marzo de 2020. Día de navegación. “QUEJAS”

Nos hemos percatado de un pequeño detalle, una tontería.
Veréis: cuando el capitán da el anuncio por megafonía -a las doce del mediodía- informando de los datos de navegación, millas recorridas, previsión meteorológica y frase del día, ha pasado de decir “la previsión meteorológica ES” a “la previsión meteorológica PREVISTA es”.
Intuimos que el matiz es debido al estado del tiempo, que está siendo inestable. Y como no siempre ha sido el previsto los tiquismiquis habrán ido a quejarse a la recepción:
-Oiga, el capitán dijo que haría sol y está nublado. Este hombre no hace bien su trabajo y veníamos a poner una queja.
¿Qué no? Ya te digo yo que sí.

Tierras australianas. Navegando por el mar de Tasmania desde el barco Costa Deliziosa. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Domingo, 1 de marzo de 2020. Día de navegación. DORMIR

Desde hace unos días dormimos como marmotas.
-¿Nos estarán echando algo en la comida o en la bebida?
-Eso, o nos ha picado algún bicho cuya picadura provoque sueño-. Ha dicho Carolina.
(Qué sueño, vamos a dormir la siesta).

Lunes, 2 de marzo de 2020.
Nota: cambio de hora. A las tres de la madrugada serán las dos.
Día de navegación. INCENDIO: LO PEOR QUE PUEDE SUCEDER EN UN BARCO

Caminando por la cubierta superior, viendo el amanecer y luchando contra un viento feroz como el lobo de Caperucita Roja, al pasar por una zona de fumadores ¡Veo rodar una colilla encendida!
Yendo deprisa tras ella la he pisado preguntándome: ¿quién habrá sido el insensato que ha tirado una colilla encendida al suelo?

Lunes, 2 de marzo de 2020. Día de navegación. ALARMA POR EL COVID-19

A ver, no estamos tocando mucho el tema del COVID-19 porque no queremos que los comentarios alarmistas que circulan entre los pasajeros -más las noticias que leemos en Twitter- nos chafen la vacaciones. Pero la cosa se está poniendo chunguilla.

Advertencias para la prevención del coronavirus COVID-19.

Controlando en las pantallas táctiles la flota de Costa hemos observado que tres barcos están atracados en el puerto japonés de Nagasaki desde ni sé sabe (y a saber cuánto tiempo tendrán que seguir allí).
Vaya, que cuando regresen a sus países y/o lugares de residencia (si regresan) y les digan: qué tal Japón ¿Es bonito? Van a contestar:
-Precioso. Sobre todo el barco ¡Nos lo recorrimos entero!
Esto por una parte, por la otra está esto otro:
Ayer por la mañana, conversando en el descansillo que está frente a la puerta de nuestro camarote con Consu y Enrique (un matrimonio amigo español) vimos salir del pasillo al médico y a una enfermera. Iban con mascarillas.
Después, en el buffet, leímos una advertencia en los paneles informativos con normas para prevenir el contagio. Y al ir a coger los platos, cubiertos y servilletas, los camareros, en guantes, te los daban, no sin antes pedirte que te lavaras las manos con jabón desinfectante. (Y esto anteriormente no se hacía).
El 5 de marzo desembarcamos en Sídney. A ver qué nos depara la vida.
Nos vemos sisando una lancha salvavidas -con premeditación, nocturnidad, y no descarto en cuadrilla- para poder llegar a España y desembarcar en la playa de nuestro pueblo… Que lo mismo ni llegamos, porque como esto siga así se acaba el mundo.
Posdata: y encima la máquina desalinizadora se ha debido estropear, tanto el agua como el café saben a rayos.
No hay mal que por bien no venga, así cagamos mejor.
Y puestos a contar deciros que vamos a tener que hacer de guardaespaldas con el capitán porque vemos que le tiran por la borda o le pasan por la quilla. (Ayer dijo que haría un día esplendoroso y hace un día de perros).

TEXTO CULTURAL LITERARIO QUE CIERRA LA JORNADA

Por la tarde atravesamos el Estrecho de Bass, la entrada que separa el sur de Australia (la isla más grande del mundo) de la isla de Tasmania. Su anchura está en torno a los 240 kilómetros (punto más angosto) y tiene 50 metros de profundidad.
Durante la última edad de hielo el Estrecho de Bass estuvo prácticamente seco.
Las aguas del estrecho son bastante agitadas. Muchos barcos de hundieron en sus peligrosas costas (siglo XIX).
Durante la navegación divisamos la isla Rodondo y el Wilson Promontory Lighthouse. El faro se construyó en 1859 y hacía de guía a los marineros para evitar que las naves se estrellaran.

Navegando al atardecer por el mar de Tasmania desde el barco Costa Deliziosa. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

DIARIO DE VIAJE: LA VUELTA AL MUNDO DE CAROLINA Y CARLOS (PARTE 12)

DIARIO DE VIAJE: LA VUELTA AL MUNDO DE CAROLINA Y CARLOS (PARTE 12)

Auckland. Nueva Zelanda. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Jueves, 27 de febrero de 2020. AUCKLAND – NUEVA ZELANDA

AUCKLAND, LA CIUDAD DE LOS VELEROS O LA CIUDAD DE LAS VELAS

Nada más bajar del barco -atracamos en Queens Wharf o Muelle de la Reina- atravesamos una puerta de hierro de color rojo y entramos directos en Queen Street (Calle de la Reina).

Carlos en Queens Wharf o Muelle de la Reina. Auckland. Nueva Zelanda. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Queen Street está en el centro de Auckland y es la calle principal.
Si te gusta ir de compras es la calle ideal.
Bancos, cafeterías, restaurantes; comercios de todo tipo; boutiques de ropa de marcas. Todo esto y mucho más es lo que se ve paseando por ella.

Estos son algunos de los lugares que vimos y/o visitamos en la ciudad neozelandesa:
-Sky Tower, torre de telecomunicaciones y difusión de radio y televisión de Auckland.

Sky Tower. Auckland. Nueva Zelanda. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

-Plaza Aotea.

Plaza Aotea. Auckland. Nueva Zelanda. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

-Waharoa Arch en Plaza Aotea.

Waharoa Arch. Plaza Aotea. Auckland. Nueva Zelanda. Foto tomada por Carlos Llorente Peláez.

-Estatua dedicada al alcalde de la ciudad en Plaza Aotea.
En el suelo hay una placa en la que se lee (traducido del inglés):

Al Señor Dove-Myer Robinson
Concejalía Ciudad de Auckland
1952 – 1959
Alcalde de la ciudad de Auckland
1959 – 1965 & 1968 – 1980
Escultor: Tobias Twiss
Emitido por Frank Watson & Tobias Twiss

Estatua dedicada al alcalde de Auckland. Plaza Aotea. Auckland. Nueva Zelanda. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

-Albert Park o Parque Albert.

Albert Park o Parque Albert. Auckland. Nueva Zelanda. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

-Estatua de Helen Boyd en Albert Park.

Estatua de Helen Boyd. Albert Park o Parque Albert. Auckland. Nueva Zelanda. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Albert Park o Parque Albert. Auckland. Nueva Zelanda. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Albert Park o Parque Albert. Auckland. Nueva Zelanda. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

-Estatua de la Reina Victoria en Albert Park.

Estatua de la Reina Victoria. Albert Park o Parque Albert. Auckland. Nueva Zelanda. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Albert Park o Parque Albert. Auckland. Nueva Zelanda. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Albert Park o Parque Albert. Auckland. Nueva Zelanda. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Albert Park o Parque Albert. Auckland. Nueva Zelanda. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Entrada a Albert Park o Parque Albert. Auckland. Nueva Zelanda. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Yendo hacia el otro lado de la ciudad llegamos a Victoria Park o Parque Victoria donde pudimos ver una alta chimenea: la antigua chimenea del hospital de Auckland.

Al frente, antigua chimenea del hospital de Auckland. Nueva Zelanda. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Victoria Park o Parque Victoria. Auckland. Nueva Zelanda. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

-Campo de críquet en Victoria Park.

Campo de críquet. Victoria Park o Parque Victoria. Auckland. Nueva Zelanda. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

-Skate Plaza.

Skate Plaza. Auckland. Nueva Zelanda. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Desde Skate Plaza nos dirigimos al puerto para recorrer el paseo marítimo.

Yendo al paseo marítimo. Auckland. Nueva Zelanda. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

-Puente levadizo Te Wero.

Puente Te Wero. Auckland. Nueva Zelanda. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

En el paseo marítimo de Auckland. Nueva Zelanda. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

En el paseo marítimo de Auckland. Nueva Zelanda. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Carlos en el puente Te Wero. Auckland. Nueva Zelanda. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

En el paseo marítimo de Auckland. Nueva Zelanda. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

-Museo Marítimo en Hobson Wharf o Muelle Hobson.

Museo Marítimo en Hobson Wharf o Muelle Hobson. Auckland. Nueva Zelanda. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

De aquí fuimos directos al barco para comer pues por la tarde teníamos la excursión (regalo de Costa).

Excursión con Costa: ATRACCIONES PRINCIPALES DE AUCKLAND
Duración aproximada: 4 horas.
Guía en español.
Con casi un millón y medio de habitantes Auckland es la ciudad más grande y poblada del país. En esta ocasión vamos a ver los principales lugares de interés natural y turístico.

La excursión incluye la vista panorámica desde el autobús de:
-Auckland Harbour Bridge (Puente Harbour de Auckland).
-Parada en Devonport (de 45 a 50 minutos).
Vista panorámica desde el autobús de:
-Playas de Narrow Neck.
-Okahu bay (Bahía de Okahu).
-Mission Bay (Bahía de la Misión).
-Bastion Point (Punto de Bastión).
-Parada en Auckland Domain en el barrio de Parnell (una hora).
Nota: las excursión panorámicas no son de nuestro agrado porque apenas hay paradas y lo que se ve desde el autobús siempre es “de aquella manera”. Y las fotografías que se pueden sacar no son de buena calidad (o al menos a mí no me lo parecen). Pero como la excursión era gratis…

GALERÍA DE FOTOS DE DEVONPORT

Devonport. Auckland. Nueva Zelanda. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Playa en Devonport. Auckland. Nueva Zelanda. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Devonport. Auckland. Nueva Zelanda. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Carolina en Devonport. Auckland. Nueva Zelanda. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Devonport. Auckland. Nueva Zelanda. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Execution Site. Devonport. Auckland. Nueva Zelanda. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Devonport. Auckland. Nueva Zelanda. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Devonport. Auckland. Nueva Zelanda. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Devonport. Auckland. Nueva Zelanda. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

-Monumento en memoria de los que sufrieron y murieron por nuestro país. Detrás del monumento está Devonport Library Te Pataka Korero O Te Hau Kapua.

Monumento en memoria de los que sufrieron y murieron por nuestro país. Devonport. Auckland. Nueva Zelanda. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

AUCKLAND DOMAIN 

Domain Auckland es un parque público muy extenso, es el más antiguo de la ciudad. Se localiza en el suburbio central de Grafton, barrio de Parnell.

Auckland Domain. Auckland. Nueva Zelanda. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

El parque se asienta sobre el volcán Pukekawa (el volcán tiene dos cráteres).
Domain Auckland cuenta con un lago pequeño en el que nadan patitos que

encontrarás por los alrededores.

Auckland Domain. Auckland. Nueva Zelanda. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Auckland Domain. Auckland. Nueva Zelanda. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Junto al lago hay una escultura de bronce y basalto llamada Sprin, obra de la artista neozelandesa Christine Hellyar (2004).

Escultura Spring. Auckland Domain. Auckland. Nueva Zelanda. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

El parque tiene un bosque tropical con caminos por el que estuvimos paseando un rato.

Bosque tropical. Auckland Domain. Auckland. Nueva Zelanda. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

-Auckland War Memorial Museum (Museo Memorial de Guerra de Auckland).

En Auckland Domain se puede entrar a Wintergaden (Jardín de Invierno) para ver sus dos invernaderos de estilo Arts and Craffs.

Invernadero en Wintergarden. Auckland Domain. Auckland. Nueva Zelanda. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Invernadero en Wintergarden. Auckland Domain. Auckland. Nueva Zelanda. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Invernadero en Wintergarden. Auckland Domain. Auckland. Nueva Zelanda. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Invernadero en Wintergarden. Auckland Domain. Auckland. Nueva Zelanda. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Estatua en Wintergarden. Auckland Domain. Auckland. Nueva Zelanda. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Poco antes de subir al autobús para regresar al puerto estuvimos viendo unas flores rojas en un árbol. La guía nos contó que cuando el árbol se llena de ellas parece un árbol de navidad. Y que cuando las hojas caen al suelo lo cubren todo, inundándolo de color.

Auckland Domain. Auckland. Nueva Zelanda. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

La hora de zarpar llegó.
Atrás quedó Queens Wharf y la ciudad de Auckland.

Saliendo de Auckland (desde el barco Costa Deliziosa). Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

CUATRO LÍNEAS DE LA CULTURA MAORÍ

Maoríes o maorís, etnia polinésica que llegó a Nueva Zelanda -llamada Aotearoa, que significa “la tierra de la gran nube blanca”- entre los años 800 y 1300.
Antes de la llegada de los maorís no se tiene constancia de que hubiera asentamientos humanos.
Según la mitología maorí los originarios llegaron de una tierra mítica llamada Hawaii. De ella habrían partido en siete barcas o canoas hacía otras islas. Así se fundaron las siete tribus originales.
Los maorís fueron grandes navegadores y guerreros, y los primeros en tatuarse la piel. De hecho, de ellos copiarían el resto de los navegantes.
Los tatuajes servían para asustar al enemigo.
Los tatuajes asimétricos en la cara y en el cuerpo daban información del estrato social y familiar. A través de ellos se podía saber cuántas esposas o hijos tenía una persona.
Los maorís pusieron nombre a todo; sin embargo los colonizadores lo rebautizaron de nuevo.
Con el tiempo los nombres originales se recuperaron. Y actualmente a todo se le llama por los dos nombres (maorí e inglés, por este orden).

EL TIKI

El Tiki es un talismán de Nueva Zelanda y su pueblo Maorí. Desde la antigüedad ha sido considerado como un amuleto de la buena suerte.
Se cree ampliamente que representa el embrión humano no nacido y en la cultura Maorí esto representa un particular espíritu poderoso para alejar la mala suerte.
Hace años los tikis más valiosos fueron tallados a mano en Greenstone. Fueron transmitidos de generación en generación y hoy en día son posesiones preciadas. Todavía puedes conseguir tales tikis y comenzar tu propio ciclo de buena suerte.