A CARLOS

A CARLOS

Nueva York, la ciudad favorita de Carlos.

Carlos: gracias por cuidar de mí
cuando eres tú quien necesita ser cuidado.
Gracias por darme tu amor
y por haber decidido compartir conmigo tu vida, y tu tiempo.
Porque si hay algo que necesitamos es tiempo.

Gracias por ser,
de todos los hombres de mi vida, el hombre.
Gracias, a su vez, por ser, de todas las mujeres que han pasado por tu vida,
tu mujer.

Gracias por, aun siendo tú el romanticismo personificado,
haber elegido por compañera a quien -salvo en su escritura-, carece de él.
Gracias por ver en mí, aún sin serlo realmente, a la mujer más bella y perfecta del mundo…
(Por algo dicen que el amor es ciego).

Gracias por caminar por la vida sin buscar la coincidencia entre tú y yo.
Gracias por haber tenido el valor de subir a mi barco, para convertirlo en nuestro barco,
aún a sabiendas de que “a saber cuándo y por qué” tendrías que navegar por mares enloquecidos e incontrolados o soportar tormentas.

Gracias por ser y tener un nombre tan bonito…
Por mirarme con tus dulces ojos color miel; por tu armonía e inteligencia; por haber sabido aplicar con exactitud la combinación que nos equilibra; por dar claridad a mi oscuridad.
Y por haberme dejado brillar, cuando lo he estimado oportuno o necesitado.
Gracias por no cansarte de mí; por saberme llevar; por ser tranquilo pero temperamental.
Gracias por no ignorarme y discutir, y no darme la razón como a los tontos.
Gracias por intentar -de todas las formas posibles-, todos los días de tu vida, hacerme feliz.
Y también, por supuesto, gracias por vivir a mi lado de forma intensa; por nuestros interminables viajes y por haber dado la vuelta al mundo.

Gracias por ser tan maduro; y darme y no quitarme libertad.
Pero sobre todo: gracias, Carlos,
por quererme como persona
y amarme como mujer.

ME DEJO LLEVAR

ME DEJO LLEVAR

Me dejo llevar del poemario Finalmente observo el anidado canto de las alondras de Sol Cerrato Rubio.

Sin saber lo que me espera al final del callejón,
cuento los días y las horas… Que me acerquen a tu mar.
Recuerdo aquella imagen que se suma a mi latido.

Invierto en veranos alejados de rutinas,
en poemas que me acercan a tus gélidos inviernos.
¡No sé si al final encontraré la paz en tu mirada!

Fotos que me recuerdan que existen los pasados,
los temores, los miedos y las situaciones inesperadas.

Un jaque mate a la fría soledad del patio vacío,
las luces y las sombras deslizándose
entre las mareas escarchadas,
por una rendija afloran las heridas mal curadas.

Acróbata sin límite de los manantiales de tus brazos,
perfecciono la frescura íntima de mis abrazos.

La insolencia de una despedida desalada,
palabras arrogantes que duermen a los rompeolas.
Y me dejo llevar… Arrastrar… Como las olas…
Y me dejo atraer… Envolver…
Hacia la espuma… De tus dedos… A solas.

Me dejo llevar del poemario Finalmente observo el anidado canto de las alondras de Sol Cerrato Rubio.
La autora estará firmando el poemario en la Feria del Libro de Madrid, el lunes, 6 de junio de 2022, de 10:00 horas a 12:30 horas.

Sol Cerrato Rubio firmando en la Feria del Libro de Madrid. Lunes, 6 de junio de 2022. Horario: 10:00 horas – 12:30 horas.

TÚ, ROSA Y HERMOSA

TÚ, ROSA Y HERMOSA

Portada de la antología de Poesía Contemporánea Española Y LO DEMÁS ES SILENCIO. Volumen II.

Tengo un jardín en mi casa,
en él planté hace tiempo un millón de rosas.
De todas las que salieron ayer
voy a tomar una, la más hermosa.

Quiero arrancarla de raíz
para no hacerle daño;
voy a plantarla en mi alma
para más tarde, regalártela.

Todas las mañanas la cubriré con carantoñas
para educarla desde el principio:
“cuando mi alma visite a la tuya
te devolverá todo mi cariño”.

Si alguna vez te cansas de la flor
por favor, no la rompas.
Dásela a una paloma blanca para que te proteja.
Jamás arranques sus pétalos;
nunca le quites las espinas.
Riégala con lágrimas de amor:
ella te amará por siempre.

La poesía forma parte de la antología de Poesía Contemporánea Española Y LO DEMÁS ES SILENCIO. Volumen II.

JESÚS A UN NIÑO

JESÚS A UN NIÑO

Fotograma del videoclip Jesus to a child de George Michael.

Y lo vi venir…
Caminaba de la mano del amor.
Y lo sentí…
De tal modo que hice la pregunta que jamás pensé que haría:
¿cómo puede existir una fuerza tan poderosa?
¿Cómo ese sentimiento se apodera de tu corazón de un modo tan profundo?

Y al instante, supe que tú
siempre serás mi amor.

Y él se quedó a mi lado,
y ambos nos agarramos a las manos del amor.
Y el amor se aferró a nosotros.
Y nos dio de beber…
Como Jesús a un niño.

Y lo vi venir.
Pensé que disfrutaría de él toda la vida…
Sin embargo, la muerte, envidiando mi dicha y fortuna, me lo arrebató…
El día que él -al tiempo que se despidió de mí sin querer despedirse del mundo- me sonrió…
Como Jesús a un niño.

Y al instante, supe que tú
siempre serás mi amor.

Y lo vi venir; sentí su amor…
Pero en aquel momento ignoraba que, en ocasiones, todo lo que viene… Se va.
Porque en aquel momento ignoraba, que en ocasiones, no es la vida quien nos quita el amor, sino la muerte.
Fue entonces cuando comprendí
que la muerte, llevándose consigo el amor, nos roba toda esperanza.
Sin embargo, tú, me devolviste toda esperanza
cuando me miraste…
Como Jesús a un niño.

Y antes de que te fueras para siempre…
Supe, que tú, eres mi amor.
Mi gran amor.

(Inspirada en la canción Jesus to a child.
Jesus to a child fue compuesta por el artista británico George Michael.
George Michael la escribió y se la dedicó a Anselmo Feleppa, el gran amor de su vida).

(Enlace directo a la canción Jesus to a child).

https://www.youtube.com/watch?v=zNBj4EV_hAo

UN MAR DE CRISTAL

UN MAR DE CRISTAL

Portada del libro de Carolina Olivares Rodríguez EL DIARIO DEL ALMA.

Algún día bautizaré un universo infinito con tu nombre.
En él, crearé solamente para ti un planeta artificial
y para que nunca vuelvas a padecer sufrimiento alguno
pacientemente coseré a tu cuerpo un armazón de sólido coral.

Hasta ese enigmático lugar te llevaré agarrándote de la mano
y para ti, yo me convertiré en una luciérnaga imperial
para con esto, poder transportarte a un mágico país
en el cual, tú podrás descubrir un enorme y gigante manantial.

De él, fluirán y manarán las afrodisíacas aguas del Amor,
y nosotros, podremos beber de esa agua tan cristalina y celestial.
Quizá los dos podríamos transformarnos en cisnes
para poder navegar juntos, sobre un mar de cristal.

(Una madrugada de marzo. Año 2002.
Esta poesía se ha publicado en varios blogs y webs literarios. Asimismo ha sido declamada, entre otros, en los programas de radio Romance, música y poesía de Acrópolis Radio, Las horas contadas de Radio de la Costa (Santa Teresita, Argentina) y El vuelo del fénix de Visión Universal Radio).

Romántica, es aquella persona que ve a otra y la puede describir con los ojos rítmicos de la poesía o de la prosa lírica.

Poesía extraída de mi poemario EL DIARIO DEL ALMA (versión revisada y ampliada).

EL DIARIO DEL ALMA puedes comprarlo aquí:

https://www.amazon.es/diario-alma-Carolina-Olivares-Rodr%C3%ADguez-ebook/dp/B016WFXP0S

LUCES EN TIERRA Y MAR

LUCES EN TIERRA Y MAR

Fotograma de la película Heat.

Hay un lugar
en un lugar del mundo…
Algunos dicen que no existe
que solo es una fantasía.
Y no, es real.
De noche, conduciendo
las nítidas luces de la autopista
a veces me deslumbran.
Pero yo avanzo, entre el escaso tráfico
como quien avanza torpemente por las dunas del desierto
solo que aquí los agonizantes rayos del sol
hace tiempo decidieron irse a dormir.
Aunque en la ciudad,
en las horas diurnas
sigue haciendo igual o más calor que en esos espacios desérticos.

La ciudad que duerme bajo el amparo de la luz de las estrellas
hace tiempo que dejó de estar iluminada por ellas.
La contaminación, los ruidos y el devenir de los transeúntes
rompe la magia que antaño crearon los duendes.

De noche, conduciendo
pienso en ti.
Pero tú, ahora y siempre, estás tan lejos…
La ciudad que duerme bajo el amparo de la luz de las estrellas
recibe el nombre de la Ciudad de las Luces.
Pero yo, aquí estoy… Demasiado ausente.

Hay un lugar
en un lugar del mundo;
algunos lo llaman paraíso
yo le dijo mi paraíso.

De noche, conduciendo
la carretera me lleva hasta la costa:
la ciudad que duerme bajo el amparo de las estrellas
es la misma en la que sueñan Los Ángeles.
Hay un lugar
en un lugar del mundo…
Algunos lo comparan con las luces que alumbran mi ciudad
otros, sin embargo, prefieren pensar
que todo es mentira;
la obra de una mente atrapada por la locura.
Y no, es real.

Observando la inmensidad del mar
la playa se hace diminuta.
Esas luces que ves dibujadas en el agua
son de cuerpos que desprenden luminiscencia.
La ciudad que duerme bajo el amparo de las estrellas
es la misma en la sueñan Los Ángeles.
Y Los Ángeles se volvió tan tóxica…

Hay un lugar
en un lugar del mundo
donde las luces que se dibujan en el mar
lo emanan unas algas luminiscentes.
Desde la colina
donde un día construí mi hogar
puedo contemplar el océano.
E imaginar que antes de morir
iré a un lugar
en un lugar de este mundo
solo para que Los Ángeles con los que convivo
vean esas otras luces
que surgen alrededor de islotes
ubicados en lugares…
De lugares…
Al otro lado del mundo.