A LO “ARROZ ESTIGUAR”

A LO “ARROZ ESTIGUAR”

“Arroz Estiguar”. Imagen de Facebook Pepe Radio.

Estamos en el restaurante italiano (del hotel en Varadero donde estamos de vacaciones) y viene la camarera a decirnos cuáles son los primeros y segundos platos.
-De primero me pones una ensalada de pollo y de segundo un filete de pollo con arroz-. Ha dicho Carlos .-¿De postre qué tienes?-. Ha preguntado.
-Muchacha, tráele un pollo caramelizado relleno de chocolate-. Le he dicho yo a la camarera .-Y si puede ser, que pongan la canción Litros de alcohol de Ramoncín, El rey del pollo frito-. Y al irse la camarera le he dicho a mi marido-. No sé que te ha dado a ti con el pollo esta noche, que haces como el otro.
-¿Qué otro?
-Carajo, Carlitines, ¿Qué otro va a ser? ¡Pues al que le dio por pedir arroz!

EL RITUAL SANTERO EN CUBA

EL RITUAL SANTERO EN CUBA

Árbol en un cafetal de Matanzas. Cuba. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

La primera quincena de septiembre, Carlitines y yo estuvimos de viaje en Cuba. Y de todas las aventuras y desventuras que vivimos voy a contaros la del santero.
Resulta que en una de las excursiones que hicimos nos llevaron a almorzar a una finca y a montar a caballo. Pero antes de montar a caballo nos llevaron junto al árbol más antiguo de la finca, para realizar un ritual santero.
El santero era un muchacho de raza negra, vestido con una túnica blanca y lleno de collares con cuentas de mil colores. Aquella criaturica parecía un arco iris.
(Las personas que se ven en Cuba ataviadas con una túnica blanca y collares de colores se han iniciado en una creencia africana. Y durante un año tienen que vestir de blanco para purificarse).

A raíz de ver a este muchacho pensé en el por qué a una persona de color se le llama de color cuando no lo tiene. Porque el negro no es un color, sino la ausencia del mismo. Al menos este hombre sí puede decir “soy de color” o de colores…
(Y bueno, sigamos con la historia del ritual).

Como íbamos un grupo formado por siete personas que hablábamos castellano y portugués, el muchacho nos explicó en un español cubano que el árbol era santo y que estaba rodeado por un círculo. Y que lo que había dentro de círculo era la realidad y que lo que había fuera, donde estábamos nosotros, era fantasía. Y pasando a la realidad nos dijo:
-“Dal tre vuelta al álbol en silencio y pedí un deseo secleto que no se puede decil a nadie, ni siquiela a la paleja poque entonce no se va a cumplil. Y cuando telminen de dal las vueltas, se palan flente a la vilgencita que hay en el álbol, y ponen la mano izquielda apoyada en el álbol y con el puño de la otla dan tre golpe. Piensen bien el deseo que van a pedil. No pedil cosas malas, como pol ejemplo que se mate al plesidente de un paí, poque no es bueno. Solo pedí cosas buenas, como pol ejemplo que a uno le toque la Lotería. Pero no pedí cosas malas. Aunque bueno, cada uno que pida lo que quiela-. Y antes de comenzar el ritual dio a entender que la virgencita del árbol estaría muy agradecida de que se dejara una propina .-“Poque la vilgencita del álbol y yo milmo quedaríamos muy agladecidos con la plopina”.

Todos, en silencio, dimos las tres vueltas alrededor del árbol. Mientras, el santero tocaba un tambor con las manos. Todo esto, un ritual muy serio.
Y al término de la última vuelta, y frente a la virgencita -siguiendo las indicaciones del santero-, uno a uno y en orden, nos paramos, apoyamos la palma de la mano en el tronco del árbol y con el puño de la derecha lo golpeamos tres veces. Y a cada golpe, el santero daba toques al tambor.
Y cuando la última persona dio el tercer golpe en el tronco del árbol, el santero dijo que ya se había terminado el ritual.

El santero, al ver que todos salíamos del círculo para irnos, dijo:
-“Recuelden lo que les dije de la plopina para la vilgencita”-. Pero nadie dejó propina. Entonces aquel hombre salió del círculo del árbol malhumorado y murmurando. Y yo creo que no se va a cumplir ningún deseo porque aquel hombre, por no dejar propina, nos debió de echar mil maldiciones. Porque aquel hombre se puso echo un demonio. Y todos salimos de allí medio “asustaos” y nos fuimos a montar a caballo.

Luego, en la habitación del hotel en Varadero, le dije a mi marido:
-En la vida me vuelvo yo a juntar con un santero. Porque no hemos salido de la finca a palos de milagro.

LLAMANTE NO DESEADO (POSIBLE FRAUDE)

LLAMANTE NO DESEADO (POSIBLE FRAUDE)

Fotograma de la película Nasty Habits.

Suena el móvil de Carlitines, y como en la pantalla pone Llamante No Deseado (Posible Fraude), atendiendo yo la llamada digo muy seria: convento de las hermanas de Entrambasaguas que perdieron las enaguas y los faldones donde su señor dejó olvidado los calzones, ¿Dígame?
-¿Carlos?-. Pregunta la voz de una mujer joven.
-No, no. Aquí no-. Contesto yo más seria que antes .-Esto es un convento y aquí no hay hombres. Aquí solo hay mujeres.
-Ah. Perdón, perdón-. Dice algo apurada.
-Nada. Está usted perdonada. Pero ya puestos y ya que ha llamado, aquí vendemos unas quesadas riquísimas y muy baratucas; son artesanas, las hacemos nosotras, y… ¿Oiga? ¡Pues no va y me cuelga! No me ha dado tiempo a decirle que también hacemos unos sobaos pasiegos.
Ay, Jesús, Jesús. ¿No le gustarán los dulces? (Ella se lo pierde).

A LA ATENCIÓN DE IKER JIMÉNEZ

A LA ATENCIÓN DE IKER JIMÉNEZ

Grafiti El Pez de Juanjo Surace. Festival “Encrucijada” de Sangüesa. Navarra. España. Foto tomada por Carolina Olivares Rodríguez.

Como la gran fan que soy de mi medio paisano, el periodista Iker Jiménez, y por no perderme sus programas Cuarto Milenio y la Nave del Misterio, voy a enviarle la carta que le he escrito, en la que le insto a que me resuelva unos dilemillas.
Y el hecho de imaginar cómo los plantearía en la tele hace que sienta mucha alegría y mucha emoción.
Y no es de extrañar que los presentara así:
-Esta noche, junto a un grupo de especialistas, intentaremos resolver la incógnita al por qué cuando un hombre que camina ayudado de un bastón, en el supuesto de tener que señalar algo, en vez de señalar con el dedo de la mano, lo hace levantando el bastón.
¡Os esperamos!

-Esta noche, en el plató del programa y en directo, hablaremos del espeluznante caso de la mujer, que siempre que se cruzaba por la calle con un hombre, al preguntarle: ¿cómo estás, hijo? O, ¿cómo va todo, hijo?, aquel, en cuestión, ni era un conocido ni un vecino, sino que ¡Era su hijo de verdad!
No os lo perdáis.

-Amigos, esta noche contaremos con la presencia de dos singulares hombres a los que al mandarles a hacer un recado (por ejemplo. ir a la pescadería a por un kilo de bocartes o de jureles) contestaban: voy volando… Y es que, ambos, ¡Iban volando!
Querido amigos, estos hombres son Superman y Superlópez. Y esta noche estarán con nosotros para hablarnos de este asunto y de muchas cosas más.

DE CUANDO CARLITINES Y ANCHOÍTA PUSIERON UN ANUNCIO EN EL PERIÓDICO DIGITAL

DE CUANDO CARLITINES Y ANCHOÍTA PUSIERON UN ANUNCIO EN EL PERIÓDICO DIGITAL

Debido a la tremenda crisis que estamos afrontando en España, y para sacarnos un dineruco extra con el que tapar agujeros, Carlitines y yo hemos puesto el siguiente anuncio en un periódico digital:
Se alquila habitación para orgía, a razón de 30 euros por barba.
Normas a seguir:
-Máximo cinco personas.
-Cada persona debe de llevar sus preservativos y una toalla.
-No se sirven bebidas ni cacahuetes (allí se va a trinchar).
Si se solicita con antelación se pondrá música de ambiente. Se puede elegir entre: música melódica, Mojinos Escozíos, Hard Rock, rock a secas, Heavy Metal, pasodobles y flamenco. Ah, y zarzuela.

Interesados, rogamos llamen al número de móvil 123.45.67.89 (con el 0034 o +34 si se llama del extranjero).
Venga, ya estáis contactando, porque un chollo como este no se encuentra así como así.
Posdata: mi marido y yo somos personas discretas y serias, por lo que rogamos a los interesados tengan la misma discreción y seriedad.

DE LO QUE LE PASÓ A UN PARIENTE DE LA ANCHOÍTA DEL CANTÁBRICO CON LA MAJA DESNUDA

DE LO QUE LE PASÓ A UN PARIENTE DE LA ANCHOÍTA DEL CANTÁBRICO CON LA MAJA DESNUDA

La maja desnuda.

En una casona de Cantabria, hace una pila de años, vivió el marqués de Olivares, que era pariente mío lejano. Este hombre, como tenía mucho dinero y muy poca cabeza para saber gastarlo, mandó pintar un cuadro con una maja desnuda. Y como estaba harto de ver el crucifijo encima de la cama de sus aposentos, llamando a uno de los sirvientes, le dijo: quita el Cristo y pon el cuadro.
Y así lo hizo el sirviente, y el marqués de Olivares, al caer la noche y cerrando la puerta a cal y canto, se retiró a dormir (o eso creyó el sirviente).

A la mañana siguiente, cuando la señora de la limpieza entró en la alcoba del marqués de Olivares para limpiarla, casi se muere de la vergüenza. Y es que la maja desnuda del cuadro, puesta de cuclillas bajo un orinal, se estaba dando un baño “checo”.
Y dejando todos los aperos de limpieza, la mujer salió corriendo de la alcoba -como alma que lleva el diablo-, en busca del sirviente. Y llegando a él le contó. Y al contarle, llevándose las manos a la cabeza, el sirviente salió corriendo en busca del marqués. Y cuando le encontró, le dijo: pero mi señor, ¿Qué ha hecho usted? Y entonces le contó lo que la otra le había contado.
-¡Ay, yo qué sé!-. Exclamó mi pariente, sorprendido .-Yo la dejé tumbada en la cama. De lo que esté haciendo ella a solas no me pidas cuentas.
(Y eso os cuento).